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Bienvenido al foro de Shinobi’s Justice, esperamos que tu estancia en el foro sea agradable y lo encuentres entretenido.

Shinobi’s Justice es un foro de rol interpretativo basado en el mundo y la ambientación de Naruto, donde el usuario tiene total libertad para crear el personaje que desee, sin que le falte rol.

El foro posee un equilibrado sistema de subida de parámetros y rangos que permite que se vea una progresión constante, e infinidad de opciones para que el personaje sea único. ¡Te invitamos a comprobarlo por ti mismo!
El ocaso cae en Daichi, y la noche comienza a reinar. En el palacio del feudal, tras meses de planficación, Hikari Aika, feudal de la nación del fuego, aliada con las naciones de la nieve y la tierra, acuerdan terminar definitivamente con los estados practicantes del Shuha Shinto. Los soldados marchan, liderados por sus mejores generales y con pertrechos suficientes para entrar en una cruel guerra. Samuráis, soldados, y ninjas han sido llamados por igual. La guerra se ha desatado, solo queda esperar que no lo consuma todo.

Sin embargo Hikari Aika no marcha con sus tropas. Por primera vez, decide quedarse en su palacio, rezando en el templo de Amaterasu. Es el día de su veinticinco cumpleaños, y espera pacientemente a una sombra del pasado.


♦️
ENLACE AL ÍNDICE DE TRAMAS
♦️
Es la estación del año más cruel y desgarradora, comprendida entre otoño y primavera. Comienza el día 13 de Node y termina el último día de Gami.

Los días ahora tienen tan solo ocho horas de luz al día, disminuyendo cada vez más cuanto más avance la estación, llegando hasta tan solo cinco horas de luz. La temperatura baja en todas las regiones de Daichi, volviéndose un clima frío, desolador. Los días en la Nación del Viento ahora son más agradables, sin embargo al caer la noche el frío se vuelve casi tan insoportable como en la Nación de la Nieve, la cual, ahora experimenta constantes tormentas que cubren todo el país, salvo en la península. Todas las naciones se resguardan ahora del frío, pues los días y las noches son insoportables. Se dice que en los inviernos los yokais proliferan y cubren más el mundo de los humanos.

Precipitaciones constantes en forma de nieve, lluvia, o granizo, descargando en forma de tormentas de nieve cuando el frío se vuelve insoportable, o incluso en granizo en la Nación de la Nieve. Cuanto más se acerca a la primavera, menos frío hará, sin embargo eso no quita lo horrible que de las precipitaciones, que dependiendo del año algunas islas de la Nación del Agua pueden inundarse, y los refugiados ir a la capital hasta que termine la estación.

Los árboles pierden sus hojas hasta quedar en solo un tronco cubierto de nieve, en el mejor de los casos la nieve cubre las hojas y estas aguantan hasta primavera. Sin embargo las bosques de las Naciones del Fuego y la Hierba logran aguantar estas horribles temperaturas sin perder apenas hojas, algo que otros países no logran entender.
¡Bienvenidos a Daichi Magazine, la revista oficial de Shinobi's Justice! En esta revista podréis encontrar entrevistas a diversos usuarios ganadores de awards o cuya participación en una trama haya decantado la misma. Resúmenes de tramas y eventos, y anuncios anticipados de tramas próximas. ¡Si quieres verlas todas, solo haz click en la imagen que hay debajo!

Daichi Magazine
¡Ha habido una enorme actualización en el foro! Ya ha pasado un año desde que abrimos nuestras puertas para mostrar Daichi y todo aquello que lo engloba este pequeño universo, y queremos agradeceros a todos por apoyarnos en este ambicioso proyecto.

♦️
Como habéis podido observar la estética del foro ha sufrido un cambio bastante importante con respecto a la que hemos tenido el pasado año. La gana de colores claros ha dado lugar a una combinación cromática nueva, usando colores que permitan un mayor contraste.

♦️
Modificada la guía de ambientación y cronología, dejando enlaces, descripciones y todo mejor redactado en un solo lugar. Añadido el F.A.Q ambientativo a esta misma guía.

♦️
Nuevo tablón de anuncios que condensa toda la información que había anteriormente en el anterior, más la propia del banner.

♦️
Modificadas las técnicas básicas de la academia para un mejor balance, añadida la técnica de invocación.

♦️
Han sido añadidas las historias y modificado por completo los resúmenes de los 31 clanes y artes que tiene el foro.

♦️
Creado el sistema de profesiones que tanto se pedía, sin embargo este es añadido como algo narrativo y con lo que ganar un poco de dinero. ¡Tenéis más de 100 puestos para escoger!

♦️
El inventario ha cambiado por completo, siendo un precioso y útil código creado por nuestro diseñador, que facilitará mucho las cosas de ahora en adelante.

♦️
Añadida la raza ''Poseído''. que efectivamente hace que en un porcentaje un ser del otro mundo os posea y tome control sobre ciertas acciones.

¿Por qué no te animas a verlo todo por ti mismo? ¡Solo tienes que hacer click a este enlace!

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AUGURIO DE MUERTE




EL PASADO SIEMPRE REGRESA
27 de Tsuki


El sudor recorría su escuálido cuello, el quejio era constante, la preocupación llegaba a ser hiriente, parece que el niño mimado de Daichi no esta teniendo una buena noche. El sonido de la nieve golpear contra las ventanas y la voz chirriante de su asesora son algunas de las razones por los que sus ojos se entreabren viendo la luz directa que se refleja contra la sala, ha amanecido. No parece dudarlo demasiado, y a pesar de la llamada de atención, su pie segundos antes al aire se vuelve a resguardar en sus cómodas pero pesadas sabanas, se coloca en posición fetal, nada va a levantarle de la cama, o quizás si.

Solo pasan unos minutos y el joven Tsukasa vuelve a tomar un descanso, tan corto como el tanto que porta el shinobi que osa despertarlo una vez mas a pinceladas de ''Examen'' y ''Tratado'', no, el heredero de Yukigakure no había escuchado todo aquello que el portador del mensaje decidió soltar como si fuera una retahila, sin embargo, se había quedado con lo esencial, con aquello que hizo abrir los parpados cerciorándose que hoy era el día de su muerte.

Los orbes deambulaban, al igual que su cuerpo entre los blancos ropajes que le arropaban, buscando el cuerpo del moreno, pero parecía que se había desvanecido aunque su olor a tabaco de mascar y flores marchitas seguía impregnando los sentidos del más joven. Suspiró, el pulgar tocó con timidez la piedra pulida de sus aposentos, haciendo que la fría realidad le golpeara con dureza, era hora de despertarse. El sonar de sus pasos hacia que todos los trabajadores del Yukikage se movieran con tanto nervio como en un panal de abejas, sin embargo, con completa disciplina. Los ropajes señoriales del heredero no se hicieron esperar, seda recorría su pálida tez de manera impura, como la anterior y posiblemente última velada del muchacho. Todo estaba listo por orden del cabeza de familia, todo debía de ser una perfecta obra de teatro, siendo el acto principal el examen de ascenso y el elaborado discurso de Tsukasa, que con una sonrisa cargada de luz conquistaría los corazones de todos los asistentes, ganándose un hueco en el humilde corazón de algunos, alejándose completamente de toda crítica u odio, era solo parte de su trabajo. ¿Quien podría odiar a un ser que parecía enviado por los mismísimos dioses?


El sonido es ensordecedor, las cadenas que portan aquellos infieles que hoy las acompañan como carnaza entonan una lúgubre sonata, tanto como los gritos de una pobre alma siendo encerrada tras las puertas del Yomi. Aclamadas, casi tanto como la sangre que mancha sus pequeñas manos, temidas, casi tanto como el deceso, no hay nadie en todo Daichi que no hay escuchado el fenómeno de las gemelas Eizu.

Su influencia era sorprendente y a su misma vez aterradora, sin embargo su semblante aunque suene irónico, era sorprendentemente pícaro, decimos sorprendente para los habitantes del helado país, que observaban como la sangre manchaba la nieve virgen, como el hedor vomitivo de carne putrefacta de aquella carne lacerada les atiborra el olfato, obviamente esa visión en el lugar no era común, y mucho menos con unas tiranas angelicales ¿De donde habían salido aquellas niñas? Nadie lo sabe con demasiado certeza, pero cada movimiento en el tablero era ensalzado, y esta ocasión no iba a ser la única en saltarse la condición.

Parecían ilusionadas, era su primera aparición oficial en el país de la nieve al igual que en otro país que no estuviera en sus inseguras fronteras, el ruido de las plumas era agobiante, los redactores del Daichi Magazine buscaban una exclusiva sobre el examen, pero parece que nadie iba a sacar algo de provecho.


Parecía que la sonrisa era contagiada, y es que todos los que hoy pisaban nieve parecían estar sonriendo, al igual que la puntualidad, parecía imposible que el destacado espadachín estuviese cruzando los mares en la hora estimada, no era la primera vez que perdía el primer viaje, el segundo e incluso un tercero. Los huesos recolocandose era uno de los sonidos favoritos de aquel apuesto hombre, saliendo del camarote entre bostezos, niebla y legañas.

— ¿Cuanto falta, capi? — Dijo agarrando con suma confianza al anciano que llevaba el timón para arribar en el puerto nevado, y con su diestra acercarse la asquerosa y mugrienta petanca de este para darle un trago a aquel whisky sin refinar. — P..puede que unas horas, pero pocas... ya se ve tierra al norte — Dijo aquel hombre entre miedo y nerviosismo, intentando alejarse del alto cargo lo antes posible, la presión era palpable en el ambiente.


Las noches pasaban en un simple pestañeo, las tardes en un suspiro, y las mañanas eran inexistentes desde hacia un tiempo para el moreno. Masao era conocido por ser un hombre inquebrantable, tan duro como las rocas que rodean la aldea que dirige, pero el solo pone la excusa de que es algo familiar, tratando de restarle importancia. Lo que nadie sabe es lo que oculta tras las piedras, tratando de que nadie jamás encuentre el tesoro escondido, los sentimientos.

Era común desde el tratado que el revolucionario pasara las noches en su país aliado, pero parece que la alianza no era política, la alianza era más parecida a la de bodas. El frío ya lo ha curtido, sabe de las preocupaciones y los lloros de su amante, pero aun así piensa que nada malo le puede pasar a su amante. El dolor solo llegaba cuando las lagrimas no podían ser secadas y las pulsaciones calmadas, pero aun así, permanecería a su lado como siempre, fuera o no obligatorio ni necesario, había decidido acudir al examen días atrás en el calendario, como una simple excusa burocrática, ahora mismo es el único que esta organizando el evento.


Solo es capaz de recordar las palabras del enmascarado en su ''fiesta de la calabaza'', no iba a jurar a largo tiempo nunca más.Hoy es el día de revivir el pasado.










AUGURIO DE MUERTE




EL PASADO SIEMPRE REGRESA
27 de Tsuki


La vista era completamente nevada, algo que muchos de los extranjeros de ese día tomaban como algo único que no verían demasiadas veces más en su vida, y no estaban mal encaminados. Sin embargo sobre el aterciopelado blanco, los trabajadores vendían su comida, otros sus mejores armas, montando un improvisado mercado en plena capital, algo que a ojos de los guardias no estaba mal visto, no era común, pero entendían que el examen de ascenso era próximo y algunos podrían sacar tajada del evento.

La ciudad está rodeada de guardias, sin duda Ichiro, el feudal de las nieves debería de estar dando vueltas como uno más, pero parece que no ha sido citado, o simplemente no le ha dado la gana levantarse de la cama para un evento tan esquematizado, constante, monótono que se celebra cada cierto tiempo, no solo en su territorio, si no en todas las naciones. Frente al castillo del feudo no quedaba nadie más que personas de la milicia o vendedores, los hogareños no tenían intención de salir con personas desconocidas, que solo sabe amateratsu que clase de historial llevan a sus espaldas, ¿Arriesgarse? Ni hablar. Entre las figuras, una resaltaba más que otras, Masao Hon llevaba horas organizando el examen con el consejo, su moreno de sol (o incluso de la nieve) era notorio, pero su mal humor también, era de las pocas veces que visitaba al país y no pasaba la noche con el Yukikage.


Para sorpresa de... nadie, las gemelas habían pasado la tormenta de nieve sin escolta ninguna, usando a la carnada como escudo humano, y mulas de carga, una crueldad sin igual, que tomaba oscuridad, pues siempre sus rostros cargaban una alegre sonrisa.

Una carcajada sonora retumbo con el eco del ambiente — ¿Has visto la cara de miedo que ha puesto antes de morir? — La risa era chirriante, mucho más que la cubertería que arañaba el plato, o una tiza que rallaba la pizarra. Acto demencial debería de ser callado, pero no, solo fue acompañado de otra hilarante carcajada — ¿Que te parece atar a este hasta que la tormenta lo mate? — Sin embargo esta voz era algo más grave que la otra, y transmitía seguridad y temple, la de su hermana era muy alegre, pero tanto que Sumika siempre debía de encargarse de balancear una situación incomoda. Una vez pasada la ladera, efectivamente, ataron el cuerpo semi inerte a la piedra más alta, haciendo que la dura tormenta lacerara su cuerpo. A sus ojos era algo de lo más normal, pero la cara de horror del Tsuchikage y asombro decía lo contrario, no les tenía miedo, pero era obvio que para el y todos los del lugar, era una barbarie.


— Woops — Dijo bajando tropezando de manera elegante con la plataforma, parecía que no solo había tomado un trago de whisky de aquella petanca. Tras el iba toda la guardia de espadachines, hombres en los que no vamos a reparar demasiado, lo sentimos. Pero si diremos que uno de estos le dio una chaqueta aterciopelada, posiblemente de piel de zorro blanco, estamos seguros de que el Mizukage Kano Sho, lo desaprobaría con cara de asco profunda.

La travesía por la montaña no fue nada fácil, ellos estaban acostumbrados a subir empinadas laderas, eso no era el problema, pero el frío, la nieve surcando el cuerpo y las ropas, el peso al caminar incrementado por ser hundidos por la mullida nieve y alguna que otra helada que les rompería la cabeza de caer, dificultaban demasiado la travesía. Tardaron algo, algo demás pero al ver a un hombre desnudo atado en el pico, todos tragaron saliva consternados — ¡Están aquí las gemelas! Guardad bien las espaldas... —  Dijo el Raikage más en sus cabales, parece que el frío había disipado la borrachera y cualquier demonio que le aturrullara. Ahora si, con la sonrisa más enorme de la plaza se acercó a Masao, para tocarle el hombro con señal de hombría y masculinidad — Eh, mono ¿Como va todo? ¿Necesitáis ayuda? — No se refería al color de su piel, si no a la bestia que albergaba, la cara del contrario se mostró como agua cristalina, no le agradó el contacto físico ni la confianza cuando sus aldeas estaban enemistadas.


