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Bienvenido al foro de Shinobi’s Justice, esperamos que tu estancia en el foro sea agradable y lo encuentres entretenido.

Shinobi’s Justice es un foro de rol interpretativo basado en el mundo y la ambientación de Naruto, donde el usuario tiene total libertad para crear el personaje que desee, sin que le falte rol.

El foro posee un equilibrado sistema de subida de parámetros y rangos que permite que se vea una progresión constante, e infinidad de opciones para que el personaje sea único. ¡Te invitamos a comprobarlo por ti mismo!
El ocaso cae en Daichi, y la noche comienza a reinar. En el palacio del feudal, tras meses de planficación, Hikari Aika, feudal de la nación del fuego, aliada con las naciones de la nieve y la tierra, acuerdan terminar definitivamente con los estados practicantes del Shuha Shinto. Los soldados marchan, liderados por sus mejores generales y con pertrechos suficientes para entrar en una cruel guerra. Samuráis, soldados, y ninjas han sido llamados por igual. La guerra se ha desatado, solo queda esperar que no lo consuma todo.

Sin embargo Hikari Aika no marcha con sus tropas. Por primera vez, decide quedarse en su palacio, rezando en el templo de Amaterasu. Es el día de su veinticinco cumpleaños, y espera pacientemente a una sombra del pasado.


♦️
ENLACE AL ÍNDICE DE TRAMAS
♦️
Es la estación del año más cruel y desgarradora, comprendida entre otoño y primavera. Comienza el día 13 de Node y termina el último día de Gami.

Los días ahora tienen tan solo ocho horas de luz al día, disminuyendo cada vez más cuanto más avance la estación, llegando hasta tan solo cinco horas de luz. La temperatura baja en todas las regiones de Daichi, volviéndose un clima frío, desolador. Los días en la Nación del Viento ahora son más agradables, sin embargo al caer la noche el frío se vuelve casi tan insoportable como en la Nación de la Nieve, la cual, ahora experimenta constantes tormentas que cubren todo el país, salvo en la península. Todas las naciones se resguardan ahora del frío, pues los días y las noches son insoportables. Se dice que en los inviernos los yokais proliferan y cubren más el mundo de los humanos.

Precipitaciones constantes en forma de nieve, lluvia, o granizo, descargando en forma de tormentas de nieve cuando el frío se vuelve insoportable, o incluso en granizo en la Nación de la Nieve. Cuanto más se acerca a la primavera, menos frío hará, sin embargo eso no quita lo horrible que de las precipitaciones, que dependiendo del año algunas islas de la Nación del Agua pueden inundarse, y los refugiados ir a la capital hasta que termine la estación.

Los árboles pierden sus hojas hasta quedar en solo un tronco cubierto de nieve, en el mejor de los casos la nieve cubre las hojas y estas aguantan hasta primavera. Sin embargo las bosques de las Naciones del Fuego y la Hierba logran aguantar estas horribles temperaturas sin perder apenas hojas, algo que otros países no logran entender.
¡Bienvenidos a Daichi Magazine, la revista oficial de Shinobi's Justice! En esta revista podréis encontrar entrevistas a diversos usuarios ganadores de awards o cuya participación en una trama haya decantado la misma. Resúmenes de tramas y eventos, y anuncios anticipados de tramas próximas. ¡Si quieres verlas todas, solo haz click en la imagen que hay debajo!

Daichi Magazine
¡Ha habido una enorme actualización en el foro! Ya ha pasado un año desde que abrimos nuestras puertas para mostrar Daichi y todo aquello que lo engloba este pequeño universo, y queremos agradeceros a todos por apoyarnos en este ambicioso proyecto.

♦️
Como habéis podido observar la estética del foro ha sufrido un cambio bastante importante con respecto a la que hemos tenido el pasado año. La gana de colores claros ha dado lugar a una combinación cromática nueva, usando colores que permitan un mayor contraste.

♦️
Modificada la guía de ambientación y cronología, dejando enlaces, descripciones y todo mejor redactado en un solo lugar. Añadido el F.A.Q ambientativo a esta misma guía.

♦️
Nuevo tablón de anuncios que condensa toda la información que había anteriormente en el anterior, más la propia del banner.

♦️
Modificadas las técnicas básicas de la academia para un mejor balance, añadida la técnica de invocación.

♦️
Han sido añadidas las historias y modificado por completo los resúmenes de los 31 clanes y artes que tiene el foro.

♦️
Creado el sistema de profesiones que tanto se pedía, sin embargo este es añadido como algo narrativo y con lo que ganar un poco de dinero. ¡Tenéis más de 100 puestos para escoger!

♦️
El inventario ha cambiado por completo, siendo un precioso y útil código creado por nuestro diseñador, que facilitará mucho las cosas de ahora en adelante.

♦️
Añadida la raza ''Poseído''. que efectivamente hace que en un porcentaje un ser del otro mundo os posea y tome control sobre ciertas acciones.

¿Por qué no te animas a verlo todo por ti mismo? ¡Solo tienes que hacer click a este enlace!

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ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN: 10/04/2018

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Todos nos volvemos lo que hacemos




Tan solo de pensar en la misión que tendríamos que realizar me molestaba mucho, jamas había asesinado a alguien y esperaba no tener que hacerlo nunca, a pesar de pertenecer a una aldea que pertenece a la religión del Shuha Shinto. Aunque no estuviera de acuerdo con los ideales de mi aldea, no podía dejar que esta fuera destruida y arrasada por aquellos que, como yo, no están de acuerdo con los sacrificios y asesinatos cometidos por los creyentes del Shuha Shinto. Yo odio la idea de transformarme en un asesino, pero rea por el bien de la aldea, tenia que hacerlo de alguna manera u otra, a pesar de que eso me convertiría en lo que yo mas temía, una asesino, pero eso era por el bien de la aldea y solo tenia que pensar en eso.


Allí nos encontrábamos nosotros la persona había sido asignada para ir conmigo en aquella misión, Yumeko, y yo en el País de la tierra en la que llamaban La capital no oficial del país, Ten no Shiro, ambos debíamos de estar allí esperando a que uno de los políticos mas importantes del País . La verdad yo no quería estar allí asechandole y vigilando, si hubiera sido por mi estuviera tranquilo en mi aldea y de hecho tuve la oportunidad de hacerlo pero mi terquedad no me dejo hacerlo, sabia que hacer eso supondría una gran ayuda para mi aldea, pero no sabia si valdria la pena convertirme en un asesino tan solo por ayudar a la gente que comete crímenes aun mayores al sacrificar a tanta gente inocente. La verdad estaba completamente confundido sabia que mi decisión salvara la vida de muchos pero, ¿lo merecían o habían hecho algo para ganarse esa vida?, si no cumplo con esta misión muchos inocentes morirán, pero se que en algún futuro se volverán justo como la mayoría de las personas en la aldea, se volverán unos asesinos sin justificación.






Parámetros:

Resistencia
=
10
+
5
+
11
+
0
=
26
Fuerza
=
30
+
0
+
0
+
0
=
30
Velocidad
=
20
+
0
+
0
+
0
=
20
Percepción
=
20
+
0
+
0
+
6
=
20
Ninjutsu
=
10
+
5
+
5
+
0
=
20
Fuinjutsu
=
6
+
0
+
0
+
0
=
6
Genjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Kenjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Taijutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1

Inventario:
Mochila (10 kg / 20 kg)


Senshi no Tamashï (10 Kg)


Acceso directo a la Tienda

Misión: Asesinato:

Descripción: Los herejes han amenazado por mucho tiempo la supervivencia de nuestra religión. Han unido sus fuerzas para atacarnos, y darnos caza como si fuéramos criminales o bandidos. No pueden quedar impunes. Hay varios nobles, políticos, comerciantes, y militares de alta jerarquía que viven desprotegidos, y que no han sido precavidos. Algunos cuentan con escolta, así que hay que ser cuidadoso. Asesínalos.



