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Bienvenido al foro de Shinobi’s Justice, esperamos que tu estancia en el foro sea agradable y lo encuentres entretenido.

Shinobi’s Justice es un foro de rol interpretativo basado en el mundo y la ambientación de Naruto, donde el usuario tiene total libertad para crear el personaje que desee, sin que le falte rol.

El foro posee un equilibrado sistema de subida de parámetros y rangos que permite que se vea una progresión constante, e infinidad de opciones para que el personaje sea único. ¡Te invitamos a comprobarlo por ti mismo!
El ocaso cae en Daichi, y la noche comienza a reinar. En el palacio del feudal, tras meses de planficación, Hikari Aika, feudal de la nación del fuego, aliada con las naciones de la nieve y la tierra, acuerdan terminar definitivamente con los estados practicantes del Shuha Shinto. Los soldados marchan, liderados por sus mejores generales y con pertrechos suficientes para entrar en una cruel guerra. Samuráis, soldados, y ninjas han sido llamados por igual. La guerra se ha desatado, solo queda esperar que no lo consuma todo.

Sin embargo Hikari Aika no marcha con sus tropas. Por primera vez, decide quedarse en su palacio, rezando en el templo de Amaterasu. Es el día de su veinticinco cumpleaños, y espera pacientemente a una sombra del pasado.


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ENLACE AL ÍNDICE DE TRAMAS
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Es la estación del año más cruel y desgarradora, comprendida entre otoño y primavera. Comienza el día 13 de Node y termina el último día de Gami.

Los días ahora tienen tan solo ocho horas de luz al día, disminuyendo cada vez más cuanto más avance la estación, llegando hasta tan solo cinco horas de luz. La temperatura baja en todas las regiones de Daichi, volviéndose un clima frío, desolador. Los días en la Nación del Viento ahora son más agradables, sin embargo al caer la noche el frío se vuelve casi tan insoportable como en la Nación de la Nieve, la cual, ahora experimenta constantes tormentas que cubren todo el país, salvo en la península. Todas las naciones se resguardan ahora del frío, pues los días y las noches son insoportables. Se dice que en los inviernos los yokais proliferan y cubren más el mundo de los humanos.

Precipitaciones constantes en forma de nieve, lluvia, o granizo, descargando en forma de tormentas de nieve cuando el frío se vuelve insoportable, o incluso en granizo en la Nación de la Nieve. Cuanto más se acerca a la primavera, menos frío hará, sin embargo eso no quita lo horrible que de las precipitaciones, que dependiendo del año algunas islas de la Nación del Agua pueden inundarse, y los refugiados ir a la capital hasta que termine la estación.

Los árboles pierden sus hojas hasta quedar en solo un tronco cubierto de nieve, en el mejor de los casos la nieve cubre las hojas y estas aguantan hasta primavera. Sin embargo las bosques de las Naciones del Fuego y la Hierba logran aguantar estas horribles temperaturas sin perder apenas hojas, algo que otros países no logran entender.
¡Bienvenidos a Daichi Magazine, la revista oficial de Shinobi's Justice! En esta revista podréis encontrar entrevistas a diversos usuarios ganadores de awards o cuya participación en una trama haya decantado la misma. Resúmenes de tramas y eventos, y anuncios anticipados de tramas próximas. ¡Si quieres verlas todas, solo haz click en la imagen que hay debajo!

Daichi Magazine
¡Ha habido una enorme actualización en el foro! Ya ha pasado un año desde que abrimos nuestras puertas para mostrar Daichi y todo aquello que lo engloba este pequeño universo, y queremos agradeceros a todos por apoyarnos en este ambicioso proyecto.

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Como habéis podido observar la estética del foro ha sufrido un cambio bastante importante con respecto a la que hemos tenido el pasado año. La gana de colores claros ha dado lugar a una combinación cromática nueva, usando colores que permitan un mayor contraste.

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Modificada la guía de ambientación y cronología, dejando enlaces, descripciones y todo mejor redactado en un solo lugar. Añadido el F.A.Q ambientativo a esta misma guía.

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Nuevo tablón de anuncios que condensa toda la información que había anteriormente en el anterior, más la propia del banner.

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Modificadas las técnicas básicas de la academia para un mejor balance, añadida la técnica de invocación.

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Han sido añadidas las historias y modificado por completo los resúmenes de los 31 clanes y artes que tiene el foro.

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Creado el sistema de profesiones que tanto se pedía, sin embargo este es añadido como algo narrativo y con lo que ganar un poco de dinero. ¡Tenéis más de 100 puestos para escoger!

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El inventario ha cambiado por completo, siendo un precioso y útil código creado por nuestro diseñador, que facilitará mucho las cosas de ahora en adelante.

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Añadida la raza ''Poseído''. que efectivamente hace que en un porcentaje un ser del otro mundo os posea y tome control sobre ciertas acciones.

¿Por qué no te animas a verlo todo por ti mismo? ¡Solo tienes que hacer click a este enlace!