Tras algunos contratiempos previsibles, el Tsuchikage no parecía de demasiado buen humor, es como si un rayo le hubiera despertado. Su trabajo elaborando el examen era notorio, la mesa llena de pergaminos también, la cantidad de guardias colocados no era un simple error, estaban perfectamente colocados para vigilar el examen, y claro, a la espera del Yukikage.

Finalmente este apareció entre el gentío, bajando de la habitación de palacio donde solía hospedarse en sus viajes continuos a la capital, la atenta mirada del moreno se ubico directamente en Tsukasa, y cortando la conversación con Daiki, fue raudo hacia su prometido, algo que no se veía demasiado bien en Daichi, pero sin embargo a el parecía no importarle.

— Pensaba que no ibas a venir, dormilón — Acaricio la mejilla del pálido con cierto cariño, pero sin serlo demasiado, todo el público se quedo mirando. — Lo siento Hon... no era mi intención dormir más, o quizás si — Su sonrisa  hizo que el más duro de los dos se sonrojara con suavidad, hoy era un día importante, habían pasado meses desde la amenaza de Yami no Ou, y sabia que Tsukasa Hira tenía miedo, miedo de morir.


Salir de palacio, arreglarse y decir el discurso era más que necesario, era su cometido de hoy, la caricia de Masao le hizo feliz durante unos segundos, parecía que su día no iba a ser tan malo como profesaba su secretaria, el feudal y todos los que lo encontraron por el pasillo de camino. Los invitados llegaban poco a poco, y el fue el último, estaba seguro de que alrededor  de las inmediaciones estarían llegando todos los demás, solo era cuestión de minutos poder relatar la gloriosa historia.

El olor de la fritada llegaba a sus fauces, era agradable recordar como su madre preparaba el desayuno, como ahora el hacia lo mismo por Masao, el amor en pequeñas dosis, con pequeños gestos a lo largo de la vida común, no sabia describirlo, pero hoy el color del día era nublado, apoyando esto en su firme nostalgia, era hora de recordar viejos tiempos, como si nunca más pudiera hacerlo.


Todos habéis sido escoltados en pequeños grupos por la ladera, parece que los del lugar nevado saben perfectamente como arreglárselas para llevaros. Quizás algunos reparéis en el cadáver y otros no, quizás todos sintáis la angustia al verlos, o quizás no.

Una vez llegáis arriba podéis sentir una mala sensación, como si el ambiente estuviese cargado, como si el miedo del Yukikage os calara hasta los huesos.

INSTRUCCIONES:

— Esta trama es la previa al examen, para tener opción de entrar al examen se deberá de postear mínimo una vez en este tema. Tenéis hasta el 20 de marzo de 2018.

— Deberéis de inscribiros aquí para teneros en cuenta aquí

— Recordad que no podéis hacer más de 60 líneas en un post, en caso de hacerlo, dividirlo en los post que necesiteis. Esta permitido doblepostear.

—No os olvidéis ni de los items (obligatorio) ni el resto de información útil.

— Recordad que los NPC'S usados por el Staff le pertenecen a ellos, y a no ser que roleen directamente con vosotros no podréis narrar la situación que no veáis.

— Es una trama global, se puede morir como se indica en las normas del foro, sin embargo, ningún narrador va a tratar de mataros si lo que hace vuestro personaje no es algo muy descabellado. Por ejemplo, si vais a atacar al Kage con una espada, además de que no lo conseguiréis, aparecerá su guardia y el mismo para mataros. Pero en el caso de que no hagáis nada, nadie irá a partiros la cabeza, no es nuestro estilo. Esto no significa que no debáis de interpretar a vuestro personaje, pero ateneros a ciertas consecuencias on rol.

— Debéis tener vuestros links en vuestro perfil {Al pasar el ratón sobre vuestro avatar}, y vuestra cronología aceptada.

— Vuestro post deberá de contar con todo lo pedido en las normas básicas del foro.

— Por último, y no por ello menos importante, nos encontramos en una trama de selección de Jinchuriki. Todos los postulantes seréis puesto a prueba desde el primer post. La prueba es meramente narrativa, se evaluará el conocimiento del transfondo del foro, la actividad, el esfuerzo y la redacción a la par de la personalidad, si creemos que tu personaje no encaja con estos bijuus, posiblemente serás recomendado para otro cuando llegue el momento si nos gustas.









Mientras tanto en la mente de Shin...




Brr… Hace un frío que pela, ¿Cómo le hace la gente que vive aqui para soportar este frío? Uff, no estoy acostumbrado a este clima, y encima no puedo usar Katon para capear la helada ya que debo estar al 100% para el examen. Aaaahh, espero que lleguemos rápido al lugar del examen *Suspiro*... De todas formas ni siquiera me explico por qué se hará el Examen Chuunin, ¿No estábamos en guerra hace poco? Qué raro. Un segundo, ¿qué es eso? *Mira detenidamente, luego se acerca rápidamente al bulto que se veía desde su anterior posición* Eso es… ¿Un Cadáver? ¿Qué diablos pasa en esta aldea? Tienen cadáveres tirados a sus alrededores y ni siquiera les preocupa, parece un lugar donde los más devotos del Shuha Shinto se sentirían como en casa *Shin regresa con su grupo y continúa el ascenso*. Oh por los dioses, ¿No podríamos ir más rápido? Se me están congelando hasta los mocos, ya parecen dos columnas de hielo por debajo de mi nariz… ¿Hm? *Se detiene un momento y mira hacia el horizonte: Grandes montañas cubiertas de blanco se podían ver desde aquella ubicación, se alzaban de manera majestuosa. El joven pelirrojo esboza una sonrisa* Vaya… No creí que el paisaje de este lugar pudiera agradarme, esas imponentes montañas se ven geniales, son tan majestuosas. Pero no creo ser capaz de vivir en este lugar, no señor… Hace mucho frío jejeje. *El joven sigue a los demás en el ascenso, el grupo de Shin acaba el recorrido. Shin cambia su expresión a una de seriedad.* ¿Eh? ¿Qué es esta sensación? Es como si… Como si el ambiente estuviese cargado. Algo no me agrada, siento algo extraño en los huesos, ¿Qué significa esto?.

18 líneas (Calibri 11)









Parámetros:

Resistencia
=
15
+
0
+
16
+
0
=
31
Fuerza
=
11
+
0
+
10
+
0
=
21
Velocidad
=
20
+
0
+
11
+
0
=
31
Percepción
=
21
+
0
+
10
+
0
=
31
Ninjutsu
=
10
+
0
+
18
+
0
=
28
Fuinjutsu
=
5
+
0
+
10
+
0
=
15
Genjutsu
=
2
+
5
+
15
+
0
=
22
Kenjutsu
=
10
+
0
+
7
+
0
=
17
Taijutsu
=
5
+
5
+
1
+
0
=
11
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1

Inventario:
Mochila (19,25 kg / 20 kg)

Kunai x6 (3 kg)
Shuriken x1 (0.5 kg)
Katana x1 (5 kg)
Bomba de Humo x3 (3 kg)
Bomba de Luz x3 (4,5 kg)
Bombas de Pimienta x1 (0.5 kg)
Píldora de Soldado x1 (0.25 kg)
Sello Explosivo x4 (1 kg)
Mecanismo oculto de kunai x1 (1.5 kg)

Acceso directo a la Tienda



AUGURIO DE MUERTE








El frío le calaba los huesos, era normal, ya hacia suficiente tiempo que no combatía, más de que quisiera, esperaba por lo menos tener un destello de adrenalina el día de hoy, sabía que era posible, caminaba ladera arriba, despacio, eran conducidos con calma él y su pequeño grupo, la nieve caía con tranquilidad, se auguraba un día tranquilo. El joven levanto la cabeza, su pelo plateado estaba cubierto por la capucha verde olivo de su abrigo, la nieve le caía perezosa sobre la cara, se distrajo, los demás le tomaron algo de ventaja, le importaba poco, saco de entre sus herramientas un senbon, como ya se había vuelto costumbre lo metió entre sus labios, comenzó a masticar la punta la este, de una manera muy singular aquel dulce sabor a hierro calmaba sus inexistentes nervios.

El camino se estrechó ladera arriba, ya deberían de haber llegado, Jhin no recordaba que aquel camino fuere tan largo, una figura lo saco de su ensimismamiento, a un lado del camino descansaba un cadáver, atado, lacerado, la cara cargada de una desesperada agonía que tenía aquel cuerpo destruido le hacía a Jhin preguntarse qué le esperaba al final de aquel anguloso camino –Quizás sea solo una prueba, quieren ver hasta qué punto nos afecta la visión- Pensó, podía estarce engañando, sabia de más hasta donde llevaba el fanatismo de cualquier persona, tomando en cuenta que le fue permitido dejar a aquel infeliz en aquella situación, y que no habían retirado el cuerpo todavía, alguien muy poderoso había llevado a cabo la deplorable acción, se le había permitido hacerlo sin ninguna queja. Jhin acaricio el mango gris de su Katana, la que llevaba en la cintura, reviso con la vista la posición de la que llevaba en la espalda.

El camino se terminaba, la cima estaba cerca, el aire viciado que se respiraba llenaba los pulmones - ¿Sera por la altura? - Pensó, sin embargo, no lo era, no quería sentirse nervioso, mas, podía sentir aquel cosquilleo sobre su piel, el erizarse de cada uno de sus cabellos, su cuerpo estaba erguido, preparado para cualquier cosa de una manera inconsciente, sentía el peligro sin saberlo, se sentía como una liebre herida y acechada, como si algún predador disfrutara el momento, alargándolo, saboreando aquel aire viciado, antes de lanzarse con las garras prestas y los colmillos listo a por su garganta. La mañana estaba tranquila, pero aquel día auguraba muerte.
             


25 Líneas






Datos:

Parámetros

Resistencia = 4
Fuerza = 40
Velocidad = 45
Percepción = 1
Ninjutsu = 1
Fuinjutsu = 1
Genjutsu = 1
Kenjutsu = 15
Taijutsu = 1
Iryoninjutsu = 1
Chakra = 200

Acceso directo a la Ficha

Mochila (0 kg / 10 kg)

Senbons x2 (1 kg)
Kunais x2 (0,5 kg)
Fuuma Shuriken x1 (2 kg)
Katanas x2 (10 kg)

Acceso directo a la Tienda



Combate:

Técnicas empleadas
—Ninguna


Acciones Ocultas
—Ninguna


Estado
—Ninguno

[/quote]
Había sido una mañana dura, la aldea estaba agitada, y esque los exámenes habían llegado ya. No se aspiraba un buen ambiente, en el aire se respiraba traición e intranquilidad, pues ir a un país enemigo a realizar un examen es cuanto menos… Extraño, aunque no habría sido la primera vez. El viaje fue sencillo y llegar también, a partir de ahí nos separamos en pequeños grupos para llegar a nuestros puestos. Llevaba encima mi túnica, además de la máscara, por lo que nadie podría identificar quién sería, por lo menos llevaba la bandana encima. Bandana que saqué y miré fijamente, me había dado muchos problemas últimamente, ¿Cómo reaccionaré ante todo? Debería verlo. El camino era frío, se congelaban los pies y los de mi grupo no dejaban de quejarse de ello constantemente, yo seguía callada, sin decir nada.

El estropeado y extraño ambiente se rompió una vez vimos el cadáver, ya que pasamos al lado. Me podría imaginar la reacción de cualquier shinobi, quizá miedo, asco, pero en mi escuadrón era diferente, risas. “Se lo habrá merecido” se escuchaba desde un lado, “Rinka nunca se deja nada” se oía desde el otro, y es que las feudales del país de la Hierba eran notorias, llamaban la atención ahí donde iban con su infantilidad sumada a la brutalidad que las caracterizaba. Los únicos que no decíamos nada era el escolta, seguramente de la aldea anfitriona y yo. El castigado estaba atado y destruido hasta el final, y la sensación que me recorría por el cuerpo era… Repulsión. Había visto ya muchos cadáveres, y muchos castigados, pero enseñarlo de esa manera debería ser visto como un mensaje. En realidad, ¿qué importa?

Llegamos a la zona donde nos deberían escoltar, y el ambiente decía mucho, la gente se había puesto nerviosa por alguna razón, y el sentimiento se compartía en el ambiente, hasta en mi propio grupo las risas cesaron y se respiraba tensión, como si fueran posibles víctimas de algo y necesitaran protección inmediata, pero mi reacción era algo diferente, no se podía ver mi cara, pero dentro se podría ver asco, asco por pertenecer al escuadrón y ver delante de mi cara la hipocresía que expulsaban.


Estadísticas:
Resistencia
=
24
+
0
+
36
+
0
=
60
Fuerza
=
30
+
5
+
30
+
0
=
65
Velocidad
=
20
+
5
+
41
+
0
=
65
Percepción
=
11
+
0
+
49
+
0
=
60
Ninjutsu
=
1
+
0
+
40
+
0
=
41
Fuinjutsu
=
1
+
0
+
30
+
0
=
31
Genjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Kenjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Taijutsu
=
10
+
0
+
50
+
0
=
60
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
1
+
0
=
2

Inventario:
Mochila (35 kg / 50 kg)

Sumisión de Universos (1.5 kg)
Disrupción de Tamaños (6 kg)
Sharingan de 3 aspas (no activo)

Kunai x3 (1.5 kg)
Kama x1 (2.5 kg)
Kusarigama x1 (6 kg)
Cascabel x2 (1 kg)
Píldoras de soldado x3 (0.75 kg)
Bomba de humo x1  (1 kg)
Sello explosivo x2  (0.5 kg)
Bomba de pimienta x1  (0.5 kg)
Garras x1 (3 kg)
Disparador de agujas x1 (4 kg)
Senbons x5 (1.25 kg)
Bomba de luz x1 (1.5 kg)
Cuerda de alambre x2 (1 kg)
Makibishi x1 (3 kg)

Acceso directo a la Tienda

Atuendo de batalla:


~~
AUGURIO DE MUERTE




No había ganas de volver a los campos nevados, su última experiencia allí le hacía enojar, es más, todas sus experiencias allí le traían malos recuerdos, le encantaría poder olvidarlos y observar el manto helado con otro prisma pero a estas alturas le es imposible, la daga que atraviesa su corazón es profunda e intentar sacarla solo causaría más dolor, es mejor hacer la vista a un lado, procurar no perder la esencia y simplemente vivir.  El grupo de Iwagakure con el cual había asistido era numeroso, puede ser porque Masao es el encargado de la organización o porque Yukigakure es una aldea aliada ¿A quién le importa? Lo verdaderamente preocupante es la idea de realizar exámenes en medio de un conflicto bélico, la gran mayoría de shinobis que se encontraran allí, vivieron la guerra de muy cerca, quizás unos más que otros pero todos participaron en ella de alguna forma, vieron a sus compatriotas sufrir… es normal que lleguen cargados de odio y resentimiento.