#TeamChinchilla:
Gracias, Amaru
TODOS NOS VOLVEMOS LO QUE HACEMOS




La guerra acaba de comenzar y los aguerridos soldados del Shuha Shinto deben proteger lo que es suyo, además de eso es el momento perfecto para rendir culto a los dioses, la sangre derramada de los enemigos es la demostración de amor que se tiene por ellos y Yumeko no puede quedar exenta de todo esto, en el fondo es una adoradora indiscutible del Shuha y aunque en su día a día no lo parezca, le encanta realizar sacrificios y matar personas en el nombre de los dioses. La última vez que realizo un sacrificio en público fue en una misión junto a Shin, desde ese día que no ha vuelto a saborear la sangre ni a degollar a nadie… seguramente los dioses la extrañan, ya va siendo hora de ponerse al día con ellos.

La misión le fue asignada junto a Kunimichi, su nuevo amigo Sabaku, sin duda un duo que puede fácilmente matar a un noble, porque si, la misión es infiltrarse en un país enemigo, en este caso el país del Tierra y matar a uno de sus nobles, a simple vista una misión sencilla, llegar, matar e irse, lo complicado puede comenzar cuando tengan que enfrentarse a los escoltas del noble, es imposible que un sujeto con ese nivel de importancia camine solo por las calles.

-¿Nunca antes mataste a alguien verdad?- El viaje hasta la capital no oficial de la tierra fue largo y durante todo el camino fue fácil que la chica se diera cuenta del nerviosismo de su compañero –Ya estamos aquí y no te preocupes, no es tan malo como parece- Se relamía los labios al recordar el sabor de la sangre, sin duda le encantaba y no podía controlar sus ganas por sentir ese sabor denuevo en su boca –Estamos prontos a llegar a la posada en donde se encuentra el noble, prepárate, tengo la corazonada de que esto será muy entretenido- Movió sus brazos como una niña pequeña que está muy contenta porque le acaban de comprar una piruleta, de verdad le encanta pelear con extraños y tener el camino libre para poder matarles… después de todo esto es la guerra y cualquier cosa se permite, ni siquiera le importa morir a ella, total… confía plenamente en sus habilidades.


23 líneas








Parámetros:

Resistencia
=
40
+
5
+
0
+
0
=
45
Fuerza
=
1
+
0
+
31
+
0
=
32
Velocidad
=
40
+
0
+
0
+
0
=
40
Percepción
=
1
+
0
+
39
+
0
=
40
Ninjutsu
=
10
+
5
+
15
+
0
=
30
Fuinjutsu
=
4
+
0
+
36
+
0
=
40
Genjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Kenjutsu
=
1
+
0
+
4
+
0
=
5
Taijutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1

Inventario:
Mochila (16.25 kg / 20 kg)

Kenketsu (10 kg)

Pergamino de invocación x1 (2 kg)
Pergamino de sellado x1 (1 kg)
Sellos explosivos x4 (1 kg)
Píldora de soldado x1 (0.25 kg)
Kunais x4 (2 kg)

Acceso directo a la Tienda

Misión:
Asesinato

Descripción: Los herejes han amenazado por mucho tiempo la supervivencia de nuestra religión. Han unido sus fuerzas para atacarnos, y darnos caza como si fuéramos criminales o bandidos. No pueden quedar impunes. Hay varios nobles, políticos, comerciantes, y militares de alta jerarquía que viven desprotegidos, y que no han sido precavidos. Algunos cuentan con escolta, así que hay que ser cuidadoso. Asesínalos.

Extras: Crea un tema en el País de la Tierra, del Fuego, o de la Nieve donde tomes la misión de asesinar a un noble, político, o militar de importancia media. Es de libre elección. Cuando se haya creado el tema (y todos los miembros hayan posteado), podrás solicitar un narrador.





-Habla | //Piensa | Narra



— EL OCASO DE LA LUZ —




— PESADILLAS PARA EL ENEMIGO —
14 de Tsuki



“Nuestras convicciones más arraigadas, más indubitables, son las más sospechosas. Ellas constituyen nuestro límite, nuestros confines, nuestra prisión...”

Con el pausado e impertérrito silencio de un hombre que espera a la muerte, Soujin Sei respiró tan hondo como sus demacrados pulmones le permitieron, dejó la pluma con mimo en el centro del impecable escritorio y se reclinó ligeramente hacia atrás en la silla. Crac. Había llegado a ese punto en la vida de todo hombre en el que se preguntaba si cada crujido que escuchaba sería obra de la madera o de sus propios huesos ajados; ah, soy un hombre viejo. Le dirigió una mirada conciliadora, lastimera, a su propia obra, casi como pidiéndole disculpas a la tinta gastada y a los pergaminos mancillados con semejantes palabras por haberles obligado a contener sus memorias. Ni en su juventud se le habían dado bien las letras: demasiadas opciones a tener en cuenta, demasiados matices que cuidar, demasiados dobles sentidos en los que pensar... los números le ofrecían esa certeza que el ser humano necesita en los malos momentos. Y, sin embargo, con el frío pegado a la carne como una segunda piel, notando a la temida parca acercarse en busca de su alma, Soujin Sei, resignado cuestor de la próspera Ten no Shiro, había encontrado en su miedo una irrefrenable pasión por escribir un libro. Cierto era que se trataba de lo último que le restaba por llevar a cabo: el árbol lo tenía plantado (pues, ¿no era el dinero sino un fruto inherente al propio concepto de hoja?) y sus hijos habían producido otros hijos que estaban a punto de hacerle bisabuelo. En su inevitable último aliento, le faltaba convertirse en hombre de letras; vivían tormentosos años en los que la sabiduría póstuma de una persona se juzgaba en base a sus últimos escritos. A nadie le interesarían sus cuentas, sus discusiones con los representantes del gremio mercantil para que pagasen los impuestos atrasados, los censos que tantas noches le habían quitado el sueño porque no cuadraban las sumas...-Oh, cuantas décadas de ingrato y poco reconocido trabajo... ¿de verdad necesito poner en mi pluma palabras enrevesadas y rimbombantes para llegar al corazón de los espíritus?-murmuró con apatía, a la par que dirigía una mirada distante a la puerta. Se acercaba la hora, lo presentía en la sombra de su dócil pánico.

-Mi momento ha llegado.-cabeceó un par de veces, solemne.-Podéis marcharos, lo que tenga que ser...-se rascó el entrecejo un momento, luchando contra su propio instinto de supervivencia.-... será.-los siete guardias que conformaban su escolta personal cruzaron una mirada entre ellos, reticentes a abandonar a su señor a su suerte. Sus órdenes eran claras, precisas, concisas, pero la idea de perder a un efectivo tan importante en el buen funcionamiento de la ciudad, además de a quien les alimentaba y les concedía días libres y ayudas extraordinarias cada vez que lo necesitaban, les carcomía la conciencia.-Veréis, queridos amigos, no soy joven.-el más alto de los soldados entreabrió los labios, dispuesto a contradicerle. Soujin lo acalló con un ademán de su mano derecha, la única que le funcionaba correctamente desde el susto del verano pasado.-Oh, Seishin, me halagas, pero nunca me ha gustado negar lo evidente.-negó en silencio un instante, tratando de contener su miedo con gruesas cadenas de resignación.-La muerte viene a por mí, muchachos, y, a mi edad, obligaros a conservar mi vida a cambio de la vuestra, sería un acto cruel, despótico y descarnado por mi parte. Los viejos deben morir y, si han tenido la suerte de tocar algunos corazones en sus largas existencias, pueden considerarse afortunados; la parca viene, y pienso recibirla con todos los honores, que no se diga que fui un hombre tacaño en vida.-esbozó una media sonrisa apagada, cínica, tal vez, y señaló con la barbilla el gran despliegue de postres, comidas variopintas y bebidas que había encargado con mucha antelación. Una única silla vacía se encontraba dispuesta en el lado contrario del escritorio en el que él mismo estaba, aunque otras cuatro descansaban contra la ventana. No tenía ni la más remota idea de cuántas visitas esperaba, y no sería de buen anfitrión dejar a alguna de pie, sin duda.