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Un país sin duda muy extraño con mujeres hermosas que se transforman en muertos vivientes y niñas que les sangran los ojos, el pelirrojo solo quería salir de allí corriendo y volver al árido país que estaba acostumbrado, en donde ver una posa de agua en los suelos es un milagro, pero prefiere mil veces eso que estar batallando con la nieve para no enterrarse en ella. Lamentablemente para él, su cuerpo no acompañaba mucho sus deseos, estaba muy agotado tanto física como mentalmente y solo por eso tuvo que buscar un lugar donde quedarse, algunos pueblerinos le hablaron de unas acogedoras aguas termales en donde podría quitarse el frío, relajar su cuerpo y disfrutar de una cómoda habitación mientras preparaba sus cosas para el viaje de vuelta.

Pensó que le costaría encontrar el lugar, se imaginaba una especie de posada muy humilde pero se encontró con un hostal de viajeros catalogado como “las mejores aguas termales de la nieve”, un nombre común la verdad, pero el cartel de la entrada era muy grande y llamativo, parece que los dueños estaban muy orgullosos de lo que habían creado.
-Comenzare por… mmmh- Una vez dentro el chico miro a su alrededor, la recepción era muy amplia y habían grupos de personas compartiendo una grata conversación –Bienvenido al paraíso de las aguas termales- Una dulce voz le interrumpió por completo y una chica con un bonito kimono celeste se puso delante –Tenemos múltiples espacios de relajación que seguramente te encantaran- El pelirrojo se sonrojo un poco por la situación pero evito completamente hacer contacto visual, la última vez que se había encontrado con una chica vestida con kimono todo había salido muy mal.

-Por ahora tomare una habitación- La chica se dio cuenta que estaba nervioso, así que le tomo rápidamente del brazo y lo acompaño hasta un gran mesón muy bien adornado en donde podría pedir su habitación o cualquiera de los servicios disponibles en el lugar.



-Habla | //Piensa | Narra | -Hyuga Saeko
En Yukigakure hacía demasiado frío, normalmente cada calle, cada avenida, cada casa, cada silla en el parque, todo estaba cubierto de nieve. Muchas personas trataban de cuidar los espacios que debían ser transitables por lo que tenían dentro de su pobre economía empleos de “barrenderos de nieve”, quienes se ocupaban en su horario de trabajo a mantener mínimamente algunas zonas “limpias”, o sea, sin todo ese hielo encima. Sin embargo, no eran suficientes y obviamente a aldea estaba cubierta de nieve la mayor parte del tiempo. El frío se metía por todos los recónditos, incluso los imaginarios donde era imposible que llegara.

Kaname, sin embargo, había no solo conocido aquella bebida amarga que le había perder los estribos, sino que había aprendido de ella todo el calor que le hacía sentir y como de la misma forma podía mantenerse cálida –Quiero una botella de sake- dijo al cantinero tras entrar en la tienda y dar con fuerza un puñetazo en la barra – Y lo quiero ¡YA! - aquel hombre, ya conociéndola, le trajo el pedido de inmediato –Gracias- sonrió descomplicada mientras los hombres la veían asustados. –Es ella… el otro día en medio de su embriaguez atacó a varios hombres y los dejó hechos polvo por semanas- amaba escuchar eso, aunque de inmediato alzaba una ceja y miraba fijamente el que osaba hablar de ella. – ¿EEEEEH? - fue el único sonido que emitió mientras alzaba su mentón a la altura considerable y posar sus orbes al hombre que narraba la historia –No estuviste allí… ¿quieres un poco de eso? - al escucharla, varios de los hombres de inmediato salían corriendo despavoridos –JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA- aquello le hacía gracia. Eso, y el efecto del alcohol que rápidamente empezaba a sentir.

El Sake, una de las bebidas más fuertes jamás conocida y ella solo la tomaba porque tenía frío y aquello la relajaba un poco. Desde que estaba en Yuki la bebía a diario. Dosis pequeñas, pero ahora había acabado sus tareas y ahora no tenía razones para estar “cuerda” por lo que habiendo comprado aquella botella se marchó hacia las termas. No tardó demasiado, allí le atendieron de manera estupenda, logró separar una habitación con dos camas pero supuso que no la compartiría con nadie, las demás se habían acabado. Tomó un kimono para cubrir su vestido de baño de dos piezas morado y haciéndose una coleta alta se decidió a salir, se sentó en el lobby de aquel lugar, puso la botella en la mesa al lado derecho suyo y tomó una revista. Esperaría un rato para pasar a las termas en tanto leía una revista que tenía temas de interés actual.