La bandana en su frente le acompañaría en todo momento, estaba orgulloso de representar las fortalezas de su guía espiritual, lo mismo con su parche y mascara, dos nuevos utensilios que le otorgarían un plus de “anonimato” ¿Solo lleva estética nueva? No, en su espalda porta una extraña “jabalina” o “aguja gigante”, Nuibari, una singular espada tejedora que desde ahora le asistirá en combate, siempre y cuando sea necesario usarla… recordemos que el joven pelirrojo no es un amante de resolver las cosas a golpes, la vida y la guerra se han encargado de enseñarle que en ocasiones es necesario, pero aun así no logra convencerse de que sea la mejor opción.

Nieve, nieve y más nieve, para donde mirara solo alcanzaba a ver nieve… para algunos eso significa un espectáculo hermoso pero él lo considera desolador, su mente relaciona la nieve con un manto de muerte //Es imposible que me guste este sitio, tsk…// Intentaba viajar a otro lugar gracias a la imaginación pero no lograba cerrar sus ojos para conseguirlo y es que si lo hacía terminaría con su nariz enterrada en la nieve. ¿Un cadáver? Los integrantes de su grupo comenzaron a inquietarse, los más curiosos no podían quitarle la vista de encima y los cobardes simplemente volteaban a otro lado para hacer de cuentas que nunca lo vieron //¿Será parte del examen? Lo dudo// Digno de un espectáculo de guerra, el joven dragón solo lo observo unos segundos, suficiente para que un escalofríos recorriera su espina dorsal y le obligara clavar la vista al frente.

Punto de reunión alcanzado, se podían ver shinobis de diferentes aldeas dando vueltas por la zona, incluso de aldeas enemigas ¿Acaso podría salir algo bueno de todo esto? Movía su cabeza de un lado a otro en señal de negación, había una extraña tensión que le impedía sentirse a gusto y no era el frío colándose entre sus ropajes, era mucho más que eso, el aire estaba cargado de miedo… quizás fuera culpa del amargo sabor de boca que les dejo a todos el cadáver, no lo sabe, solo puede limitarse a mantenerse alerta y esperar a que los altos mandos den órdenes, seguramente ellos tienen todo bajo control.


34 líneas







Parámetros:

Resistencia
=
14
+
0
+
46
+
0
=
60
Fuerza
=
14
+
0
+
46
+
0
=
60
Velocidad
=
6
+
0
+
54
+
0
=
60
Percepción
=
21
+
5
+
39
+
0
=
60
Ninjutsu
=
10
+
5
+
45
+
0
=
60
Fuinjutsu
=
5
+
0
+
21
+
0
=
26
Genjutsu
=
10
+
0
+
0
+
0
=
10
Kenjutsu
=
5
+
0
+
13
+
0
=
18
Taijutsu
=
10
+
5
+
50
+
0
=
65
Iryoninjutsu
=
5
+
0
+
0
+
0
=
5

Inventario:
Mochila (39.75 kg / 50 kg)

[Evento: Recolecta fantasmagórica] Bola de cristal
[Evento: Recolecta fantasmagórica] Cascabeles deteriorados

Arete del dios dragón
Byakugan [Tokubetsu] (Rango actual Chunnin) – Activo
Nuibari (12.5 kg)

Kunai x10 (5 kg)
Shuriken x10 (5 kg)
Bomba de Humo x2 (2 kg)
Tanto x1 (4 kg)
Mecanismo oculto de kunai x1 (1.5 kg)
Sellos Explosivos x4 (1 kg)
Píldoras de soldado x3 (0.75 kg)
Fuma shuriken x1 (2 kg)
Cascabeles x5 (2.5 kg)
Bombas de pimienta x3 (1.5 kg)
Bombas de luz x1 (1.5 kg)
Cuerdas de alambre x1 (0.5 kg)

Acceso directo a la Tienda

Atuendo de combate:




-Habla | //Piensa | Narra | -Hyuga Saeko
El viento comenzó a danzar, bajo el frío intenso que comenzaba abrazar la aldea, como una madre al acurrucar a su hijo entre sus brazos. Pero eso no era de preocuparse. Mientras tanto el viento comenzaba a fluir de forma más tensa, los huesos de cada aldeano comenzaba a sentir el frío de la famosa aldea, que se escondía a su vez, bajo las heladas montañas. Mis ojos se comenzaban abrir para darle la buena voluntad a un día como hoy, la cama aún guardaba el calor corporal tras la noche. No paso mucho tiempo para pararme sobre mis pies e comenzar lo que ya era una rutina; “comer, bañarme, vestirme, salir” todo el día a la misma hora, aunque otra parte de mí pareciera halarme por la espalda para que me quedara, mi propio ya instinto me hacía salir de la casa, y comenzar mi nuevo día. No paso mucho para que una silueta se hiciera presencia delante de mí, al alrededor de 10 pasos delante se encontraba mi compañero, y amigo, Jhin, temía que se diera cuenta que estaba detrás de él, por lo cual, no me quedo más que seguirlo, mientras comenzaba a seguirle, despacio quitaba mi katana de la cintura con todo y enfundadura, e la amarraba a mí espalda por debajo/encima de mis brazos, así lograba hacer menos ruido a esta, estar chocando a mi pierna, mientras avanzábamos me percate que mi cuerpo comenzaba a inclinarse hacia atrás, no me había dado cuenta que subíamos o eso parecía ser; entretanto escuche susurros provenientes de la posición donde se encontraba Jhin, lo cual era hablándose así mismo o alguien más, no podía decirlo con certeza puesto que me encontraba aún a distancia de él… Mientras más los minutos pasaban, la distancia entre él y yo se acortaban. Mire fijamente a un lado de mí cuando avanzaba por el camino y pude observar un cuerpo tirado a un lado, y parte de él amarrado, o lo que se podía percatar por la nieve que no paraba de caer. Casi llegábamos al final de lo que sería nuestro camino, pero en ese momento el aire comenzó a tonarse tenso, el ambiente cambiaba, pero no me había percatado de que todo, tras ver el cuerpo, por el simple hecho de seguir el juego tras de Jhin, en vez de devolverme e reportar el cadáver, no!, tuve que seguir caminando tras mi compañero ¿Por qué? Sería la única palabra que podría pasar por mi mente….

25 Líneas

Parametros:


Resistencia = 8
Fuerza = 20
Velocidad = 45
Percepción = 4
Ninjutsu = 8
Fuinjutsu = 15
Genjutsu = 1
Kenjutsu = 10
Taijutsu = 2
Iryoninjutsu = 1

Mochila:

Mochila (5 kg / 10 kg)


Katana x1 (5 kg)

QUIZÁS NO FUE BUENA IDEA VENIR AQUÍ...




El clima en el País de la Nieve era horrible, bastante peor que en el País del Agua, sin embargo, el Senju estaba más acostumbrado al frío y la humedad que otros shinobis de lugares situados en los lugares situados al Oeste de estos países, por lo que la diferencia de sensación térmica en su caso debería ser mucho menor y su adaptabilidad a aquel entorno bastante mejor. En ninja originario de Kirigakure no Sato fue escoltado, junto a un pequeño grupo de personas de otros rincones del Daichi, por lo que parecían ser shinobis o guardias, al mando del Rokudaime Yukikage. La travesía fue dificultada por las inclemencias del clima de aquel lugar, más aún, teniendo en cuenta que tenían que subir la ladera de una montaña para llegar al lugar en donde se llevaría a cabo el evento. ¿Acaso no tendrían un camino más accesible para los que decidiesen visitar aquel lugar que quedaba perdido de la mano de los Dioses? Aunque pensándolo bien, era una medida muy bien pensada por los máximos dirigentes de aquel país, el relieve jugaba a su favor, era una buena manera de evitar las intrusiones e invasiones con un mayor índice de éxito.

Kixur todavía no terminaba de comprender que era lo que le había llevado a visitar el País de la Nieve, ya que él no formaba parte del grupo de ninjas que intentarían ascender a Chunnin, no obstante, el creía que sus ganas de ver mundo y de romper con la rutina del día a día era lo que le habían llevado a encontrarse en aquel lugar, al chico siempre le había atraído la idea de conocer nuevas culturas, nuevas gentes y nuevos lugares. Además, quien sabe, quizás tuviese la oportunidad de ver algo de los exámenes de ascenso, algo que le podría ser de utilidad en un futuro no muy lejano para comprender el sistema empleado para calificar a los ninjas que se presentaban en cada convocatoria a aquella prueba y para hacerse una idea del nivel y de las técnicas usadas por los shinobis de las demás villas ocultas. En ese momento, viéndose allí, en aquel lugar que hace años no habría imaginado visitar, cuando echó la vista atrás y recordó a su padre y a su madre, lo cual le hizo quedarse ensimismado en sus propios pensamientos: — “Sé que estéis en donde estéis me observáis con orgullo y cuidáis cada paso que doy en mi camino ninja. Padre… Madre… Haré que estéis orgullosos de mí, demostraré que soy un digno heredero del linaje de mis antepasados, extenderé mis alas y echaré a volar, me convertiré en un shinobi muy poderoso para evitar que los demás tengan que sufrir lo que yo sufrí y… vengaré vuestra muerte” — pensó el ninja de cabellos largos y plateados como la luz de la luna sobre la penumbra de las noches más oscuras.

El chico se sobresaltó tras escuchar los gritos de horror, sorpresa e indignación de los presentes y volvió a prestar atención a lo que le rodeaba. Allí, en medio de la nada, sobre la más bonita de las nevadas se encontraba un cadáver, atado a la roca más alta de aquella ladera de la montaña por alguien sumamente cruel, con un comportamiento sádico y sanguinario. ¿Cómo había gente capaz de comportarse así con sus semejantes? ¿Acaso le habrían dado la oportunidad de poder defenderse de algún modo? A pesar del frío que hacía en aquel lugar, su cara de repugnancia se tornó en un rostro de ira e indignación, le hervía la sangre de lo mucho que le había asqueado ver aquella escena, apenas notaba las inclemencias del clima de aquel lugar. Intentó calmar su carácter, o al menos aparentarlo, no quería tener problemas y, mucho menos, acabar como esa persona que habían matado despiadadamente. Algún día se convertiría en alguien capaz de evitar ese tipo de actos, no había justificación ninguna para actuar así, ni siquiera el fanatismo religioso de algunos rincones del Daichi.

Kixur alcanzó el punto de reunión entre los diversos shinobis y personalidades reconocidas de diversos orígenes, culturas, tradiciones y religiones. Se trataba de la Capital del País de la Nieve, un lugar seguro en lo alto de la montaña, protegido no solo por las particulares condiciones climatológicas, sino que también por los avances tecnológicos que se podían observar a simple vista y por el gran número de efectivos que hacía guardia para evitar los conflictos en aquel evento. Hasta el momento no se había percatado, o más bien no le había prestado atención porque pensaba que esa sensación se había producido por culpa de lo que preferiría no haber visto, antes, en la ladera de la montaña, pero se dio cuenta de que algo no iba bien, era como una mala sensación, o como muchos le llamaban, un presentimiento de que algo malo iba a suceder de un momento a otro. El ambiente se notaba pesado, más de lo debido y el temor ante la presencia del Yukikage hacía que le costase mantener la entereza y la compostura. ¿Qué era lo que estaba pasando en aquella ciudad? Quizás no fuese buena idea haber ido a aquel lugar…


51








Parámetros:

Resistencia
=
15
+
0
+
0
+
0
=
15
Fuerza
=
10
+
5
+
0
+
0
=
15
Velocidad
=
15
+
0
+
0
+
0
=
15
Percepción
=
15
+
0
+
0
+
0
=
15
Ninjutsu
=
10
+
5
+
0
+
0
=
15
Fuinjutsu
=
10
+
0
+
0
+
0
=
10
Genjutsu
=
10
+
0
+
0
+
0
=
10
Kenjutsu
=
4
+
0
+
0
+
0
=
4
Taijutsu
=
10
+
0
+
0
+
0
=
10
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1

AUGURIO DE MUERTE




¿Sentimientos encontrados o decepción? Su última misión la había dejado muy confundida ¿En verdad existen infieles dentro de la aldea? ¿Acaso se puede fingir el apego a una religión? Ya no sabía en quien confiar, ni mucho menos en quien resguardar sus sentimientos, pareciera que de pronto todos sus amigos se alejaron, pero… ¿De verdad eran sus amigos? Sin duda que ellos respetaban sus creencias, eso ya no importa para nada porque parece ser que no todos las compartían. Ira, en estos momentos su cuerpo estaba cargado de aquella asquerosa sensación en contra de sus compatriotas o al menos en contra de algunos, lo peor de todo es que no puede desatarla, es imposible saber a simple vista quien finge y quien no, después de todo algunos llevan toda una vida haciéndolo.

Un extraño viaje llego para salvar la mente de la voluptuosa kunoichi, campos helados deslumbrarían sus ojos y la obligarían a llevar ropas extremadamente abrigadoras, además de todo eso tendría que cargar siempre con su maravillosa calabaza, fiel compañera. Arribo hasta los puertos de nieve junto a un pequeño grupo de Sunagakure, mantenía la distancia de ellos aun cuando había uno muy apuesto, quizás en otra ocasión estaría colgada de su cuello cual quinceañera pero ahora no… ahora solo les miraba con desconfianza ¿Podría recuperar su esencia luego de lo ocurrido en la guerra?