-Aquello que para la oruga es el fin del mundo, para el resto del universo se llama mariposa.-todo final suponía un comienzo, y, con aquella sentencia, despidió, quizá por última vez, a sus buenos amigos, compañeros y trabajadores. No lloró, porque entonces ellos también tendrían rienda suelta para desplegar sus lágrimas de pena sobre el suelo; le dolían los adioses como a cualquiera, pero hay momentos en los que uno no puede entregarse a la tristeza. Sencillamente, tocaba mantener la cabeza alta y los nervios bien encadenados a la razón. Una vez completamente solo, Soujin Sei se pasó la mano por la cara, sorprendiéndose de lo profundas que eran ya las arrugas enraizadas en su piel, y se autodescubrió a sí mismo como si acabara de conocerse. ¿Hacía cuánto tiempo que no se paraba a pensar en él en calidad de persona y no de funcionario al servicio del Estado? Hundido en su silla, en su probable hora final, culmen de una vida correcta pero no satisfactoria, le pesaron el cargo, los años y la conciencia. Crac. La escalera que conducía a la planta que había reservado para la reunión y sus propios huesos crujieron a la par, quizá entonando su propia, única y personal marcha fúnebre. La puerta se entreabrió: Soujin Sei extendió los brazos en un gesto afable.-Bienvenidos, seguidores del Shuha Shinto; os estaba esperando.

INSTRUCCIONES:

Misión:

Asesinato

Descripción: Los herejes han amenazado por mucho tiempo la supervivencia de nuestra religión. Han unido sus fuerzas para atacarnos, y darnos caza como si fuéramos criminales o bandidos. No pueden quedar impunes. Hay varios nobles, políticos, comerciantes, y militares de alta jerarquía que viven desprotegidos, y que no han sido precavidos. Algunos cuentan con escolta, así que hay que ser cuidadoso. Asesínalos.

Extras: Crea un tema en el País de la Tierra, del Fuego, o de la Nieve donde tomes la misión de asesinar a un noble, político, o militar de importancia media. Es de libre elección. Cuando se haya creado el tema (y todos los miembros hayan posteado), podrás solicitar un narrador.

* Bienvenidos a vuestra misión de asesinato, seguramente no os esperabais este panorama. Soujin Sei, de alguna manera, aguardaba vuestra llegada. Mientras subís las escaleras que llevan a la habitación donde os espera, os habéis cruzado con los guardias, que os han dedicado una mirada de desprecio pero no os han cortado el paso. Al llegar, en la estancia, os encontraréis con que todo está dispuesto para tomar el té (o café, como gustéis); antes de morir, el anciano desea mantener una conversación con vosotros. Pensad vuestras respuestas, son importantes.

*El anciano, conocido como Soujin Sei de ahora en adelante, presenta esa apariencia. Como no os pusisteis de acuerdo en si era un noble o un político, he decidido que sea miembro de una familia más o menos nobiliaria con un puesto importante como recaudador de impuestos y redactor de censos en el País de la Tierra.







Todos nos Volvemos lo que Hacemos




- No, la verdad hubiera preferido no hacerlo - Le respondí a la joven, la cual podía verse que estaba emocionada por la misión, aunque lo mas seguro es que para ella asesinar personas era completamente normal bueno es mucho decir, a todas estas ella es una creyente del Shuha Shinto y lo supe cuando me dijo que asesinar personas no es tan difícil como parecía. Quede un poco asqueado por ver como se relamía los labios pero eso no impediría que cumpliéramos lo que fuimos a hacer. La verdad la Religión del Shuha Shinto siempre me ha disgustado y no creo ser el único al que le disguste si estamos en una guerra debido a eso.

Al cabo de unos minutos, estábamos allí la posada en donde se encontraba el noble al cual debíamos asesinar, no podía creer aun que debíamos hacer una cosa tan horrible como el cometer asesinato, pero una misión es una misión - Yumeko - Le dije - Es hora de hacer esto - De inmediato después de decir eso, comenzamos a avanzar hacia la posada, esta nervioso y tenia un mal presentimiento con todo esto, era una sensación que invadía todo mi cuerpo, de repente mientras esto ocurría, nos cruzamos con los que al parecer eran los escoltas de Soujin Sei uno de los nobles mas ancianos del Dais de la Tierra - ¿Por qué le habrán dejado solo? - Le dije a Yumeko. Al cabo de unos segundo ya habíamos llegado a la habitación de Soujin Sei, entre y el anciano nos recibió con los brazos en alto, sabia que la chica estaba ansiosa por asesinarle por eso le dije - Yumeko, por favor, no vayas a hacerlo aun, tan solo espera un poco - Luego de esto procedi a entrar en la estancia y vi que todo estaba preparado para tomar café - ¿Como te enteraste de que vendriamos por ti? - Le pregunte al anciano que se encontraba sentado en una silla.







Parámetros:

Resistencia
=
10
+
5
+
15
+
0
=
30
Fuerza
=
30
+
0
+
0
+
0
=
30
Velocidad
=
20
+
0
+
0
+
0
=
20
Percepción
=
20
+
0
+
3
+
6
=
23
Ninjutsu
=
10
+
5
+
10
+
0
=
25
Fuinjutsu
=
6
+
0
+
0
+
0
=
6
Genjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Kenjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Taijutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1

Inventario:
Mochila (10 kg / 20 kg)


Senshi no Tamashï (10 Kg)


Acceso directo a la Tienda

Misión:

Asesinato

Descripción: Los herejes han amenazado por mucho tiempo la supervivencia de nuestra religión. Han unido sus fuerzas para atacarnos, y darnos caza como si fuéramos criminales o bandidos. No pueden quedar impunes. Hay varios nobles, políticos, comerciantes, y militares de alta jerarquía que viven desprotegidos, y que no han sido precavidos. Algunos cuentan con escolta, así que hay que ser cuidadoso. Asesínalos.



#TeamChinchilla:
Gracias, Amaru
TODOS NOS VOLVEMOS LO QUE HACEMOS




Caminar por las calles de la capital no oficial fue algo “agradable” tenía un aire a las ciudades de Suna pero sin la molesta arena que se mete en los pies, es tierra por todos lados y eso le gusta a la muchacha, es más, la pone de buenas aunque su verdadera razón de estar alegre es el saber que podrá bañarse en sangre una vez más, su aldea y su religión le vuelven a dar un regalo de los más grandes no espera el momento para poder disfrutarlo –Prometo ser una buena amiga y compartir un sorbo contigo ¿vale?- Cerro sus ojos, apretó sus dientes y llevo ambas manos a su boca, estaba ansiosa por subir las escaleras de la posada y llegar a las oficinas del noble, a estas alturas lo único extraño era que no estuvieran dándose golpes con guardias pero que más daba, mientras más fácil mejor.

La pelirroja subió corriendo las escaleras, incluso ignoro por completo a los guardias que se topó en ella ¿Una presa fácil? Que más daba… después de todo el País de la Tierra es pobre y puede ser que los guardias no defendieran a su dueño por el simple hecho de no tener el dinero en sus manos -¡No tenemos tiempo que perder Kuni!- Vio que el chico si disponía a entrar en el despacho y se le adelanto como una niña pequeña, entro en la habitación corriendo y se posición en medio de ella con una mirada desquiciada, brazos abiertos como si fuera a dar un gran abrazo y ojos desorbitados que analizaban cada arruga del anciano -¡¡Hola, hola!!- Al mismo tiempo que saludó emocionada, parte de su arena salía de golpe formando 4 agujas de arena alrededor de su cabeza, similar a los senbons, quizás un poco más gruesa… aunque en estos momentos nadie se detendría a analizar sus dimensiones.

-Muere, muere… ¡¡MUEREEEE!!- Poco más de 2 metros le separaban del anciano, sus ojos le seguían mirando, se relamía su labio inferior, estaba deseosa de sangre y no podría esperar más, al momento de gritar apunto las palmas de sus manos con fuerza hacía el anciano y las 4 agujas salieron disparadas buscando el cuello del anciano, al mismo tiempo que una porción de su arena viajaba por el techo tomando el control de la esquina derecha que tenía delante de ella. Si una o más agujas le alcanzaban no lo matarían, su objetivo con ellas es simplemente cortarle el aire y hacer que se desespere pero sin dañar la arteria que lo desangraría, de esta forma se puede asegurar que le costara respirar y será más fácil disfrutar de un buen sacrificio ¿A quién le importaba conversar o tomarse un té con un estúpido anciano?