Tal como servía para la arena, sus botas fueron perfectas para abrirse paso en la nieve, lo único que le incomodaba era el gran abrigo que cubría todo su cuerpo, no entraba ni una pizca de viento frío por ningún lado y eso era bueno, pero aun así le molestaba que sus curvas no resaltaran, se veía normal y eso no le gustaba para nada. Se mantuvo en silencio gran parte del camino, no, no, no… todo el camino, la primera vez dijo algo fue cuando pudo divisar una especie de cadáver adornando la llegada al lugar -¿¡Un cadáver!?- Sus ojos comenzaron a brillarle y corrió para adelantarse a su grupo, mira de un lado a otro los daños que había dejado la nieve y el viento en el cuerpo –¡¡Wooow que buenas ideas puedo sacar de esto!!- Vagamente podía recordar haber escuchado que Yukigakure es una aldea taoísta, así que lo más seguro es que ese cuerpo sea obra de un verdadero adepto del Shuha Shinto, eso le hace mucha ilusión y una pequeña luz de esperanza se vuelve a encender en su corazón, parece que en verdad aún quedan de los verdaderos…

Finalmente termino adelantándose a su grupo y no le importo perderlos entre la multitud, quería conocerlos a todos allí, en especial a la persona que había dejado el cadáver, necesitaba darle las gracias por devolverle las esperanzas y darle un empujón para armarse de valor… ahora estaba decidida a eliminar a todos los falsos adeptos del Shuha Shinto…


32 líneas








Parámetros:

Resistencia
=
40
+
5
+
0
+
0
=
45
Fuerza
=
1
+
0
+
39
+
0
=
40
Velocidad
=
40
+
0
+
0
+
0
=
40
Percepción
=
1
+
0
+
39
+
0
=
40
Ninjutsu
=
10
+
5
+
15
+
0
=
30
Fuinjutsu
=
4
+
0
+
36
+
0
=
40
Genjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Kenjutsu
=
1
+
0
+
5
+
0
=
6
Taijutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1

Inventario:
Mochila (19.25 kg / 20 kg)

Kenketsu (10 kg)

Pergamino de invocación x1 (2 kg)
Pergamino de sellado x1 (1 kg)
Sellos explosivos x4 (1 kg)
Píldora de soldado x1 (0.25 kg)
Kunais x10 (5 kg)

Acceso directo a la Tienda




-Habla | //Piensa | Narra
AUGURIO DE MUERTE






Viajes en solitario, desde siempre el joven Sakurai había odiado los viajes en solitario, más aun cuando la misión de seguimiento no la comenzó solo… pero no importa, aunque no este 100% de acuerdo, jamás cuestionara las decisiones de Fergus, por lo menos aun no… faltan algunos sucesos y alguien que le abra las ojos para que se dé cuenta que su queridísimo maestro en verdad lo está usando ¿O quizás entrenando? No se sabe con exactitud lo que pasa por la cabeza del anciano, ni siquiera él ha logrado deducir sus ideas y eso que lo conoce hace más de 12 años. Una gran capucha negra forrada con piel interior de zorro cubría su cuerpo y larga cabellera, en esta ocasión su bandana no le acompaña y es que no interesaba mucho, no estaba allí para representar a su aldea ni nada parecido, simplemente tiene como misión vigilar al joven dragón de Iwagakure.

~ Inicio del recuerdo ~


-Mi joven alumno, tus últimos reportes me han encantado, más aun cuando llegan a la parte en que la división de Balalaika es derrotada, pareciera ser que subestimaron a nuestro joven dragón… no como nosotros- Se levantó con ayuda de su bastón y camino lentamente hasta un escritorio viejo que había en una esquina de su despacho, parecía que en cualquier momento perdería el equilibrio y el endeble bastón no podría ayudarle a protegerse de la caída, la edad ya había alcanzado al viejo comandante, él sabe que su muerte se acerca y por eso se empeñado en reclutar al dragón, no de mala manera como todos piensan que lo hará… -Ten este pergamino, es tu nueva misión- Que su apariencia y movimientos lentos no les engañen, le gusta sentir su edad y actuar como un verdadero anciano, aun así no tuvo problemas para lanzar el pergamino a las manos de su alumno y volver con tranquilidad a su silla –No me mires así, no estoy tan viejo- Le guiño un ojo al pelirrojo y tomo asiento con mucho cuidado –En Yukigakure se celebraran los próximos exámenes jounnin y chunnin, la teniente del escuadrón de investigación nos confirma la asistencia del dragón a dichos exámenes… solo quiero que le vigiles de cerca, mantente alejado de los problemas y en caso de necesitar apoyo, es probable que Atsushi, el capitán de investigación también asista a la celebración- Recordó al zorro con una gran sonrisa en su desgastado rostro, ya va a ser un año que no escucha su voz, ya es tiempo de que vuelva para presentar sus informes personalmente –Si le vez, dile a esa sabandija que venga a visitarnos, no puede cargar todo el trabajo en su teniente-

~ Fin del recuerdo ~


Atsushi Suneku, había tenido un par de encuentros con ese extraño capitán en el pasado, en ese entonces Renji aún era un simple oficial de cuarto rango y no tenía tanta importancia dentro de la organización, es más, es probable que su “compañero” ni siquiera recuerde su nombre, mucho menos su rostro //Los reportes de los últimos exámenes dicen que básicamente fueron coser y cantar, supongo que esta vez me limitare a observar de la distancia, un mero paseo por los valles nevados// No conocía muy bien el lugar pero había logrado encontrar una de las rutas que usaron los guías, así que no le tomaría mucho tiempo llegar al lugar.

-Que mierda… ¿Rinka y Sumika?- El joven jounnin soltó una carcajada al ver el cadáver que adornaba el camino, ya había visto alguna veces los espectáculos de sus feudales y no le costó reconocer de inmediato su trabajo –Así que también están aquí… con ellas nada puede ser aburrido- Digno adepto del Shuha y fiel a Kusagakure, le encantan los espectáculos o “bienvenidas” de ese tipo, así que con una sonrisa en su rostro tomo distancia de la multitud y comenzó a buscar al pelirrojo, no le importaba demorarse un poco… total el espectáculo aun si quiera comenzaba.


41 líneas








Personaje de rol de Amaru



-Habla | //Piensa | Narra
│Augurio de Muerte│





Llevaba alrededor de una hora con sus pupilas, oscuras como el día, fijas en algún punto de aquella reproducción a escala de la inquietante estrella Altair. No conseguía entenderlo, y eso hacía que sus nervios se tensasen y se enfadase consigo misma. Para variar. La tormenta,  borrascosa, le devolvía la mirada casi con deleite. Sabía algo que ella no, algo que se escapaba a sus entrenadas neuronas, a su aplastante y sólida lógica. Afiló la mirada, tan cristalina y flébil que se antojaba fácil de atravesar, y la mantuvo pacientemente sobre la espalda encorvada de Saizen. No eran esos los ojos con los que había de mirarlo. Quizás, con el tiempo, el matiz se hiciese lo suficientemente intenso como para percibir el calor que despertaba en su pecho. Acostumbrada a los fuegos, era fácil ignorar a las chispas. Cuando consiguió convencerse de que su conciencia se merecía un descanso por primera vez desde que habían vuelto del País de las Olas, apartó su cabecita lamida por las llamas hacia un lado, echando un rápido vistazo hacia las inconmensurables montañas que la hizo plegar los labios, uno sobre otro, hasta que una línea fina y perfecta se dibujó a modo de horizonte entre sus nulas ganas de estar allí y su fuerte sentido del deber. Había dejado de llorar, y ello conllevaba que tendría que cumplir con lo que se había prometido. Simplemente no podía ignorar el hecho de que, en apenas unas horas, Saizen se enfrentaría a su primer examen real, y ello la tenía preocupada. Ya no dependía tanto de la inteligencia de cada cual o de la destreza y habilidad, sino del más puro de los aciagos azares. Aún en ruinas, su imperio derruido se esforzaría por hacer honor al tratado firmado... incluso si había comenzando a dejar de confiar poco a poco en que la otra parte contratante todavía quisiera mantener el pacto vigente. Tan poco a poco que ni siquiera se dio cuenta de que había acabado por desvanecerse. Esfumarse. Desaparecer-.

Espiró. El vaho, tibio, ascendió hasta que Sheru necesitó dejar de mirar hacia arriba para preocuparse de dónde posaba el pie. Aun tras el gorro, la bufanda, los guantes y unas cinco capas de ropa, seguía tiritando. Puede que Boru tuviese razón en que tendría que haberse desayunado otro bollo de canela, pero aquella mañana su estómago se había declarado en huelga; o más bien dimitido. No había sido un buen despertar, sólo recordarlo tiraba por tierra todo lo que la podían estar abrigando sus dos chaquetas y su abrigo. La perfecta ausencia de Saizen había aparecido ante sus narices nada más abrir los ojos, algo que hizo que se cuestionase si realmente había vuelto a su colchón raído o aún seguía inmersa en el amplio mundo de las pesadillas. Al parecer, el sobresalto que se llevó ante tamaña realidad fue del agrado de sus remordimientos, puesto que en la comisura de sus casi tiernos labios hubo asomado la sonrisa más afilada y mezquina que había visto en su vida. Te lo mereces.
Estaba tan presente que con sólo pensarlo le dolía el lado izquierdo del pecho. Tragó saliva y se centró en subir el trecho de ladera que le restaba con cuidado de no resbalarse. Presentarse a un control con el mísero objetivo de establecer contacto con el niño no era lo más prudente, estaba segura de ello y lo asumía, pero peor sería el dejar las cosas estar y desterrar al cementerio del olvido todos y cada uno de los instantes que componían su relación; no le quedaban tantas parcelas disponibles, tantas tumbas vacías. No podía arriesgarse a perderle, a permitir que la ocasión de reencontrarse con su Voluntad pasara de largo. Desde su discusión no había vuelto a pensar en la palabra amor-.

El camino hacia la cima se le hizo difícil. Ya no sólo porque con tanta nieve no sabía muy bien dónde estaba poniendo el pie, sino porque se estaba congelando por momentos. Tenía que parar de vez en cuando para colocarse bien las medias y la bufanda, por lo que las rachas de fuerte brisa invernal la tenían bastante a su merced. Cuando por fin consiguió llegar hasta el punto de encuentro en el que todos aguardaban a los invitados restantes, lamentó que no les hubieran preparado un puesto de espera guarecido. Sabía que no haría mucho más calor, pero se habría estado bien sin que el viento te dejase la cara tal que un carámbano. En lugar de concentrarse en el panorama que se le presentaba delante, repasó con la mirada el tortuoso camino que dejaba a sus espaldas. No tendría que ser muy difícil preparar un camino más accesible destinado a circunstancias especiales como aque... Entonces hizo un pequeño sonido; un sonido de dolor. Un cadáver. Palideció tanto que la nieve a su lado habría parecido roja.-No, no, dime que no es lo que parece, Tsukiyomi, dime que...-suspiró pesadamente, a la par que observaba cómo el destino le volvía a recordar que la vida no era justa por más que uno quisiera creer que sí.
Se apresuró a darse la vuelta, con el corazón a tres mil revoluciones, pensando en qué iba a hacer entonces. Pronto sus manos se le antojaron aún más blancas; un blanco casi insano. Apenas avanzó un par de distímicos pasos hacia delante: las falanges descoloridas por el frío de su mano izquierda se cerraron ligeramente, y sin querer, alrededor de la lóbrega capa de Saizen. Aguantó la respiración, consciente de su instintivo error. ¿Cuánto tardaría en darse cuenta? Poco. Segundos quizás. Y ya no se podía hacer nada; era imparable.
57 líneas.









Parámetros:


Resistencia
=
21
+
0
+
19
+
0
=
40
Fuerza
=
10
+
0
+
30
+
0
=
40
Velocidad
=
25
+
0
+
15
+
0
=
40
Percepción
=
5
+
5
+
35
+
0
=
45
Ninjutsu
=
10
+
5
+
30
+
0
=
45
Fuinjutsu
=
1
+
0
+
39
+
0
=
40
Genjutsu
=
10
+
0
+
10
+
0
=
20
Kenjutsu
=
8
+
0
+
32
+
0
=
40
Taijutsu
=
9
+
0
+
27
+
0
=
36
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
13
+
0
=
14
[b]

Inventario:
Mochila (18,5 kg / 30 kg)
Mochila (18.5 kg / 20 kg)

Madurez temprana (Fragmento de Inmensidad)

Alivio Cinéreo (2.5 kg)

Kunais x4 (2 kg)
Cascabeles x8 (4 kg)
Shuriken x4 (2 kg)
Bomba de Luz x1 (1,5 kg)
Bomba de Pimienta x1 (0,5 kg)
Bomba de Humo x1 (1 kg)
Katana x1 (5 kg)

Acceso directo a la Tienda
[/size]





TEAM CHINCHILLA:

¡Eres el mejor, Kami! <3
Augurio de Muerte




Nieve tan longeva y eterna como el mismo cielo que llora sobre ella, sobre sus propios hermanos. Estaba en Yukigakure al fin, hogar de vientos gélidos y espantosos que arrebatan rostros como cuchillos de acero sin afilar. Y en cada paso ayudado de Nise, su apócrifa lanza de escriba, Saizen no pudo evitar sentirse sobrecogido por un mundo de pálidos fulgores y antiguos lamentos transportados entre las montañas. Ataviado con nuevas ropas del negro mas abismal, botas con forro de pieles en su interior y una capa que remataba en holgada capucha del mismo color, Saizen había acudido a la llamada con una mezcla manifiesta de sensaciones.
Odio, rencor y tristeza danzaban a ritmos propios, en una lentitud que casi podía describirse como plenamente acordada, hicieron de Saizen un alma en pena. Aún resentido, no le concedió a Sheru ni dos miradas y ambas, cargadas de un amor despechado cuyo corazón latía con una daga incandescente atravesando sus cavidades. Le dolía siquiera mirarla, y a cada paso en aquel enclave helado y alejado de la humanidad, Saizen deseaba haberla perdido de vista. Olvidar cuanto hubo vivido en su compañía, el calor que desprendía su piel y como su pecho se estremecía como el de un pajarillo asustadizo cuando la acercaba contra sí. Lo echaba de menos... y eso lo detestaba con toda su alma.