28 líneas








Parámetros:

Resistencia
=
40
+
5
+
0
+
0
=
45
Fuerza
=
1
+
0
+
31
+
0
=
32
Velocidad
=
40
+
0
+
0
+
0
=
40
Percepción
=
1
+
0
+
39
+
0
=
40
Ninjutsu
=
10
+
5
+
15
+
0
=
30
Fuinjutsu
=
4
+
0
+
36
+
0
=
40
Genjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Kenjutsu
=
1
+
0
+
4
+
0
=
5
Taijutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1

Inventario:
Mochila (16.25 kg / 20 kg)

Kenketsu (10 kg)

Pergamino de invocación x1 (2 kg)
Pergamino de sellado x1 (1 kg)
Sellos explosivos x4 (1 kg)
Píldora de soldado x1 (0.25 kg)
Kunais x4 (2 kg)

Acceso directo a la Tienda

Misión:
Asesinato

Descripción: Los herejes han amenazado por mucho tiempo la supervivencia de nuestra religión. Han unido sus fuerzas para atacarnos, y darnos caza como si fuéramos criminales o bandidos. No pueden quedar impunes. Hay varios nobles, políticos, comerciantes, y militares de alta jerarquía que viven desprotegidos, y que no han sido precavidos. Algunos cuentan con escolta, así que hay que ser cuidadoso. Asesínalos.

Extras: Crea un tema en el País de la Tierra, del Fuego, o de la Nieve donde tomes la misión de asesinar a un noble, político, o militar de importancia media. Es de libre elección. Cuando se haya creado el tema (y todos los miembros hayan posteado), podrás solicitar un narrador.




-Habla | //Piensa | Narra



— EL OCASO DE LA LUZ —




— TODOS NOS VOLVEMOS LO QUE HACEMOS —
14 de Tsuki



A diferencia de lo que solían pensar la mayor parte de las personas menores de cincuenta años, en su senectud, los viejos no tendían a repudiar o rechazar todo aquello que tuviera alguna salubre relación con la modernidad. Si los criticaban constantemente no era por odio o desprecio, sino porque, precisamente, esa era su función en la sociedad; estaba bien querer comerse el mundo y todas esas parafernalias que pululaban, en algún momento, por las insensatas cabezas de todos los pipiolos, pero era igualmente necesario recordarles que los errores pesaban, las palabras dolían y uno nunca se encontraba exento de quedarse solo. Mirar hacia delante era el trabajo de la nueva generación: a la anterior le tocaba enseñarles que sabía uno más por viejo, que por diablo. No le sorprendió ni un ápice que la muchachita no tuviera cuerpo para conversaciones aburridas, pues corrían tiempos pesados que no invitaban a sentarse, a parar. La dejó hacer, seguro en su inamovible bastión detrás del escritorio; en cuanto la arena cobró forma, la trampa tendida se encendió igual de rápido. Con un ligero chasquido de lengua, cuatro paredes de un azul pálido, casi transparente, se alzaron prestos, mucho más raudos que cualquier truquillo barato que un par de mancebos pudieran ofrecer, y encerraron a sus invitados forzosos en una cárcel infranqueable. Daba igual dónde mirasen: izquierda, derecha, arriba, abajo. Los seis muros translúcidos cubrían cada ángulo de huida, cada recoveco tramposo; ladeó el rostro, esbozando una sonrisa franca, de abuelo contrariado.-Esperaba... no tener que usar esto.-repuso desanimado, tan decepcionado por su actitud que no fue capaz de reprimir una mirada severa. A decir verdad, no le había sorprendido que no se percataran del extraño aspecto de la estancia, mucho menos de lo peculiar de la situación.-A pesar de todo, no me siento ofendido. Es natural que tengáis prisa por terminar: entiendo mejor que nadie el concepto de que el tiempo es oro.-sus iris se clavaron ahora en la esquina recubierta de arenisca: otra obviedad, teniendo en cuenta lo pequeña que resultaba la habitación.-Dadme un momento.-apenas tardó un par de segundos en trazar los sellos correspondientes a perro y pájaro. De inmediato, los cinco pergaminos repartidos alrededor de su escritorio crearon una prisión similar a la de los chiquillos a su alrededor, guarneciéndole de posibles amenazas inesperadas a posteriori.-¿No os decían nada los informes sobre mi formación académica? Qué negligencia... deberíais presentar una queja cuando regreséis.

Se frotó las sienes, agotado. ¿Cuántos años hacía que no recurría a sus artes de sellador? Demasiados como para no sentirse exhausto tras la más sencilla de las técnicas. Dejó escapar un resoplido, se recostó mejor sobre el respaldo del asiento y se dispuso a aclarar las dudas de los recién llegados.-¿Por dónde puedo empezar...? ah, antes no me costaba tanto explicarme.-sin duda, los números habían agriado su vocabulario.-Veamos: esa mazmorra en la que me habéis forzado a encerraros es obra de mi cuerpo personal de selladores. Son cuatro: si miráis a izquierda y derecha podréis ver un par de puertas tras las que se encuentran. Les pedí que tuvieran la buena voluntad de quedarse en las habitaciones contiguas, alerta, para que velasen por mis seniles intereses. Dominan los caminos del arte sensorial: no les ha sido un trabajo muy arduo actuar a tiempo, pequeños.-no le gustaba imprimir tintes amenazadores en su proceder, pero, cuando no quedaba más remedio, las medidas desesperadas eran inevitables. Oh, ¿por qué no podrían haber aceptado su hospitalidad sin oponer resistencia? Cabeceó de izquierda a derecha, profundamente desencantado. Sabía que la juventud necesitaba creerse, a priori, superior. Claro que se equivocaba, pero ese era precisamente el gran derecho de la juventud.-¿Cómo sabía que vendríais? Sencillo: vuestros movimientos llaman más la atención en la ciudad que los de un asesino. Además, no es la primera guerra en la que me convierto en objetivo... y tengo un extraño vínculo con el número tres, sabía que a la tercera, sería la vencida. Oh, por favor, serviros una taza de café; he tenido el cuidado de que la mesita quedara dentro de vuestros límites.-no pretendía transformarse en un maleducado.-Os puedo asegurar que no pretendo sobrevivir a esta reunión y que, en cambio, a vosotros nadie os tocará ni un pelo. Por eso no debéis sentir inquietud alguna... pero, por otra parte, ya que os presento mi más sincera colaboración en mi asesinato, me gustaría dialogar un rato; no mucho, lo justo como para llevarme un par de dudas resueltas a la tumba. Soy un hombre curioso: no podría morir en paz sin entender una última cosa.

Apoyó ambas manos sobre el regazo, dedicando una última mirada al escenario que había convertido en su velatorio. ¿Se habría equivocado al querer organizar una reunión con sus asesinos? El chiquillo no parecía desencantado con la propuesta, hasta le había pedido calma a su compañera. Justo lo que le faltaba a la mayoría.-Primera pregunta, fieles del Shuha Shinto; ¿cómo es la vida en una tierra asolada por la masacre indiscriminada de personas que veneran, a su manera, a los mismos Dioses que los vuestros?

INSTRUCCIONES:

Misión:

Asesinato

Descripción: Los herejes han amenazado por mucho tiempo la supervivencia de nuestra religión. Han unido sus fuerzas para atacarnos, y darnos caza como si fuéramos criminales o bandidos. No pueden quedar impunes. Hay varios nobles, políticos, comerciantes, y militares de alta jerarquía que viven desprotegidos, y que no han sido precavidos. Algunos cuentan con escolta, así que hay que ser cuidadoso. Asesínalos.

Extras: Crea un tema en el País de la Tierra, del Fuego, o de la Nieve donde tomes la misión de asesinar a un noble, político, o militar de importancia media. Es de libre elección. Cuando se haya creado el tema (y todos los miembros hayan posteado), podrás solicitar un narrador.

* Os planteo un resumen de la situación: Soujin os ha revelado que, en ambas estancias contiguas a la habitación de la reunión, se encuentran dos selladores/sensoriales de rango Jonnin velando por el transcurso correcto de la situación. Os han encerrado en la barrera que os coloco en spoiler y, a su vez, el propio anciano se ha metido a sí mismo en otra, revelando su estatus como Jonnin sellador. Disfrutad de la velada.

Vuestra cárcel:
• Kekkai Shihō Fūjin ( Barrera de las 4 esquinas )
• Rango de alcance: Jōnin: 35 metros || Tokubetsu: 70 metros.
• Entrenamiento:1º Especialidad: 0 líneas || 2º Especialidad: 15 líneas.
• Sellos: Mono y Dragón
• Duración: Cinco turnos, el de ejecución y 4 más
• Gasto de chakra:25 +25 + 25 + 25 + 25 = 125
• Descripción: Esta técnica es usada como barrera de asedio, se usa como una aislación en la que el usuario o los usuarios permanecen dentro de esta. Esta esta sellada por 6 lados, haciendo imposible cualquier jutsu externo anteriormente preparado o la excavación atravesando el suelo. Esta permanecerá siempre en forma de cuadrado, a no ser que uno de los ninjas fallé en la ejecución, esta se convertiría en un triangulo, cortando todo a su paso al originar esta forma. Un barrera de dos, no sería posible y se disolvería.
• Extras;Esta barrera se usa especialmente en los batallones y guerras en las que el enemigo supere en número. Para esta técnica se necesitan 4 jounin especialistas de fuinjutsu externos.
Su propio calabozo:
• Gofū Kekkai ( Jutsus de Sellado: Barrera de 5 Puntas )
• Rango de alcance: Jōnin: 15 metros || Tokubetsu: 25 metros.
• Entrenamiento:1º Especialidad: 0 líneas || 2º Especialidad: 15 líneas.
• Sellos: Rata y Perro.
• Duración:Dos turnos del usuario ( 2 post propios), el de ejecución y uno más.
• Gasto de chakra:Chakra: 65 + 65 = 130
• Descripción: El usuario coloca cinco pergaminos en el radio de los metros asignados por rango, y tras hacer los sellos, aparecerá una barrera de 5 metros de alto del color que el usuario desee. Esta técnica es barrera de jutsus especialmente elementales durante 3 turnos, y se usa tanto como encerramiento del rival, como para protegerse de todo lo exterior hasta que los jutsus desaparezcan.
• Extras; Técnica que se puede hacer de menos metros si solo se encierra el usuario solo, si este lo desea.

*El anciano, conocido como Soujin Sei de ahora en adelante, presenta esa apariencia. Como no os pusisteis de acuerdo en si era un noble o un político, he decidido que sea miembro de una familia más o menos nobiliaria con un puesto importante como recaudador de impuestos y redactor de censos en el País de la Tierra.







Todos nos volvemos lo que hacemos




Allí nos encontrábamos en la habitación de Soujin Sei, sabia que Yumeko atacaría pero no pensé que su sed de sangre fuer tanta, con la arena que llevaba dentro de su calabaza formo unas agujas de Arena parecidas a unos Senbons para atacar a aquel noble que se encontraba reposando en una silla. Yumeko realizo aquel ataque al anciano, pero lo que nunca esperamos fue que este dominara el arte del Fuinjutsu, este había logrado crear una barrera de paredes translucidas - ¡Yumeko, te pedí que no atacaras aun! - Le grite, estaba enojado con ella por haber realizado aquel ataque, de repente aquel anciano nos dijo que esperáramos un momento, en tanto eso pasaba el realizaba los sellos de Perro y Pájaro, de repente a su alrededor comenzó a formarse una barrera parecida a la nuestra, este nos pregunto si no nos habían dicho nada de su formación académica - La verdad no no fue informado esto, ¿cierto Yumeko? - Le respondí a aquel anciano y le había hecho una pregunta a Yumeko, con la cual aun seguía molesto.


Yo escuchaba atentamente las palabras de aquel anciano, incluso para no ser descortés tome un poco de te en una de las tazas que se encontraban el la mesa junto a la tetera, Soujin Sei estaba diciendo que no planeaba salir vivo de aquel lugar, pero que de cualquier manera por colaborar con su propia muerte inevitable quería resolver algunas dudas que tenia - Esta bien, yo te ayudare a resolver todas las dudas que tengas antes de morir - Respondí a el anciano que casi de inmediato comenzó a lanzar preguntas - Primera pregunta, fieles del Shuha Shinto; ¿cómo es la vida en una tierra asolada por la masacre indiscriminada de personas que veneran, a su manera, a los mismos Dioses que los vuestros? - La verdad cuando escuche esa pregunta me puse nervioso, sabia que cualquier respuesta que diera en contra del Shuha Shinto podria significar la inmediata consideración de traición por parte de su compañera, la verdad no sabia que responder en aquel momento, estaba formulando una respuesta a aquella pregunta hecha por el anciano - La verdad es un tanto peligroso, jamas sabes a quien podrían tomar como un sacrificio para los dioses, así que todos deben estar alerta - Le respondí, esperando que esta fuera aceptable.







Parámetros:

Resistencia
=
10
+
5
+
15
+
0
=
30
Fuerza
=
30
+
0
+
0
+
0
=
30
Velocidad
=
20
+
0
+
0
+
0
=
20
Percepción
=
20
+
0
+
3
+
0
=
23
Ninjutsu
=
10
+
5
+
10
+
0
=
25
Fuinjutsu
=
6
+
0
+
0
+
0
=
6
Genjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Kenjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Taijutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1

Inventario:
Mochila (10 kg / 20 kg)


Senshi no Tamashï (10 Kg)


Acceso directo a la Tienda

Misión: Asesinato:

Descripción: Los herejes han amenazado por mucho tiempo la supervivencia de nuestra religión. Han unido sus fuerzas para atacarnos, y darnos caza como si fuéramos criminales o bandidos. No pueden quedar impunes. Hay varios nobles, políticos, comerciantes, y militares de alta jerarquía que viven desprotegidos, y que no han sido precavidos. Algunos cuentan con escolta, así que hay que ser cuidadoso. Asesínalos.



#TeamChinchilla:
Gracias, Amaru
TODOS NOS VOLVEMOS LO QUE HACEMOS




Una poderosa barrera de chakra se levantó delante de la chica y pudo ver como sus agujas de arena perdieron su forma al impactar con fuerza en ella, incluso perdió el control de la arena que había quedado fuera, parece que ahora solamente podía controlar lo que pasara allí dentro -¡¡QUEEEEE!!- Sus ojos se abrieron con fuerza y se abalanzo contra la barrera dándole cuatro golpes de puño, con eso solo consiguió fue pelar la piel de sus nudillos y enojarse aún más… esta Yumeko… hacía mucho tiempo que no despertaba tal nivel de ansiedad y desesperación por saborear la sangre, mantenerse alejada de las misiones le había servido pero sus superiores conocen sus demonios y precisamente la mandaron a un cumplir con un “asesinato” por eso.

-¡¡SACAME DE AQUÍ VIEJO ASQUEROSO!! ¡¡VAMOS A PELEAR, VENGA!!- En los extraños movimientos que hacía con su rostro se podía notar que estaba comenzando a desquiciarse, se había vuelto muy inestable al tener el combate tan cerca, más aun al verse encerrada y no poder hacer nada para salir, quería matarle, quería degollarle, saborear su sangre y hacer un ritual para rendirle culto a los dioses, tanta era su ilusión por aquello que podía escuchar los cánticos del Shuha en su cabeza, está a punto de ponerse a cantar… tal y como se lo enseñaron de pequeña pero fue interrumpida por la pregunta de su compañero. Se giró con cuidado, hasta ahora no se había dado cuenta que Kunimichi también había quedado atrapado dentro de la barrera de chakra, aunque lo más extraño de todo no era que estuviera junto a ella ¿No estaba furioso? Es más, parecía muy a gusto con la idea entablar una conversación y tomar el té.

-…- Movió su zurda con fuerza y su arena inmediatamente arraso con la delicada mesa en que se encontraba todo lo necesario para tomar el té -¿Enserio?- Preguntó de vuelta a su compañero y levanto una ceja para corroborar su molestia, aunque seguramente su ojos y acciones ya lo dirían todo. Para aquel momento la pelirroja ya había pasado de todo lo que el anciano decía, lo único que quería era un poco de apoyo de su compañero y no lo encontraba por ningún lado, estaba furiosa por aquello y por no poder saborear sangre, quería sangre a toda costa.