El camino estuvo sesgado por ser una caminata ocasionalmente silenciosa, surcada de ciertos sonidos y de charlas concentradas que le permitieron esconder su rostro bajo el cuello de su camisa, en vistas de proteger su cara de un frio espantoso que amenazaba por reclamar un precio demasiado alto. La ladera había resultado ser inclemente con los de piernas débiles. Se mostró implacable, inconmovible y tenaz en su velado empeño de acabar con los intrusos utilizando tan solo su peso contra ellos, en un movimiento macabro y desalmado. Como no, una montaña no sentía mas que una piedra. Contrajo el rostro entornando la mirada con hastío; todo aquello le repelía. La nieve, los vientos... y el tener que permanecer cerca de Sheru de nuevo. Todo le pareció dolorosamente vulgar, una escena de furioso esplendor que luchaba por hacerse notar. Paseó la mirada por todos los que componían la grotesca compañía con desapasionado interés. No obstante, agarrando a Nise con firmeza al tiempo que ascendía por encima de una roca pronunciada, vio en ellos historias... cuentos de innumerables orígenes. Puede que no todo fuera tan ordinario.
Vio en ellos, o mas bien deducía, un asombroso milagro de composiciones únicas y orígenes tan aleatorios... ¿Ellos comprendían cuan verdaderamente únicos en la creación eran? ¿El como cada brazo, cada miserable pelo que se adhería a sus sucios pellejos conformaba un inabarcable universo que despuntaba hasta ser tal y como eran? Por supuesto que no podrían saberlo, volvió a anticiparse, esta vez con cierto desprecio anegado en amargura. Nadie comprenderá jamas, nadie sabrá cuanta vulgaridad, cuanta belleza oculta los componía al mismo tiempo. No se compadeció, uno no siente lástima de simples bestias.

La aparición del cadáver demacrado, sembrado de brutalidad por mano humana y salvaje castigo por la acción de la montaña provocó todo un torrente de sensaciones en la improvisada compañía. En Saizen, aquella visión de horror no pudo hacer mas que traerle bellos recuerdos de horrores pasados. De cadáveres que dormían a la intemperie en desnuda sencillez, de pieles pálidas iluminadas por una luz nocturna aún mas pálida. Frotó los dedos de su diestra entre sí. Comenzó hacia mucho a familiarizarse con el espanto mas íntimo ¿Ese cadáver? La simple visión no podría haber sido mas plácida. Lo tranquilizó e incluso le hizo sonreír con comedida satisfacción. Sentía que así debía ser y sus divagaciones fueron interrumpidas por un tironeo que lo arrastró de nuevo hasta la impía realidad, se giró rápidamente y ahí la encontraba, a su otrora Cascarita.

- Es justo lo que parece, Sheru. Míralo bien ¿Quieres acercarte? - Señaló el hombre muerto con un delicado cabeceo, al tiempo que en sus ojos azules de cielos estrellados y rotos por la traición, fulguraban sombras de rencor. - Aún no te has acostumbrado al espanto... en este mundo. - Mencionó con incredulidad. Justo después, extendió la diestra y puso la palma de la mano sobre la cabeza de Sheru, acariciándola y esperando sentir vestigios de un amor marchito que había terminado por convencerlo de algo mucho mas oscuro, mas infausto y abominable que un simple muerto desvencijado en plena nevada. - ¿Tienes frío? ¿Quieres caminar conmigo? - Preguntó al tiempo que volvía a caminar hacia delante, abriendo su brazo derecho para invitarla a cobijarse bajo su lóbrego manto.

La odiaba, la detestaba y en su traición terminó por morir gran parte de él. Aun entonces, no fue capaz de despreciarla, de hacerla sufrir... y se lamentó por ello de inmediato.










Parámetros:

Resistencia
=
12
+
0
+
28
+
0
=
40
Fuerza
=
13
+
0
+
27
+
0
=
40
Velocidad
=
25
+
0
+
15
+
0
=
40
Percepción
=
12
+
0
+
28
+
0
=
40
Ninjutsu
=
8
+
0
+
32
+
0
=
40
Fuinjutsu
=
10
+
5
+
30
+
0
=
45
Genjutsu
=
4
+
0
+
13
+
0
=
17
Kenjutsu
=
10
+
5
+
30
+
0
=
45
Taijutsu
=
5
+
0
+
6
+
0
=
11
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1



Inventario:
Mochila (19.75 kg / 30 kg)

Madurez Temprana (Fragmento de Inmensidad)

Nise no Shiru

Kama x1 (2,5 kg)
Kusarigamax1 (6 kg)
Cascabeles x4 (2 kg)
Kunais x6 (3 kg)
Cadena x1 (2 kg)
Sello explosivo x1 (0.25 kg)
Bomba de pimienta x1 (0.5 kg)
Pergamino de sellado x3 (3 kg)
Pergamino de información x1 (0.5 kg)


Acceso directo a la Tienda





TEAM CHINCHILLA:
AUGURIO DE MUERTE




“-Capitán, se le ha asignado una nueva misión, todos los detalles se encuentran adosados a la parte posterior de esta carta. Señor, el escuadrón le extraña, esperamos pronto tenerlo de vuelta o al menos que nos dé una visita, tenemos muchas cosas importantes que reportarle…-“ Se le escapo una pequeña sonrisa al leer la continuación de la carta –Joder Rose, parece que dejarte a cargo del escuadrón te obligo a madurar- La última vez que vio a la chica había cumplido apenas 20 años, pero tenía una mentalidad de niña mimada, no le gustaba enfrentarse a los problemas por sí sola y siempre terminaba pidiéndole ayuda a alguien más, en este caso, escondiéndose en las tras su capitán. Revisó con cuidado las indicación de la misión –El dragón llegara a Yuki…- La última vez que vio al dragón fue en los exámenes chunnin y en ese entonces aún era un crío, daba igual capturarlo o no, ha pasado tiempo desde entonces y le entra un poco de curiosidad el verle denuevo, quizás cambio su apariencia o se volvió un muchacho más rudo… la descripción dice que fue capaz de vencer al escuadrón de elementales de Balalaika –De cualquier modo esos elementales siempre fueron basuras…- Eso es cierto, los elementales eran simples gennins pero aun así es valorable, muchos shinobis tiemblan al verse rodeado por los “clones” de la organización.

Su viaje hasta Yukigakure sería algo extraoficial, aunque no estaba prohibido que los jounnins asistieran, no quería viajar junto a los verdaderos representantes de la aldea, a la mayoría de ellos ya les conocía y es seguro que le haría preguntas, prefirió evitar aquello. En esta ocasión su capucha de Junketsu había quedado fuera, en su lugar le cubría el cuerpo una gran capucha negra con piel interior de oso polar para soportar el frío y debajo se podía ver el característico kimono de la organización, no era buena idea llevar el símbolo a ese encuentro, el dragón ya lo conocía y si de casualidad llegaba a verlo primero se armaría un caos… eso es seguro.

Las laderas no eran un problema para el zorro, no necesitaba de un guía especial para adentrarse en el país vecino -¿Sheru?- Mientras más se adentraba en las montañas nevadas, más fuerte era la sensación de vínculo con la pequeña, parece ser que el sello en verdad había servido, cosa que también le servirá para encontrar la aldea con facilidad. No se inmuto por el cadáver en el punto de acceso, “básico” esa fue su definición para el sacrificio, estaba seguro que a él se le hubieran ocurrido cosas mejores para infundir miedo psicológico en sus invitados. Cabeza escondida, mirada acechadora y pasos cuidadosos, ya había divisado al dragón entre la multitud, su pelo rojo era característico pero había algo extraño en él… un parche y una máscara que jamás había visto, definitivamente a cambiado.  


31 líneas








Personaje de rol de Amaru



-Habla || //Piensa || Narra
Los actos que ocurrieron, en el pasado quedan, la selección de la residencia para el examen chunnin había acabado, había sido elegido tras la misión y los combates para esto, y me lo merecía” Pensaba, pero realmente no me lo creía. No merecía estar ahí, en primer lugar no creía que el método hubiera sido el más adecuado, nos habían destruido y enfrentado para… ¿esto? Al menos el examen era en un sitio conocido, el país de la Nieve, aliado natural de mi propia aldea, y ya había estado alguna que otra vez, lo que lo hacía aún más sencillo, o eso esperaba.

Mi humor era horrible, los hechos que me habían llegado hasta aquí me han hecho reacio al examen, y todo lo que estaba dentro de este también. Me pusieron en un grupo con otros shinobis de Iwagakure, todos directos al examen, a sufrir, lamentar o llorar, pero era algo necesario. A nuestro lado, y por donde pasamos, se escuchó a otro grupo decir cosas sobre un cadáver. -Veis esto, pobrecito el que fuera.- Escuché, pero igualmente no podría verlo, y no solo eso, no quería hacerlo, no me llamaba la atención y sería en vano.

Tras subir, una extraña sensación me recorrió por el esqueleto, y debido a que confiaba demasiado en dichas sensaciones, me afectó lo suficiente para calmarme en un principio, y tras eso ponerme aún más nervioso. Me sentía mal, con una sensación permanente como si me quisieran atacar, ¿era esto el miedo? Había aprendido a manejar sensaciones como esta, y dejarlas a un lado, pero había sido demasiado fuerte esta vez, y me encontraba algo intranquilo.


Parámetros:

Resistencia
=
40
+
0
+
0
+
0
=
40
Fuerza
=
1
+
5
+
14
+
0
=
15
Velocidad
=
40
+
0
+
0
+
0
=
40
Percepción
=
4
+
5
+
14
+
0
=
23
Ninjutsu
=
10
+
5
+
16
+
0
=
31
Fuinjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Genjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Kenjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Taijutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1

Inventario:


Mochila (10 kg/ 10 kg)

Tiburones de tierra (8 kg)

Kunai x2 (1 kg)
Bomba de humo x1 (1 kg)
Augurio de muerte





El muchacho de mediana estatura de cabellos blancos había madrugado con la intención, de preparar su mochila, con los objetos que llevaría al examen Chunnin que sería dentro de unos días aproximadamente, con tranquilidad llevó su zurda hacia la mesilla de noche abriendo está de par en par, con un ágil movimiento de aquella mano saco aquel tanto que guardaba en el interior de aquel cajón, mientras con calma se acercó al armario tomando una chaqueta con el interior de la misma forrada por pelaje de oso polar, el cuál ayudaría a combatir el frío de aquél gélido país al que viajaría, un suspiró salió de los labios del muchacho mientras con tranquilidad se colocó una túnica completamente negra, con una capucha la cual cubría el rostro del muchacho, el interior de la misma también estaba hecho de pelaje de oso, por lo que iría bien calentito. Con tranquilidad ocultó aquel tanto en su cintura, de tal forma que viajaría escondido bajo sus ropajes, con tranquilidad colocó en su estuche ninja aquellas píldoras del soldado y en una de sus piernas concretamente en su diestra un Kunai, poco después de aquello el genin, bajo ala cocina y se despidió de sus familiares, con una sonrisa sobre sus labios, se fue comiendo unas bolitas de arroz, mientras fue escoltado por dos miembros de su clan hacia los puertos del país. Una vez llegó al puerto acompañado de sus escoltas de la rama secundaria del clan, con tranquilidad se frenó delante de la pasarela de aquel barco, mientras ambos individuos se colocaron a ambos lados del muchacho, con tranquilidad se despidió de ambos haciendo un simple gesto de su diestra y poco después emitió un ligero bostezó, para subirse a bordo de aquel enorme barco el cuál contenía la insignia de su aldea. El muchacho de cabellos albinos sería transportado hacia tierras enemigas en aquella nave perteneciente al país del agua, a medida que fueron avanzando surcando aquéllos mares en dirección hacia el país de la nieve él joven genin se dedicó a observar en absoluta armonía aquellas olas del mar, por las cuales iba navegando aquel navío de grandes dimensiones, tras varios días en alta mar al fin habían llegado a las costas de aquel país enemigo por lo que hicieron que las personas que habían viajado en aquel barco se subieran a los botes. Y con calma absoluta este se subió de un saltó sobre uno de aquellos botes, a la par que observó cómo el marinero remaba en dirección hacia el muelle. Una vez desembarcado el joven Asta se dirigió hacia aquellos individuos armados del país de la nieve los cuales escoltarían al genin por aquél gélido continente a pesar de estar en guerra, con tranquilidad mientras el muchacho caminaba junto aquellos individuos, el muchacho sentía que el caminar por aquella nieve era un tanto difícil, sentía como sus pies se hundían en la nieve hasta la zona de sus tobillos, dándole cierta sensación de frío en cada paso que este dada, notaba como la nieve caía sobre aquella túnica negra, con tranquilidad él joven Hyûga continuó avanzando junto aquellos dos individuos, una vez habían llegado a una ladera. El joven mucho llevó su mirada por el lugar el cual estaba completamente cubierto por un denso manto blanco, los orbes verdosos del chico se habían fijado, en los demás grupos de individuos que a su vez fueron ascendiendo por aquélla ladera, en cuanto el muchacho estaba apunto de salir de aquella ladera, observó aquel cadáver colgando, por lo que una sensación de temor recorrió cada fibra de su ser, con tan solo pensar que aquel cuerpo fuera el de él, sin lugar a dudas el que hubiera hecho aquello debía ser una persona bastante fría y sanguinaria. Una vez llegó al lugar el muchacho se quedó completamente quieto ante aquella extraña sensación que recorría cada fibra de su ser sin lugar a dudas calaba en sus huesos una fría sensación la cual no podía describir, por lo que se quedo unos segundos petrificado sin saber que hacer y poco después siguió avanzando hasta estar junto a un muchacho de cabellos carmesí los cuales parecían estar algo alborotados, sin mediar palabra saco de su mochila una túnica de repuesto como la que llevaba y con tranquilidad se la lanzó al shinobi, haciendo que está lo cubriera, mientras de sus labios salieron unas palabras con la intención de romper aquel incómodo silencio.
—Pareces tener frío, ten abrígate..— Dijo con un tono de voz tranquilo, mientras sus orbes verdosos se clavaron en los del contrarió.