Camino de un lado a otro dentro de la barrera como una perra enjaulada, se agarraba la cabeza y tiraba de su propio pelo, estaba desesperada y no podía hacer nada para salir, no tenía el poder para desintegrar una barrera de nivel jounnin, lo sabía muy bien por ser una “especialista” en fuinjutsu. Una parte de ella le decía que se resignara pero no podía, quería hacer el sacrificio, los cánticos seguían invadiendo su cabeza y cada vez se volvían más intensos… estaba a punto de comenzar a cantar ella para inducir la sed de sangre en su compañero, después de todo es un adepto al Shuha y debería extasiarse cada vez que los escuche… eso creía… hasta escuchar su respuesta a la pregunta del anciano, respuesta que la hizo dudar de Kuni y se vio obligada a interrumpir –No veneran una mierda, los dioses exigen sangre y rituales para sentirse a gusto…- Su mirada asesina se clavó en los ojos Kuni “la verdad es un tanto peligroso” ¿Dudando de sus propios hermanos de religión? Había algo que no terminaba de cuadrarle pero ya lo resolvería, por ahora volvió su mirada al anciano y camino hasta la orilla de la barrera, mismo lugar en donde se había pelado los nudillos y procedió a crear una especie de “bastón” de arena que le serviría más tarde.

-Por medio del sacrificio los dioses bailan y disfrutan junto a nosotros, se vuelven uno con sus hijos del Shuha y terminan por bendecir el brebaje que nos aporta el ritual, la sangre de la víctima, beberla nos conecta directamente con el alma de los dioses… por eso yo me beberé tu sangre y la de todo infiel que intente impedírmelo- Aquello no era literal, no podía ir matando a cada “no creyente” que se cruzar en su camino pero eran palabras que en este momento atravesarían como estacas el corazón de su compañero. No paso ni un segundo de que termino de hablar e inmediatamente comenzó a cantar, el éxtasis de los rituales se había apoderado de su cuerpo y el eco de su voz comenzó a resonar dentro de la barrera al mismo tiempo que la golpeaba con el bastón de arena simulando el instrumento percusor… poco a poco se filtraba el sonido por todo el lugar, incluso podría llegar a los jounnins que se encontraban en las habitaciones contiguas. Es preciso decir que todo quien la escuchara sentiría escalofríos de pies a cabeza… le pasaba a quienes no están acostumbrados a los rituales, después de todo es uno de los cantos introductorios al abismo de oscuridad que llaman muerte… aunque para los adeptos es una de las canciones que da inicio a una hermosa fiesta.


52 líneas








Parámetros:

Resistencia
=
40
+
5
+
0
+
0
=
45
Fuerza
=
1
+
0
+
31
+
0
=
32
Velocidad
=
40
+
0
+
0
+
0
=
40
Percepción
=
1
+
0
+
39
+
0
=
40
Ninjutsu
=
10
+
5
+
15
+
0
=
30
Fuinjutsu
=
4
+
0
+
36
+
0
=
40
Genjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Kenjutsu
=
1
+
0
+
4
+
0
=
5
Taijutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1

Inventario:
Mochila (16.25 kg / 20 kg)

Kenketsu (10 kg)

Pergamino de invocación x1 (2 kg)
Pergamino de sellado x1 (1 kg)
Sellos explosivos x4 (1 kg)
Píldora de soldado x1 (0.25 kg)
Kunais x4 (2 kg)

Acceso directo a la Tienda

Misión:
Asesinato

Descripción: Los herejes han amenazado por mucho tiempo la supervivencia de nuestra religión. Han unido sus fuerzas para atacarnos, y darnos caza como si fuéramos criminales o bandidos. No pueden quedar impunes. Hay varios nobles, políticos, comerciantes, y militares de alta jerarquía que viven desprotegidos, y que no han sido precavidos. Algunos cuentan con escolta, así que hay que ser cuidadoso. Asesínalos.

Extras: Crea un tema en el País de la Tierra, del Fuego, o de la Nieve donde tomes la misión de asesinar a un noble, político, o militar de importancia media. Es de libre elección. Cuando se haya creado el tema (y todos los miembros hayan posteado), podrás solicitar un narrador.

Canción entonada por Yumeko:




-Habla | //Piensa | Narra



— EL OCASO DE LA LUZ —




— TODOS NOS VOLVEMOS LO QUE HACEMOS —
14 de Tsuki



Si los hombres eran tan perversos teniendo religión... oh, ¿cómo serían sin ella? Observó a la muchacha sucumbir a la ira, tirar por tierra todos sus afables intentos por hacerles el encierro más ameno... y, sobretodo, no le pasó desapercibido el desprecio esgrimido hacia su compañero en apenas un parpadeo. Estaba claro que las fluctuaciones emocionales, sus vaivenes sentimentales, estaban a la orden del día en lo que a la chiquilla respectaba; en cambio, si se fijaba en el relejado jovenzuelo, tan sólo encontraba... no calma, sino un sorprendente conformismo. Se dijo que, si en ese preciso momento, le anunciara su propia muerte, seguramente el chico apenas opondría resistencia; al principio reflejaría consternación, luego insana resignación. Una media sonrisa insensata se posó en sus labios ajados por los años, le causaba curiosidad el averiguar cómo tan peculiar y opuesta pareja había terminado formando equipo; si él fuera el muchacho de cabellera castaña, temería por su vida en todo momento, como si cada hora al lado de la joven fierecilla fuera un esperpéntico viaje de un extremo de una larga grieta a otro. Aunque, eso sí, debía reconocer que vivir en una cuerda floja sempiterna tenía sus atractivos, sobretodo si te iba el riesgo.-Me temo que alguien va a tener que limpiar todo este desastre cuando la reunión termine, así que agradecería un poco de compostura. No lo hagas por mí, jovencita, sé que no te he caído en gracia... pero una pobre limpiadora no tiene por qué pagar por mis errores.-estiró el cuello ligeramente, un tanto contrariado por el estropicio.-Sé que vosotros hacéis pagar justos por pecadores, pero te ruego un poco de clemencia hacia los terceros que nada tienen que ver con nuestra comprometida situación.

Que conste, que al viejo Soujin Sei no le gustaba eso de dar discursitos a los menores; quizá a otro tipo de anciano le llenaba sus vacíos pasados, mas a él le dejaba un sentimiento rancio en el pecho, como de angustia o repulsión. A nadie le agradaba escuchar lecciones de sus mayores, mucho menos reprimendas; resaltar los errores nunca resultaba un trago fácil de digerir. Se pasó una mano por la frente, se masajeó la sien unos segundos y, finalmente, volvió a centrar su atención en las respuestas ofrecidas por sus futuros asesinos. De nuevo, sus sospechas se confirmaban; el nerviosismo en el varón era notorio, y la ira (o sobreexcitación, según la perspectiva desde la que se mirase) de la muchachita demasiado ferviente. Apretó los labios cuando comenzó a cantar: un quedo escalofrío le recorrió la columna vertebral según la letra avanzaba. Abrió y cerró sus falanges arrugadas un par de veces, inquieto, y decidió ocupar sus manos con su añorada pluma; la aferró con calma, abrió el manuscrito que tenía frente a él por la última página y escribió ciertas anotaciones con trémula caligrafía. Aprovechó la intranquila banda sonora para inspirarse y, nada más terminar de dejar en tinta sus pensamientos más personales, cerró el volumen, cogió otro que tenía a su derecha y procedió a replicar exactamente el mismo procedimiento. Le bailaba el pulso y, por primera vez en muchas jornadas, no se lo pudo achacar a la edad.

Esperó pacientemente a que la... ¿balada? ¿tonada? llegara a su fin para compartir sus reflexiones al respecto.-Así que... tú, el chiquillo tembloroso (perdona, no conozco tu nombre), estás aquí, frente a mí, por miedo.-lo señaló con el dedo índice de su diestra, casi con sincera pena.-En cambio, la chiquilla (dudo que vayas a presentarte, ¿me equivoco?), corretea de un lado a otro berreando “¡Por el Shuha Shinto!” porque, como tantos otros desdichados, cree que su verdad es la única cierta y auténtica.-sonaba desilusionado, como si se hubiera esperado otra cosa... una revelación, una iluminación repentina, una epifanía que le diera un sentido concreto a todas aquellas atrocidades que el País del Viento y sus condenados aliados llevaban a cabo sin pestañear.-¿Puedes decirme, chica, por qué tus dioses se sienten honrados al ofrecerles sangre? ¿te lo han dicho? ¿te han mirado a los ojos y te han confirmado que eres dueña de la verdad? Puedes beberte mi sangre si así lo deseas, los hombres muertos no se quejan. Eso sí, no me eches la culpa del sabor... no es como el vino, me temo, no mejora con los años.-cabeceó hacia izquierda y derecha antes de proseguir.-Me cuesta entenderos: los Dioses nos piden que, al entrar en el templo, nos quitemos el sobrero, no la cabeza...-fue una reflexión más para sí mismo que para sus variopintos visitantes, pero decidió compartirla en voz alto por si acaso.-Los Dioses perdonan a los que les niegan; pero, ¿qué harán con los que cometen maldad en su nombre?-y ahora sí, miró directamente al chico, buscando llegarle, tocarle dónde le doliera.

-Una segunda pregunta me aterroriza: ¿en qué momento os distéis cuenta de que ya no había vuelta atrás, de que os habíais perdido para siempre, de que estabais metidos hasta el cuello y consumidos por esto que, a tientas, hacéis llamar “fe”? Si es que alguna vez lo habéis percibido, claro está.
INSTRUCCIONES:

Misión:

Asesinato

Descripción: Los herejes han amenazado por mucho tiempo la supervivencia de nuestra religión. Han unido sus fuerzas para atacarnos, y darnos caza como si fuéramos criminales o bandidos. No pueden quedar impunes. Hay varios nobles, políticos, comerciantes, y militares de alta jerarquía que viven desprotegidos, y que no han sido precavidos. Algunos cuentan con escolta, así que hay que ser cuidadoso. Asesínalos.

Extras: Crea un tema en el País de la Tierra, del Fuego, o de la Nieve donde tomes la misión de asesinar a un noble, político, o militar de importancia media. Es de libre elección. Cuando se haya creado el tema (y todos los miembros hayan posteado), podrás solicitar un narrador.

* Soujin sabe que Kunimichi está nervioso, así como que Yumeko se comporta de manera fervorosa. Anota en sus manuscritos sus impresiones sobre vosotros: al final del tema, podréis echarles un vistazo. Seguid disfrutando de la reunión.

*El anciano, conocido como Soujin Sei de ahora en adelante, presenta esa apariencia. Como no os pusisteis de acuerdo en si era un noble o un político, he decidido que sea miembro de una familia más o menos nobiliaria con un puesto importante como recaudador de impuestos y redactor de censos en el País de la Tierra.







Todos nos Volvemos lo que Hacemos




Oye anciano, para que preocuparte de la limpieza, si al final tu sangre manchara el suelo de todos modos - Intente parecer un fiel creyente lo mas que pude, esperaba que todo esto fuera suficiente como para desviar la atención de Yumeko hacia mi actitud, cuando de repente esta se puso a tocar una tonada un poco extraña a mi parecer.


Justamente después de que mi compañera pelirroja terminara de tocar aquella canción, si es que se puede llamar así, el anciano comenzó a hablar, mencionando aquella palabra que odio con toda mi alma - No me llames Chiquillo, anciano tonto - Le dije - Mi nombre es Kunimichi - La palabras que aquel anciano había dicho, muy bien pudo haberle abierto una leve sospecha en la mente de Yumeko - "Si este anciano sigue así, Yumeko terminara descubriéndome" - no sabia que decir, en respuesta a sus palabras, pero presentí que no me prestaría atención cuando aquel anciano dijo - En cambio, la chiquilla (dudo que vayas a presentarte, ¿me equivoco?), corretea de un lado a otro berreando “¡Por el Shuha Shinto!” porque, como tantos otros desdichados, cree que su verdad es la única cierta y auténtica.- No sabia como reaccionaria ella, pero sabia que de alguna manera no me prestaría atención a mi. Yo tampoco preste mucha atención a sus palabras, pero la pregunta que nos había hecho me dejo un poco desconcertado, al parecer la había dicho para ambos pero en especial para mi - Una segunda pregunta me aterroriza: ¿en qué momento os distéis cuenta de que ya no había vuelta atrás, de que os habíais perdido para siempre, de que estabais metidos hasta el cuello y consumidos por esto que, a tientas, hacéis llamar “fe”? Si es que alguna vez lo habéis percibido, claro está. - Yo no sabia que responder así que tan solo me quede en silencio, esperando a que mi compañera respondiera.







Parámetros:

Resistencia
=
10
+
5
+
15
+
0
=
30
Fuerza
=
30
+
0
+
0
+
0
=
30
Velocidad
=
20
+
0
+
0
+
0
=
20
Percepción
=
20
+
0
+
3
+
0
=
23
Ninjutsu
=
10
+
5
+
10
+
0
=
25
Fuinjutsu
=
6
+
0
+
0
+
0
=
6
Genjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Kenjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Taijutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1

Inventario:
Mochila (10 kg / 20 kg)


Senshi no Tamashï (10 Kg)


Acceso directo a la Tienda

Misión Uno:

Asesinato

Descripción: Los herejes han amenazado por mucho tiempo la supervivencia de nuestra religión. Han unido sus fuerzas para atacarnos, y darnos caza como si fuéramos criminales o bandidos. No pueden quedar impunes. Hay varios nobles, políticos, comerciantes, y militares de alta jerarquía que viven desprotegidos, y que no han sido precavidos. Algunos cuentan con escolta, así que hay que ser cuidadoso. Asesínalos.



#TeamChinchilla:
Gracias, Amaru
TODOS NOS VOLVEMOS LO QUE HACEMOS




-¿Limpiadoras? Seguramente son infieles igual que tú, estaré contenta de sacrificarlas si las veo por aquí- Termino de romper algunas tazas dándole de golpes con el bastón de arena, tampoco tenía problema en pisarlas con sus grandes botas, después de todo estaban hechas para ni un punto de arena entrara en ellas, unos vidrios débiles no le harían nada tampoco -¿Situación? La única que tenemos aquí es gracias a tus estúpidas preguntas, podríamos hacer todo más simple, sacas estas lindas barreras y me dejas rebanar ese cuello- El bastón volvió a convertirse en arena y llevo con cuidado su índice hasta su labio interior –Si me dejas hacerlo te prometo que no tocare a nadie más que este dentro de este lugar- Una excelente oferta, con el enojo que ya tenía Yumeko dentro sería capaz de ir a por el anciano y luego intentar matar a cada uno de sus seguidores, pero aun así estaba dispuesta a negárselo a si misma si es que el contrario aceptaba sus condiciones.

¿Miedo? ¿Por Kunimichi tendría miedo? La pelirroja le miro de reojo y volvió a poner sus manos en la cintura, pequeñas dudas nacían en su mente con respecto a su compañero pero luchaba por dejarlas a un lado, ahora lo importante es matar al anciano y cumplir en la guerra, ya llegaría la hora de preocuparse y pensar mejor sobre las inquietudes que la atormentan –Mi verdad es única y cierta- Susurró entre risas mientras terminaba de romper algunas tazas y volvía caminar hasta el la orilla de la barrera, para quedar frente a frente con el anciano, no quería tener que mirar a su compañero, en estos momentos es la única forma de dejar a un lado las dudas.