53 Lineas







Parámetros:




















































Resistencia
=
15
+
0
+
0
+
0
=
15
Fuerza
=
10
+
0
+
0
+
0
=
10
Velocidad
=
15
+
0
+
15
+
0
=
30
Percepción
=
14
+
0
+
7
+
0
=
14
Ninjutsu
=
10
+
5
+
15
+
0
=
30
Fuinjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Genjutsu
=
10
+
0
+
0
+
0
=
10
Kenjutsu
=
10
+
0
+
0
+
0
=
10
Taijutsu
=
10
+
5
+
2
+
0
=
17
Iryoninjutsu
=
5
+
0
+
0
+
0
=
5
OFF ROL:
Off; Le entregó una túnica para que se abrigue a Shin
.
Inventario:
Mochila (5 kg / 5kg)
x1 Kunai 0,5 kg
X1 Tânto 4kg
X2 Píldoras del soldado 0,50kg
Acceso directo a la Tienda


Ayuda Inesperada




Acababan de llegar al punto de encuentro, el viento seguía soplando con fuerza y la helada aún podía sentirse atravesándole los huesos a las personas… A menos claro que fueses bien abrigado, el abrigo podría ayudarte a no sentir de forma tan intensa el extremo frío de la montaña. Shin iba cubierto solo con una manta, ¿Por qué se preguntan? Pues la respuesta es muy sencilla: Se despertó tarde, nuestro amigo pelirrojo había olvidado que el examen era en el País de la Nieve y al levantarse con apuro, cogió lo primero que alcanzó a agarrar para capear la helada: Una manta. Tiritando y casi azul del frío, Shin trataba de cubrir la mayor cantidad de terreno posible en su cuerpo con la manta; Aun muriendo de frío, el joven trataba de no demostrarlo dibujando una expresión de indiferencia en su rostro, no se veía a simple vista pero si ponías un poquito de atención en él podías ver que se estaba aguantando el frío, haciéndose el valiente. Poco a poco algunos grupos empezaban a llegar por la ladera, genins, chunnins y algunos curiosos de diferentes naciones y aldeas que habían tomado la sacrificada ruta de la montaña con un único propósito: Participar o Presenciar los Examenes Chunnin y/o Jounin de este año. Volviendo a nuestro terco amigo, seguía mirando hacia un punto fijo frente a él repitiéndose mentalmente: -El frío es psicológico, déjalo ir y dejarás de sentirlo-, en un momento dado (y de manera totalmente inesperada) sintió como algo lo golpeó suavemente en el costado izquierdo de la cabeza al mismo tiempo que le tapaba la visión de manera parcial al mismo tiempo que escuchaba que una voz masculina le dirigía unas palabras. Batalló un poco con el objeto y al verlo se dio cuenta de que era una túnica… ¿Una túnica? ¿Quién se tomaría tanta molestia?, eso era lo mismo que nuestro protagonista se preguntaba hasta que se dio cuenta que a su lado estaba un joven con una banda ninja en su frente… ¿Un shinobi? Al mirar cuidadosamente la banda de su benefactor se dio cuenta que tenía el logo de unas nubes -Un ninja de Kirigakure- pensó el pelirrojo con cierto fastidio, al mismo tiempo que ponía una mirada de sospecha sobre el muchacho, luego a la manta, luego al muchacho, luego a la manta, volvió al muchacho y con la misma expresión (y con cuidado) se puso la túnica sin quitarle la vista de encima al joven de Kiri… Claro, se la había dado alguien de una aldea enemiga, pero tampoco cometería la estupidez de dejar pasar esa oportunidad de abrigarse.

-Hmm… Supongo que debo darte las gracias, Chico de Kiri- dijo Shin, con la misma mirada de desconfianza de antes, prosiguió diciendo: -Pero, ¿Por qué me ayudas viendo que somos de aldeas enemigas?-. Se produjo una especie de alto en su hablar, era lógico: El joven de Kirigakure no tenía idea de que el pelirrojo fuera enemigo y Shin se había dado cuenta de ello. El joven con una cara inexpresiva dirigió su mano hacia su bolsillo y dijo: -Ah claro, no lo sabes: Vengo de Sunagakure- El muchacho sacó de su bolsillo la banda ninja de su aldea y se la mostró al joven de kiri -Nunca la uso porque el logo es muy feo- añadió el pelirrojo, antes de volver a guardar su banda en el bolsillo -Pero en fin, supongo que no crees en la guerra de aldeas ¿Oh si?- dijo esto último mirando hacia el cielo, con una expresión perdida… Como si no estuviese esperando una respuesta, como si simplemente lo hubiera dicho pensando en voz alta.

38 Líneas (Calibri 11)









Parámetros:

Resistencia
=
15
+
0
+
16
+
0
=
31
Fuerza
=
11
+
0
+
10
+
0
=
21
Velocidad
=
20
+
0
+
11
+
0
=
31
Percepción
=
21
+
0
+
10
+
0
=
31
Ninjutsu
=
10
+
0
+
18
+
0
=
28
Fuinjutsu
=
5
+
0
+
10
+
0
=
15
Genjutsu
=
2
+
5
+
15
+
0
=
22
Kenjutsu
=
10
+
0
+
7
+
0
=
17
Taijutsu
=
5
+
5
+
1
+
0
=
11
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1

Inventario:
Mochila (19,25 kg / 20 kg)

Kunai x6 (3 kg)
Shuriken x1 (0.5 kg)
Katana x1 (5 kg)
Bomba de Humo x3 (3 kg)
Bomba de Luz x3 (4,5 kg)
Bombas de Pimienta x1 (0.5 kg)
Píldora de Soldado x1 (0.25 kg)
Sello Explosivo x4 (1 kg)
Mecanismo oculto de kunai x1 (1.5 kg)

Acceso directo a la Tienda



Augurio de frío






Frío, esa era la palabra que estaba buscando, la que definía el lugar y me impedía concentrarme. No podía mirar a ningún lado, todo era blanco, brillante, “con un toque melancólico y una basta extensión de polvo de agua en el ambiente, y un olor cercano a petric…” -No no no no no, no eres así Astolfo, estás pen-pensando demasiado, la nieve y el frí-frío me a-a-aCHUUS- Me froté un poco la nariz y tras eso acabé de decir la frase que quería decirme a mí mismo. -Me afe-fecta mucho.- Me había salido un poco del grupo, pero igualmente no me caían bien.

Shinobis reunidos como si fueran corderos yendo al matadero, todos serios, sin mirarse los unos a los otros, para subir una extraña cuesta guiados por un… ¿extraño? Acababa de verle. Me puse la mano en la barbilla, como si lo que estuviera pensando fuera interesante. “Ah sí, ¿queréis algo serio, queréis ver alguien duro de pelar, alguien que supera los niveles de dureza? JA si eso queréis, eso tendréis” pensé. Era una idea perfecta, por lo que me puse la capucha y me abroché la capa. Tenía frío y quería abrigarme, pero era parte del personaje. Los personajes duros no tienen frío, eso era algo común, pero para mí siempre iban con capucha y abrigados, aún siendo verano.

Escuché y me metí en la conversación de mis compañeros al momento. -Ah sí, ¿creéis que eso es duro? ¿Afilar tus shurikens para que viajen más rápido y eficaz? Déjame de-decirte…- Me puse la mano en la boca al momento, no podía dejar que el frío me afectara en nada. -Que mis padres están muertos, fu fu fu, y no solo eso, mi hermano no hermano de sangre pero sí hermano de corazón asesinó a mi pájaro sin querer, eso es duro.- Les dije, “tendría que haberles sorprendido, mi historia debería hacerles llorar y saber lo que es alguien épico”. Quería seguir con el rollo, necesitaba mostrar mi poder psicológico.

-Mira, un cadáver colgado por ahí, estos salvajes del Shuha no se contienen ni en un evento como este.- Se escuchó mientras preparaba mi frase, pero no pude decirla, estaba seguro de que iba a quedar super oscura, pero me asusté. -¿Ca-ca-ca-cadáver?- Dije en un conjunto de frío y miedo. Me escondí detrás de uno de mis compañeros. -Sál-sálvame de mi horrible destino Willy, no dejes que esto te afecte, sé fuerte.- A lo que me contestó algo como, -Pero no me llamo Wi… bla bla bla.- No había escuchado del todo, no quería hacer contacto visual con el cadáver, ni sabía si estaría cerca, pero era por seguridad. Mental. Y psicológica.

Al acabar de subir la colina, un escalofrío me recorrió la espalda, poco a poco, por lo que mientras este se calaba en mis huesos, yo me aseguraba de cerrar con cuerdas mi capucha y esconder mi cara tras ella, por seguridad de nuevo.








Parámetros:

Resistencia
=
1
+
0
+
14
+
0
=
15
Fuerza
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Velocidad
=
40
+
5
+
0
+
0
=
45
Percepción
=
40
+
5
+
0
+
0
=
45
Ninjutsu
=
10
+
0
+
11
+
0
=
21
Fuinjutsu
=
4
+
0
+
0
+
0
=
4
Genjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Kenjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Taijutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1

Inventario:
Mochila (0 kg / 5 kg)

Acceso directo a la Tienda


Una respuesta y un reencuentro





Asta se dedicó a observar de reojo aquellas hermosas vistas que ofrecía aquella montaña colina a bajo, el muchacho observo como las personas de su grupo se le quedaron mirando ante el gesto de bondad que había tenido, con aquel muchacho de cabellos rojizos el cual parecía estar batallando con el objeto que recientemente le había otorgado el cual había obstaculizado su visión, una vez observo como el joven de cabellos carmesí miraba hacia la túnica y luego aquella manta que llevaba puesta, y al ver como el chico no se lo había pensado dos veces, esbozo una forzada sonrisa sobre sus labios. Mientras el chico que estaba frente suya terminaba de colocarse aquella túnica recientemente obtenida, a la par que escucho unas palabras venir del contrario, de tal manera que las escucho con cierta atención, mientras había desviado su mirada hacia la multitud que había acudido, para realizar el examen de ascenso a Chunnin como en su caso. En cuanto escucho las últimas palabras viniendo de aquel joven, de cabellos alborotados de un color rojizo, sin lugar a dudas aquello lo había dejado desconcertado, ante su comentario, por lo consecuente aquello lo hizo pensar algo más de la cuenta “¿Enemigos? A que se referirá...”  De tal forma que el chico de Kirigakure se había quedado pensativo ante aquello, mientras escuchaba nuevamente aquellas palabras por parte del mucho desconocido de cabellera roja. En cuanto menciono que se trataba de un ninja de una aldea enemiga, emitió un leve suspiro de sus labios y con un tono tranquilo dijo unas palabras; —La verdad es que yo personalmente veo algo innecesaria las guerras que se están librando entre nuestros países, pero igualmente como ninja de mi aldea debo defender sus ideales y proteger a los míos…A parte de que ambos solo somos peones de nuestros superiores, y con algo tengo que ganarme la comida que me llevo a la boca todos los días…— Tras decir aquello el muchacho tomo aire y poco después lo exhaló, provocando que el gélido ambiente hiciera que  su propio aliento se pudiera observar a simple vista en una especie de neblina la cual duro unos segundos, poco después se giró con tranquilidad en busca de los presentes que allí había, en diversos grupos. Con tranquilidad presto atención al espectáculo que estaba ofreciendo, aquella joven mujer de cabellos rosados, con aquellos compañeros que aquella chica tenía en el grupo, se dedicó observarla en silencio por unos minutos y poco después cambio su mirada hacia los demás participantes que había en el lugar, fijándose que también estaba aquel muchacho de su misma aldea el cual le había arrojado una piedra, cuando solo pretendía entrenar, pero a decir verdad si los había asustado en aquel momento debido aquella entrada tan esporádica que había realizado. Sus orbes viajaron en busca de aquella niña de cabellos rojizos,  por si había venido también con aquel niño, sus orbes verdosos se clavaron en los de una mujer de cabellos rojizos, por lo que el muchacho pensó “¿Sera la niña que conocí la otra vez? Sí es así sí que ha cambiado mucho…” Su mirada se movió algo más abajo observando algo un poco más abajo a su sensei  Atsushi, por lo que de forma repentina pensó; “ Que hace ese viejo zorro aquí..¿Estará haciendo algo importante?...” Varias cosas sucedieron al mismo tiempo en la mente del joven Asta por lo que se hizo un caos mental, sin hablar del ambiente cargado que había en aquella colina, pues aquella sensación de temor y mal rollo seguía angustiando al genin de Kirigakure. No obstante decidió despedirse de aquel muchacho de cabellos rojizos, con un ligero gesto de su mano diestra mientras de sus labios salieron nuevamente unas palabras; —Nos veremos en el examen de ascenso, muchacho de Sunagakure. — Tras decir aquellas palabras hecho a correr colina a bajo en dirección hacia su sensei, al cual saludo nada más bajar con un gesto de su mano diestra. A la par que llevo su mirada hacia donde él estaba mirando en aquel momento, observando a aquel muchacho de cabellos rosados, el cual estaba en un grupo también. Con toda la tranquilidad del mundo el joven dijo unas palabras; —Sensei Atsushi, viejo zorro… ¿Qué haces por aquí?... —

47 Lineas







Parámetros:


















































































Resistencia
=
15
+
0
+
0
+
0
=
15
Fuerza
=
10
+
0
+
0
+
0
=
10
Velocidad
=
15
+
0
+
15
+
0
=
30
Percepción
=
14
+
0
+
7
+
0
=
14
Ninjutsu
=
10
+
5
+
15
+
0
=
30
Fuinjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Genjutsu
=
10
+
0
+
0
+
0
=
10
Kenjutsu
=
10
+
0
+
0
+
0
=
10
Taijutsu
=
10
+
5
+
2
+
0
=
17
Iryoninjutsu
=
5
+
0
+
0
+
0
=
5
OFF ROL:
Off; Le entregó una túnica para que se abrigue a Shin
.
Inventario:
Mochila (5 kg / 5kg)
x1 Kunai 0,5 kg
X1 Tânto 4kg
X2 Píldoras del soldado 0,50kg
Acceso directo a la Tienda


Augurio de muerte





Akira se encontraba en su habitación durmiendo descansando para el viaje que realizaría mañana, en cuanto dieron las siete de la mañana del día siguiente la muchacha se ducho y poco después se vistió de una forma poco habitual, pues se vistió con ropajes negros hechos de piel de oso, con la intención de así protegerse del frío que haría en aquél gélido lugar al que tenía pensado viajar pues dentro de poco serian los exámenes de ascenso a Chunnin. A los cuales la Kunoichi se presentó, en silencio tomó una bufanda y se la colocó alrededor del cuello y poco después se retiró con un pasó tranquilo hacia la salida principal de su aldea a la par que emitió un ligero, mientras  se colocaba una túnica por encima para ir bien cubierta y resguardada del frío, poco después la Kunoichi se despidió de los ancianos que cuidaban de ella sobre todo de la anciana depositando dos besos en su mejilla y poco después se fue rumbo a la salida de su domicilio. Una vez salió de aquel lugar sintió bastante calor por culpa de la cantidad de ropa que se había puesto, con tranquilidad una vez llegó a las puertas de la aldea se juntó con un grupo de personas las cuales viajaban al país de la nieve como ella con la intención de participar en los exámenes o a su vez espectar dicho evento, en cuanto llegó la hora de partir fueron escoltados por soldados del país hasta los puertos del país los cuales partieron poco después en dirección al país de la nieve los cuales eran enemigos de nuestro país, por lo consecuente la joven Sarutobi observó, asomada aquel agua cristalina a la par que fueron avanzando en dirección hacia aquel país enemigo. Tras  varios días al fin habían llegado, a las costas de aquel gélido país, por lo que en silencio desembarcó de aquel barco, a la par que sentía como el aire que expulsaba generaba vapor, por lo que con tranquilidad se acomodó bien aquella ropa, y se acercó con aquel grupo hacia los guardias de aquel país los cuales fueron escoltándolos en su travesía en dirección a la montaña, a medida que fueron ascendiendo a través de aquella ladera la muchacha pudo observar aquel rastro de cadáveres los cuales le habían dado muy mala espina, la muchacha supuso que serían sacrificios de algún adepto del Suha shinto o simplemente abrían fallecido por causa de aquellas condiciones ,. Una vez llegó más arriba pudo observar aquel cadáver colgando atravesado, por estalagmitas generadas por el hielo,  de tal manera que mientras suspiro la muchacha, golpeó por un lateral aquél objetó punzante el cual retenía al cadáver y poco después tomó el cadáver, con ambas manos el cual estaba completamente helado. No tardó en dejarlo aún lado y poco después rezó por su alma en aquel lugar mientras su grupo fue avanzando, en dirección al pico de aquella montaña. Por lo consecuente ella se incorporó y siguió el camino hacia donde estaba una acumulación de shibobis los cuales apenas le importaban, sus orbes carmesí se fijaron en la extraña actitud de una muchacha peli rosa la cual parecía estar dando algo de show, una vez arriba del todo, la muchacha sintió una fría y a la vez extraña sensación recorrió cada fibra de su ser por lo que Akira se había puesto algo nerviosa.