-¿Cómo sabes eso?- Interrumpió olvidándose de responder a las preguntas que le hacían -¿Alguna vez probaste la sangre? Me temo que no… si lo hubieras hecho seguramente estarías de mi lado- Lentamente mordía sus pulgares y comenzaba a manchar la barrera con su propia sangre, incluso se dio el tiempo de pintar sus labios con aquel rojo intenso –Los que sacrificamos en su nombre tendremos un lugar al lado de ellos, somos hijos directos de los dioses, Shigami y Kurawaisu nos recibirán con los brazos abiertos cuando entremos en el Yomi- Las palabras salían de su boca con total convicción, no había forma de que el anciano dijera algo que pudiera hacerla cambiar de opinión, quizás si la hubiera conocido unos 10 años antes… algo podría haber hecho por ella, pero a estas alturas sería imposible, está hablando con una pequeña que vivió rodeada de rituales, desde muy temprana edad le enseñaron la magia de hablar con los dioses a través del sacrificio, es algo que vive con ella, la única forma de apagar esa creencia es acabando con su vida y puede que aun eso no sea suficiente, el Shuha Shinto es algo que ya lleva incrustado en el alma, incluso el sabor de la sangre la vuelve tan loca que es capaz de saborear la suya propia para no perder la cabeza con tanta facilidad.  


30 líneas








Parámetros:

Resistencia
=
40
+
5
+
0
+
0
=
45
Fuerza
=
1
+
0
+
31
+
0
=
32
Velocidad
=
40
+
0
+
0
+
0
=
40
Percepción
=
1
+
0
+
39
+
0
=
40
Ninjutsu
=
10
+
5
+
15
+
0
=
30
Fuinjutsu
=
4
+
0
+
36
+
0
=
40
Genjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Kenjutsu
=
1
+
0
+
4
+
0
=
5
Taijutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1
Iryoninjutsu
=
1
+
0
+
0
+
0
=
1

Inventario:
Mochila (16.25 kg / 20 kg)

Kenketsu (10 kg)

Pergamino de invocación x1 (2 kg)
Pergamino de sellado x1 (1 kg)
Sellos explosivos x4 (1 kg)
Píldora de soldado x1 (0.25 kg)
Kunais x4 (2 kg)

Acceso directo a la Tienda

Misión:
Asesinato

Descripción: Los herejes han amenazado por mucho tiempo la supervivencia de nuestra religión. Han unido sus fuerzas para atacarnos, y darnos caza como si fuéramos criminales o bandidos. No pueden quedar impunes. Hay varios nobles, políticos, comerciantes, y militares de alta jerarquía que viven desprotegidos, y que no han sido precavidos. Algunos cuentan con escolta, así que hay que ser cuidadoso. Asesínalos.

Extras: Crea un tema en el País de la Tierra, del Fuego, o de la Nieve donde tomes la misión de asesinar a un noble, político, o militar de importancia media. Es de libre elección. Cuando se haya creado el tema (y todos los miembros hayan posteado), podrás solicitar un narrador.




-Habla | //Piensa | Narra



— EL OCASO DE LA LUZ —




— TODOS NOS VOLVEMOS LO QUE HACEMOS —
14 de Tsuki



Las palabras viejo y anciano estaban en el menú del día, al parecer. Daba igual cuánto se esforzara por mantener el tono amable, cordial y respetuoso, sus puntillosos invitados no parecían muy por la labor de relajarse... mucho menos de ser abiertamente sinceros con sus pensamientos. Los observó proceder, vagar por la celda como animalillos enjaulados, impacientes, erráticos en sus comportamientos, palabras y ademanes. El muchacho que en un principio se había mostrado cooperativo, casi agradable, comenzaba a decantarse por las malas formas al igual que su compañera; ¿fingía? Probablemente. Nunca hay que subestimar al miedo, nos descubre valiosas facetas de nosotros mismos, nos revela qué tan lejos estamos dispuestos a llegar con tal de mantenernos a salvo; Soujin Sei había aprendido con el paso de los años que el temor más profundo es el que nace al imaginarnos dando un nuevo paso, diciendo una nueva palabra, escogiendo un nuevo camino que recorrer.-Así que Kunimichi.-repitió su nombre con tranquila parsimonia, articulando los sonidos con ligereza.-¿Se te ha comido la lengua el gato, Kunimichi?-cuestionó a la par que volvía a hacer danzar la pluma sobre los gruesos manuscritos de cubiertas romas.-Muy a menudo el miedo a un mal nos lleva a realizar uno peor: es por eso por lo que continúas con tu farsa o, por lo menos, tratas de aferrarte a ella con uñas y dientes, ¿verdad? No noto ese fervor incoherente en ti del que se pavonea constantemente tu amiga.-no le había pasado por alto el hecho de que, desde su primera respuesta, el joven se mostraba reacio a compartir nuevamente sus pensamientos. Soltó un amargo suspiro: la coacción, al final, era la mejor solución. No le dejaban más remedio.

Mientras terminaba de garabatear unas postreras anotaciones, el anciano se dijo que no había por qué preocuparse por el futuro del chiquillo. Alzó la mirada y le perforó con ella, perdiendo su matiz agradable y sustituyéndolo por una encomiable severidad.-Kunimichi, el odio es la consecuencia del miedo. Le tememos a algo antes de odiarlo: un niño que le tiene miedo a los ruidos se convierte en un hombre que odia al ruido. Hoy temes a los seguidores del Shuha Shinto, o a la religión en sí misma, pero mañana notarás una fervorosa rabia que reemplazará al pánico... y entonces, amigo mío, ya no serás capaz de volver a mirarlos igual. Espero que te acuerdes de este pobre saco de huesos cuando eso ocurra.-cabeceó un par de segundos, antes de poner en práctica el penúltimo acto de su benevolente actuación. Dio un golpe seco con la palma de la mano contra la insípida mesa de madera: casi de inmediato, muy pero que muy lentamente, los muros transparentes en los que sus invitados permanecían encerrados empezaron a estrecharse. No quería que el cambio fuera brusco, pues la tensión y la histeria paulatina hacían mucho más por la sinceridad que un simple susto momentáneo. Les daría un cuarto de hora de pura paranoia, no sólo un triste e insulso minuto de angustia.-Cómo podéis notar, las paredes de la barrera se ciernen sobre vosotros. A este paso, en apenas quince minutos moriréis aplastados; algo horrible, según tengo entendido.-mantuvo un tono sereno, demasiado tranquilo y ameno teniendo en cuenta el horror que poblaba sus declaraciones.-¿Os puedo ser sincero? Yo no creo en nada. Para mí la fe es algo tan odioso como lo es el pecado para los creyentes. El que sabe, no puede creer. El que cree, no puede saber. El término 'fe ciega' es una redundancia, pues la fe es siempre ciega.-comentó con cierto desinterés, a la par que se encogía ligeramente de hombros.

-Os voy a ofrecer una forma de salvar la vida, queridos seguidores del Shuha Shinto.-se pasó la lengua por los labios, buscando humedecerlos antes de proferir su declaración final.-Apostatad: renunciad a vuestra queridísima fe y seguid viviendo.-se inclinó hacia delante, de repente ansioso por oír sus respuestas.-Quedará entre nosotros: nadie lo sabrá.
INSTRUCCIONES:

Misión:

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Asesinato

Descripción: Los herejes han amenazado por mucho tiempo la supervivencia de nuestra religión. Han unido sus fuerzas para atacarnos, y darnos caza como si fuéramos criminales o bandidos. No pueden quedar impunes. Hay varios nobles, políticos, comerciantes, y militares de alta jerarquía que viven desprotegidos, y que no han sido precavidos. Algunos cuentan con escolta, así que hay que ser cuidadoso. Asesínalos.

Extras: Crea un tema en el País de la Tierra, del Fuego, o de la Nieve donde tomes la misión de asesinar a un noble, político, o militar de importancia media. Es de libre elección. Cuando se haya creado el tema (y todos los miembros hayan posteado), podrás solicitar un narrador.

* Nos encontramos en la recta final del encuentro: esta será mi penúltima intervención. Vuestros personajes no tienen ni la más remota idea de lo que puede o no puede hacer la técnica de la barrera, así que, lógicamente, tampoco podrán deducir si tiene la capacidad de aplastarlos de verdad o es meramente un farol. Ánimo.

*El anciano, conocido como Soujin Sei de ahora en adelante, presenta esa apariencia. Como no os pusisteis de acuerdo en si era un noble o un político, he decidido que sea miembro de una familia más o menos nobiliaria con un puesto importante como recaudador de impuestos y redactor de censos en el País de la Tierra.







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