35 Líneas









Parámetros:











Resistencia
=
20
+
0
+
0
+
0
=
20
Fuerza
=
15
+
0
+
0
+
0
=
15
Velocidad
=
40
+
0
+
0
+
0
=
40
Percepción
=
10
+
0
+
0
+
0
=
10
Ninjutsu
=
10
+
5
+
3
+
0
=
18
Fuinjutsu
=
1
+
5
+
0
+
0
=
6
Genjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Kenjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Taijutsu
=
1
+
0
+
2
+
0
=
3
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Inventario:
Mochila (0 kg / 10 kg)Acceso directo a la Tienda


Firma:


|Narro|Hablo|Pienso|
Augurio de muerte | 1 |






Cuando al fin le dijeron que estaban llegando pudo notar el nerviosismo en la voz de sus escoltas. Habían tardado más de lo esperado a causa de un alud que les obligó a dar media vuelta y buscar otra ruta por la ladera. Dudaba que fuese a resultar un problema, visto que no habían decidido ponerse a correr en ningún momento, aunque sí que habían acelerado el paso. No era su primera vez en el País de la Nieve, aunque cada vez que venía deseaba que fuese el último. Aunque tenía frío, aquella no era la razón principal por la que le disgustaba aquel lugar, después de todo el clima montañoso de los inviernos en Iwagakure no tenía nada que envidiar en cuanto a bajas temperaturas a aquella helada tundra. Pero había algo en el profundo blando que envolvía todo que le hacía sentir incómodo. No lo llamaría desagradable, tampoco feo, simplemente lo notaba… vacío.

Había sido convocado para el examen Jounin, era su gran oportunidad… ¿No? Algo en todo aquello no le hacía sentir cómodo, después de todo Kami no era el tipo de persona que excedía en lo que hacía. Había oído que las historias sobre Idama circulaban desde mucho antes de que se convirtiera en Jounin. En Chunnin, o incluso antes, ya había rumores sobre su fuerza, sobre las hazañas que lograba como shinobi, sobre cómo se las apañaba para cumplir misiones a primera instancia imposibles. Idama también fue convocado al examen Jounin al año de ascender a Chunnin, y lo pasó sin ningún problema. Kami, por otro lado, no era nada como su tío. Incluso como ninja vivió una vida mediocre, el primer examen lo aprobó sin siquiera saber muy bien lo que hizo y los dos meses que lo siguieron no salió de casa a causa de sus estúpidas crisis existenciales.

Era débil, a nada que se le presentaba un problema le entraban ganas de rendirse, de renunciar, siempre salía herido de sus encuentros, por muy fáciles que fuesen, nadie le conocía, solo sus familiares le apoyaban y, sinceramente, dudaba que alguien difundiese ningún rumor si acabara muriendo en una misión. Aquella era la visión que tenía el chico sobre sí mismo, vacío, al igual que aquel panorama helado, blanco, sin nada que destacar, sin nada a lo que aferrarse. Las pesadas expectativas que cargan tantos en sus hombros, las esperanzas y deseos que les son impuestos y acaban aplastándolos, por una sola vez en su vida el chico sintió un vago deseo de llevarlas. Aunque era un deseo demasiado egoísta como para expresarlo.

Al pasar junto a una gran roca notó algo, y al alzar la mirada pudo ver un cuerpo atado a lo alto de una piedra. Se paró unos instantes pero continuó caminando como si nada hubiera pasado. Había visto suficientes cadáveres para que algo así le afectase, en ese momento solo podía sentir tristeza. Una vaga y desinteresada tristeza por entender que se había acostumbrado al horror, a la muerte y a la falta de empatía que le rodeaba, llegando al punto de asimilarlo. Un ninja no puede sino sentir indiferencia hacia las atrocidades que ocurren a su alrededor, si no, su propia impotencia le consumirá como casi le ocurrió tiempo atrás.

Al llegar notó que, efectivamente, había llegado tarde y mucha gente ya estaba congregada. De una forma u otra se notaba un aura de nerviosismo que envolvía prácticamente a todos. El ambiente pesado no hizo sino despertar a Kami de sus desvaríos, haciéndole centrarse en lo de fuera más que en lo de dentro. Desvió todos aquellos pensamientos inútiles y fijó sus ojos al frente, en el momento de la verdad todas aquellas dudas no valdrían de nada.

38 Líneas






Datos:

Parámetros

Resistencia = 65
Fuerza = 31
Velocidad = 60
Percepción = 59
Ninjutsu = 65
Fuinjutsu = 60
Genjutsu = 10
Kenjutsu = 13
Taijutsu = 10
Iryoninjutsu = 10
Chakra = 820/820

Acceso directo a la Guía de Stats

Mochila (23 kg / 30 kg)

[Evento: Pesadillas en la Oscuridad] Kurogofu {Talismán con Onice}
Bi Dama x18 (3 kg)
Kunai x6 (3 kg)
Shuriken x6 (3 kg)
Cadena x2 (1'5 kg)
Sellos explosivos x2 (0'5 kg)
Fuma Shuriken x1 (2 kg)
Pergamino de Invocación x1 (2 kg)
Cuerdas de alambre x2 (1'5 kg)
Mecanismo oculto de kunai x1 (1'5 kg)
Píldoras de soldado x2 (1'5 kg)
Katana x1 (5 kg)


Acceso directo a la Tienda



Combate:

Técnicas empleadas
—Ninguna


Acciones Ocultas
—Ninguna


Estado
—Ninguno



OFF:




AUGURIO DE MUERTE




— Uno, dos, tres, cuatro… Uno, dos, tres, cuatro. —
Se le era imposible no contar cuando los pasos que resonaban siguiendo un ritmo, un ritmo adictivo, un ritmo en un bucle que casi parece infinito, un bucle que... en fin, la mantenían ocupada. Miraba al suelo a medida que caminaba y con leve suspiro dejaba salir un leve vapor que se escapaba de sus labios haciéndola entender en qué lugar se encontraba exactamente.

Gracias a la nieve sus pasos sonaban de forma diferente que cuando estaba en casa pisando tierra cerca de los volcanes. En vez de sentir calor sobre sus pies estos se hundían entre la suave nieve y se resbalaba con ella una vez que pisaba por accidente algún camino congelado.

Nuevamente visitaba Yukigakure pero no a un evento sin importancia, sino que venía por algo que para todos los Shinobis era casi obligatorio y a la vez horroroso. El examen estaba a punto de comenzar… la verdad detrás de lo que pensaba la joven rubia sobre este día no era del todo secreto. Para ella era un paso que tenía que dar si quería alcanzar el trabajo de su padre y el no ser una carga más para Mayô, y aunque se tratará de algo peligroso o desconocido eso no le impedía el aceptarlo y seguir yendo hacia adelante.

—Sería divertido hacer ruido al caminar ¿verdad Shanghai?— su voz sonaba dirigida a su compañera haciendo eco entre el silencio que se apoderaba en aquel enorme jardín  —Si pudieras caminar, ¿lo harías igual que Alice? ¿O estarías dando saltos? Enormes saltos para que pudieran oírte avanzar— Levantaba aquella muñeca poniéndola enfrente de ella para poder hablarle más animadamente.

No pareciera que le prestará algo de atención hacia lo que alrededor pasaba y una que otra persona que caminaba a lado de la chica se le quedaba viendo con algo de confusión al notar que estaba hablando sola con una muñeca de porcelana fría que al parecer, llevaba una pequeña bufanda enrollada en su cuello por el frio. Los cuerpos congelados tirados alrededor del lugar ( unos cuantos) solo eran una parte del problema haciendo que algunos de los concursantes se asustaran al verlos o tropezarse con ellos.

Sin embargo a la joven Alice pareciera no afectarle demasiado ya que se encontraba hablando con su pequeña amiga en vez de dejarse llevar por el ambiente tenso. —¿Qué tipo de cosas nos encararan esta vez Shanghai? — preguntaba mirando a la muñeca y sonriendo de forma dulce . —Alice está segura que será algo emocionante— abrazaba con fuerza a su compañera y seguía caminando hacia delante con un poco mas de prisa pero sin dejar de contar los pasos que esta daba gracias al sonido de la nieve.


26 Lineas







Parámetros:

Resistencia
=
18
+
0
+
0
+
0
=
18
Fuerza
=
10
+
0
+
4
+
0
=
14
Velocidad
=
17
+
0
+
4
+
0
=
21
Percepción
=
22
+
5
+
0
+
0
=
27
Ninjutsu
=
10
+
0
+
0
+
0
=
10
Fuinjutsu
=
10
+
0
+
0
+
0
=
10
Genjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Kenjutsu
=
10
+
5
+
2
+
0
=
17
Taijutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1


Inventario:
Mochila (4.5 kg / 5 kg)

Kunai x4 (2 kg)
Espada kunai x1 (2.5 kg)

Acceso directo a la Tienda






Alice Margatroid

 
The Girl who played whith people's shapes

 

Puto frío.




A veces no lograba comprender que impulsos lo guiaban, en que se basaban sus decisiones innegablemente ilógicas. Quizás fuese el desasosiego que azotaba su calma como la más intensa tormenta. Buscando un sentido para su propio ser. El apeno de ser el único que no tenía decidido su camino era el mismo que lo mandaba a divagar por senderos desconocidos, recogiendo opciones en las que no quería ni pensar. Quizás. O tal vez simplemente quería ser uno más del montón, siguiendo los pasos de aquellos que entendían lo que había al final del trayecto. La recompensa que les esperaba al cruzar la meta. Al final siempre actuamos imitando al resto, basta un paso al frente del más inepto para motivar la marcha salvaje del resto de la manada.

Fue la participación de su enamorada la razón de su aceptación. ¿El rango Chunnin? Ja, nada podría interesarle menos. En especial porque aún no lograba comprender cual era la utilidad que le proveía. Era aquella sonrisa cálida, feliz y motivada su única preocupación, más que suficiente para él. ¿Lo harás? Si, cuando volvamos. La noche anterior había resultado en un tsunami de preguntas, de cuestionamientos e indecisiones que terminaron por llevarlo a una única y simple conclusión: Le pediría matrimonio. Ella quería participar, él la quería poseer. Y la lucha contra su propio ser empezaba a tomar sentido, llamémoslo autosugestión, pero ahora que tenía el contrato de poder pedir la mano de su mujer a cambio de aprobar el examen era el estimulo que necesitaba. Le llenaba de euforia, y de una explosión de adrenalina que le prometía a su propio cuerpo dar lo mejor de sí. Podría decir que nunca había estado tan emocionado por algo como lo estaba ahora.

Se vistió con su mejor sonrisa y se lanzó a la nada, confiando en ser atrapado antes de caer. Poco sabia sobre el lugar al que irían, tan solo que no estaban en una relación exactamente amistosa. Yukigakure era el destino premiado, y había poco lugar peor para un fosforito como él. La nieve, el viento, el frio polar, allí iba a terminar apagado nada más entrar. Seguro que cuando regresara se encontraba con que tenía el cabello negro. Por esto mismo la capucha de su chaqueta iba extrañamente bien aferrado a sus desgreñados cabellos. Cerrada en el pecho, incluso tenía un abrigo de lana bajo ella y un pantalón deportivo debajo de los habituales. Ninguna precaución era exceso para alguien totalmente incapaz de soportar el frío. Ojalá Yuki me dé su calor. Una risa cortada Creo que no hace falta aclarar en qué sentido lo decía. Perder el humor era lo último que le faltaba.

Planeaban encontrarse en la entrada de la aldea con ella. Cuan melancólico resulto el camino por los puentes colgantes del lugar. Se sentía como si no planeara volver. Solo te vas un rato. Lo sabía, pero Liz también había hecho aquello, el mismo proceso, en las mismas condiciones. Se sentía creciendo, llegando a un nuevo escalón en el que sus pies no se lograban apoyar. Por su mente también cruzaron Khára y Jhin, la tierna pareja de enamorados desencontrados que tanto quería. Se pregunto si ellos también tomarían la prueba del tonto, la emoción de los Gennins de todo el mundo. No tenía idea sobre cuál sería su actitud al respecto, Khára parecía ser más vivaz en ese tipo de asuntos. Jhin más bien parecía sentir pereza sobre todo lo que pasaba en el universo.

Se encontraron como era previsto en la entrada y alzaron viaje, con sus pasos al unísono, en un compas de tonterías varias que ambientaban la caminata. Ella estaba alegre, loca, con sus dos coletas en el pelo, una actitud tan intrigante como fascinante. Dando pequeños saltitos en sus pasos. Compórtate cuando lleguemos. Le daba igual, de hecho, prefería que no lo hiciera, pero le agradaba aparentar ser el maduro de la relación, la mano firme que controlará sus impulsos. Si a alguien no le gustaba lo que se encontraba, pues podía ir a quejarse directamente con su… encargado. Y luego de un largo viaje que daba la bienvenida con una ventisca insufrible, llegaron a Yukigakure Menuda mierda, que lindo era que estuviesen de acuerdo, lástima que la situación no era precisamente la ideal. Prendió un cigarro, intentando esconderse de el tiritar que su cuerpo no podía controlar. Para fortuna suya, no tardaron mucho en escoltarlos, en un pequeño grupo con algún otro ninja. No había mucho que ver, pero que difícil era andar por ese terreno, en varias ocasiones estuvo a punto de caer, y que esfuerzos requería el mantener su expresión tan impávida. Toda buena vibra que tuvo al comenzar con aquello había desaparecido. Más aun cuando vio a la lejanía el cartel del pueblo “Bienvenidos a Yukigakure” En su mente eso era lo que quería decir el cadáver colgando de una roca, ¿era un cadáver? Parecía moverse espontáneamente, pero ya no era capaz de distinguir realmente. Parecía ser obra de las chicas en la cima de aquel lugar. Las miradas de asombro y pánico no tardaron en hacer presencia; para él, no era nada fuera de lo normal. Simplemente era un muerto, nada a lo que prestarle demasiada atención, simplemente continuo su marcha, indiferente, a la par que abrazaba con el brazo a la pelirosa.


56 Lineas.








Yuki Love:


Y me convertí en la persona perfecta, para la mujer incorrecta.
DaixYuki (Thanks Lili <3):




¡Vamos de excursión!




Saltaba descalza por el césped de la iglesia mientras se aprontaba. ¡Era un gran día! ¡Si, si! Por fin podría viajar y descuartizar desconocidos públicamente. Le excitaba solo pensar en el nivel de una ofrenda como aquella, los dioses la entregarían un premio, seguro que sí, y su iglesia conseguiría más fama que nunca. Era una ocasión especial, un acontecimiento único y que merecía de toda su emoción. Coloco sus dos coletas y se vistió como de costumbre, con su mini falda y su camisa ajustada, que dejaba marcar sus grandes pechos. Sobre todo esto coloco una capa negra, que le cubría del cuello a los tobillos.

Llego a las puertas de la aldea con cerca de media hora de antelación, dando brinquitos de alegría, sabía que él iba a estar ahí, ese chico que tanto la había cautivado, que aun con el comienzo filoso que tuvieron había querido mantenerse a su lado. – Daaaaiiii - grito a lo lejos cuando lo vio, corriendo directo a lanzarse a sus brazos, dejando un suave beso en sus labios.  - Vamos vamos, quiero ser la primera en ganar. – No hablaba de subir de rango ni ganar el examen, pero tenía una sonrisa de oreja a oreja y no paraba de recorrer el cuerpo del pelirrojo con sus dedos frío, no quería explicar nada.

El viaje fue emocionante, después normal, después aburrido, por último, quería morirse. - ¿Qué mierda pasa con este lugar? - Eso no era un frio normal, era puto centro de la Antártida, se iba a morir congelada. Busco consuelo en los ojos de su hombre mientras hacia pucheros para que la consolara, lo cual logro. La abrazo y compartió su cigarro con ella mientras subían la ladera que servía como sendero a la entrada. Iban en un grupo pequeño, dirigido por quien sabe que fulano que parecía saber lo que hacía, pero que cara de mono feo que tenía. No pudo evitar devolverle casuales miradas de asco a los demás miembros del grupito de niños exploradores. Y tras largo rato andando, la adrenalina le volvió al cuerpo y se exalto, era maravilloso, que aldea tan hermosa, les daban la bienvenida con un regalo enviado por los dioses - ¡Amoor, yo quiero hacer eso! ¿Puedo? ¿Puedo? - Insistía sosteniéndose de él para no resbalar, no recibió respuesta, tan solo continuaron andando hasta llegar al destino al que las escoltas lo llevaban.

Como una visión del paraíso, como una bendición de los arcángeles, como si Shigami hiciese de las suyas o incluso, como si el paraíso de un descabellado mundo poco racional les hubiese generado una buena jugarreta, aquel cuerpo estaba ahí, amarrado, soportando, congelado, era la obra del Shuha Shinto. ¿Quién habría sido aquel genio? Un impuro había sufrido las quemaduras del hielo, el desgarro de las brisas violentas y la helada abrazadera de una bofetada de la muerte.

Cualquiera sea el shinigami que tuvo el placer de ver este acto de sadismo, aquel que pudo presenciarlo de manera directa o indirecta y lo hermoso que esto significaba para la joven religiosa… oh si, era hermoso, una obra de arte que adornaba cual estatua adorna el pómulo de un barco… pero debió morir muy pronto… era el único defecto de aquello.

El viento revoloteaba su cabello, la capa de aquella túnica negra apenas lograba taparlo y se lograba escabullir frente a su rostro. Sus armas bajo la capa negra estaban alborotadas, emocionadas, tiritaban de emoción prácticamente… este evento era un preludio de muerte y destrucción y aquella bienvenida era la muestra fehaciente de que todo se estaba alineando en perfecta sincronía para aquel holocausto que significaba un nuevo examen Chunin.

Su emoción era palpable, sabía bien que para esta clase de eventos los señores feudales y Kages de distintas aldeas se iban a reunir, sabía muy bien que más de un muerto iba a quedar dentro de este cementerio de hielo y nieve, pero más aún sabía que era probable verlos a ellos… a aquellas gemelas que lideraban su religión y que le habían sido ejemplos a seguir… era probable que aquel cuerpo lo dejase cualquier otro creyente con el poder suficiente para capturar ateos y dejarlos en aquel lugar, sin embargo, ella deseaba y añoraba la posibilidad de que este gesto de bienvenida allá sido creado por aquellas gemelas feudales de frío corazón y hermosa doctrina.

Nee corazón, dicen que vendrá gente importante
– decía mientras caminaba tomada del brazo de Daimon –  ¿crees que al fin podamos conocer a Rinka y Sumika? – decía con emoción la muchacha mientras entraba a la aldea en compañía de su amado y aquel grupo de desadaptados que se venían a este examen lleno de morbo, muerte y destrucción.




PARAMETROS:



LÍNEAS TOTALES: 50




~ Are you talking to me? oh... sorry, i'm talking with my voices right now ~
El llamado de la nieve






El instinto de miles de insectos se hospedaban en su interior; y ante las nuevas noticias, se alteraban los nervios de la pequeña, quien se encontraba fuera de su aldea de origen, aún así, sería una de las participantes de aquel examen del que todo el mundo shinobi, hablaba en el momento, y así era como el pan y el circo, hacia olvidar a tantas aldeas de su odio, y la sunia con el mismo fin de todos, demostrar cual de todas era la aldea más apta y poderosa, todo en aquel mundo ninja, no era más que una guerra constante; sin lugar a duda.

Para ella, quien deambulaba sola por el mundo, no fue anda sencillo proclamarse participante, de hecho, solo los rumores habían llegado a sus oídos, y como pudo, consiguió lo necesario para emprender el viaje, junto a un grupo de mercaderes que deseaba a como de lugar, explotar la venta de su mercancía. Por su fortuna, Lilith no era más que una adorable infante, que alegraba cada paso que aquella caravana de vendedores daba. La gennin de Otogakure, se había preparado toda vi vida para tener miles de rostros, para ser miles de personas, esas y otras habilidades se habían desatado con el tiempo, y aquella promesa de grandeza, había logrado destapar el cascaron que mantenía dormida a Llilith Aburame.

No tenia amigos, no tenia familia, pero no se encontraba sola, el viaje duro bastantes días, y los deseos más mundanos, habían sido llevados a cabo en aquel barco. Lilith aprendió mucho durante esos pocos días, y además probo un par de cosas, que nunca antes había disfrutado. Todo aquello, prometía sin lugar a duda una espectacular velada, hacia mucho tiempo el destino no la recibía con tales bendiciones, sus dioses sin siquiera temer a equivocarse. Me desean en Yukigakure.- Predijo para ella misma, mientras el frió comenzaba a romperle su delicada piel.

La kunoichi no fue estúpida, y desde entonces, se mantuvo en movimiento y entrenamientos, si deseaba entrar a aquel examen, debería mantener la compostura y volverse aún más fuerte. Los vientos abrumadores golpeaban su cuerpo indefenso, quien aunque resistente, sufría inclemencias ante el poder del clima. Arropada hasta el culo, Lilith termino aquel viaje en barco intentando, adaptarse un poco a aquel ambiente.

-Brrrrr.- Bramo aquella furiosa Kunoichi, mientras que los pilares blancos, se alzaban majestuosos sobre su vista, era de noche, y cientos de colores, bañaban a la imponente oscuridad, en un mar de colores. Aja.- El destino no paraba de mandarle señales, y solo era cuestión de horas, para llegar a la orilla.

Bajo de aquel trasporte, y el contacto con el suelo hizo que la pequeña volviera a la vida, y no por que el mareo la atormentara o algo por el estilo, sino que una sensación  omnipotente se alzaba por donde quiera que la pequeña percibiera, su vista, olfato y oído, mejoraron por un instante, mientras Lilith inhalaba el frió viento que estremecía sus pulmones; algo extraño sucedía, aquel día en aquella aldea escondida entre la nieve, todo su cuerpo, y todos sus kikashu, todo su chakra, temblaban al unisono de temor, de ambición, de lo que fuera que hacia estremecerlos, como si toda esa nieve a su alrededor, prometiera tragarlos por completo.  

La presencia fue más abrumadora y poderosa tras cada paso que daban, por fortuna se encontraban muy cerca de la entrada de aquella aldea, Lilith dejo de lado la fachada de niña indefensa, y se alejo de los mercaderes, de ahora en adelante, lo verdadero empezaba, se alejo de aquellos hombres, y se mezclo como pudo entre la muchedumbre. Por ahora, lo más sensato era pasar desapercibida, se unio a un grupo de turistas que alzaban la vista ante el cadáver inerte por el frió abrasador. De nuevo sonrió. - Alabada sea la muerte.- Alzaba las plegarias a sus dioses, aquello si que era una gran bienvenida. Lilith se fue adentrando, en medio del mar de rostros desconocidos.



43 lineas.





Parámetros:

Resistencia
=
12
+
0
+
4
+
0
=
16
Fuerza
=
10
+
0
+
1
+
1
=
11
Velocidad
=
10
+
5
+
16
+
0
=
26
Percepción
=
26
+
5
+
0
+
0
=
31
Ninjutsu
=
10
+
5
+
0
+
0
=
15
Fuinjutsu
=
1
+
0
+
12
+
0
=
13
Genjutsu
=
10
+
0
+
0
+
0
=
10
Kenjutsu
=
10
+
0
+
0
+
0
=
10
Taijutsu
=
10
+
0
+
0
+
0
=
10
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1

Inventario:
Mochila (7,75 kg / 10 kg)
Kunai x1 (0.5 kg)
Sello explosivo x2 (0.5 kg)
Bombas de humo x3 (3 kg)
Mecanismo oculto de kunai x1 (1.5 kg)
Píldora de soldado x1 (0.25 kg)
Pergamino de invocación x1 (2 kg)

Acceso directo a la Tienda





"Cada quien muestra un disfraz, todos tienen una mascara".
Examen...







No le gustaba para nada aquello. Rodeado de enemigos, de desconocidos, de gente que en la primera oportunidad le clavarían un puñal en la espalda tan sólo por ser de otra aldea. Odiaba ir a eventos de aquella magnitud, pero recién ahora notaba aquello otro; odiaba aún más que ellos vengan hacia él. Joder, que maldita suerte. ¿Porqué, de entre todos los países, debía de ser el de la Nieve el escogido para los exámenes? Se sentía invadido, y en cierta forma realmente lo estaba. Abrir las puertas al enemigo, siempre creyó que eras políticas eran una estupidez. No tenía idea porque lo hacían.

Se preparó; con NH1, las Hyveric Senbon, y 'Delirio', afrontaría aquel examen. Sin embargo... Realmente no había avanzado mucho desde que se hizo Chunin. Sí, ahora dominaba un segundo elemento, y sí, había mejorado en su forma de combatir en general, pero... ¿Realmente merecía ascender?... No, la cuestión ni siquiera era esa, ¿¿Realmente quería ascender?? La ultima vez que se lo preguntó, le importaba un bledo la jerarquía, ¿Como rayos había acabado en esa situación? Joder.

Sin más espera, se dirigió al punto de encuentro. No le interesaba para nada esperar en medio de toda esa gente, por lo que no se apareció allí sino a ultimo minuto. Desde varias aldeas habían venido, inclusive las del Shuha... No entendía cómo rayos les permitieron entrar. Sin mucho ánimo, se quedó allí esperando, con bajo perfil y sin llamar la atención. No tenía la más mínima intención de socializar con cualquiera de allí, aún si también fuese de Yuki.


Parámetros:

Resistencia
=
1
+
0
+
36
+
0
=
37
Fuerza
=
1
+
0
+
20
+
0
=
21
Velocidad
=
40
+
5
+
0
+
0
=
45
Percepción
=
40
+
5
+
16
+
0
=
61
Ninjutsu
=
1
+
0
+
30
+
0
=
31
Fuinjutsu
=
1
+
0
+
20
+
0
=
21
Genjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Kenjutsu
=
1
+
0
+
10
+
0
=
11
Taijutsu
=
3
+
0
+
9
+
0
=
12
Iryoninjutsu
=
10
+
0
+
1
+
0
=
11

Inventario:
Mochila (20 kg / 20 kg)

Veneno NH1

Katana "Delirio" (3,5 kg)
Hyveric Senbons x15 (3.75 kg)
Kunai x7 (3.5 kg)
Shuriken x5 (2,5 kg)
Bomba de humo x1 (1 kg)
Bisturí x1 (0,5 kg)
Senbons x2 (0,5 kg)
Píldora del soldado x2 (0,5 kg)
Mecanismo oculto de Kunai x1 (1'5 kg)
Pergamino de Invocación x1 (2  kg)
Sellos explosivos x3 (0,75 kg)

Acceso directo a la Tienda




Spoiler:




"Sólo aquel que está dispuesto a morir debería tener el poder de matar..."
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