En ese momento, el chico pelirosa que conoció días atrás había entrado. Subió de inmediato la revista para taparse la cara, pero luego sintió que era normal, pero lo mejor para ella era irse de ahí para no sentirse incómoda. - ¿Señorita Kaname, se siente cómoda o necesita algo? - preguntó una de las chicas que atendía dejando a la pelimorada al descubierto –Yo…e…esto…- se sonrojó y el licor ayudaba a que el carmesí en sus mejillas se hiciera más fuerte. –Ehhm… no… todo está bien iré a las termas- acabó puso sus orbes en el pelirosa –Hola Amaru, ¿qué tal te acabó de ir por acá? - preguntó mientras pasaba al lado del chico ondeando su cabello. Ahí sonó la bocina parlante del lugar –Se le informa a nuestro personal y clientes que hemos sufrido un daño en las aguas termales de los hombres, por lo que momentáneamente se deben usar las de las mujeres para ambos-. Acabado de decir esto y sin esperar un segundo más, el hatajo de hombres que estaban en las piezas había salido con el interés de ver mujeres, pero al llegar, todas estas dado al incidente y conociendo a su sexo opuesto, se habían ido. Kaname sonrió al ver todo aquello. –bueno, parece que las termas acaban de quedarse solas…- se dijo así misma; y en efecto, así era. Las chicas huían de los chicos y para cuando Kaname llegaba, los chicos, también habrían dejado el lugar solo.

No esperó respuesta del pelirosa y simplemente se fue a las termas –Señor Amaru- dijo la chica que le atendía –Nos hemos quedado sin acomodación para usted en habitación privada, pero tenemos una que es compartida, la 204. Me dirá si desea tomarla para ponerla también a su nombre-. Por su parte Kaname llegó al agua, dejó su kimono en el vestidor y ahora estaba sola en las termas, aunque con el vestido de baño puesto, su cabello recogido y sus ojos cerrados en una de las esquinas del lugar. El agua hervía incluso creando dado el frío una capa de neblina en aquel lugar.


Toda la paz y tranquilidad que irradiaba aquel lugar se vio afectada cuando dieron el aviso de que las termas se volverían mixtas por ahora, los hombres comenzaron a correr para tratar de echar un vistazo a las muchachas desnudas, aunque al pelirrojo parecía no interesarle mucho aquello, estaba algo confundido pues juraría haber escuchado la voz de Kaname antes de que comenzara todo ese revuelo, pero cuando quiso buscarla con su mirada para responderle el saludo ya se había ido ~Que extraño…~ ¿Sería su imaginación? Quizás su subconsciente le estaba queriendo decir algo y se había imaginado la voz de la chica, imposible… imposible que se la imaginara si solo le habían compartido una misión.

-Perdón señor… ¿Va a querer la habitación doble?- Amaru se había quedado pasmado pensado en lo que había pasado hace un rato y estaba ignorando por completo a la recepcionista –Perdón, perdón y si, no tengo ningún problema en aceptar esa habitación- No era su opción ideal pero si no quedaban más habitaciones, no volvería al frío por no aguantar compartir el lugar, después de todo su principal objetivo era relajarse en las cálidas aguas terminales.

Prácticamente corrió a dejar sus cosas a la habitación 204, ni siquiera se preocupó por investigar a su compañero o compañera de habitación, simplemente se quitó la ropa y se puso una especie de kimono que había sobre su cama, para su suerte era un kimono anaranjado que combinaba perfectamente con su cabello. La felicidad se podía notar en su rostro, el lugar cálido y acogedor le hacía estar de muy buen humor, estaba ansioso por llegar a las termas y aumentar aún más su temperatura para olvidarse del maldito frío. En el pequeño vestidor dejo su kimono y simplemente amarro una toalla de mano a su cintura, estaba listo para entrar a las termas.

-¡Por fin! ¡¡Calorcito ven a mí!!- Abría las puertas de los baños al mismo tiempo que daba un gran grito, pensando que sorprendería a todas las personas pero la sorpresa fue de él, desde la entrada no se veía absolutamente nadie ~Al menos tendré el lugar solo para mi~ Se acercó a paso seguro a la orilla del agua y fue allí cuando vio a la hermosa pelimorada casi imperceptible de la entrada, sus mejillas se sonrojaron de inmediato, aunque la razón no era la vergüenza de bañarse junto a ella, más bien era una sensación extraña pero al mismo tiempo le gustaba.

-Ya veo que no fue mi imaginación, un gusto encontrarnos aquí pelimorada- Le regalo una gran sonrisa al mismo tiempo que se metía al agua y dejaba a un lado la toalla que cubría su masculinidad –¡¡OOOH ESTO SI QUE ES VIDA!!- parecía que el alma le estaba volviendo al cuerpo, olvidándose del frío, los tiritones, la nieve, el viento y todas las cosas de aquel país a las que no se logra acostumbrar. A pesar de su felicidad no pudo evitar notar que las mejillas de la chica estaba más rojas que de costumbre y sus ojos algo caídos, como si se encontrara muy cansada o en su defecto algo ebria –Le queda bien ese rojizo a tus mejillas, me gusta… todo de este lugar me gusta, al fin no siento el maldito frío y no me interesa compartir habitación con alguien más, solo me interesa este momento de relajación- Inconscientemente le confeso que compartiría habitación con alguien más, aunque ni él sabía de quien se trataría, lo más probable que un anciano medio molesto de esos que les gusta parlotear toda la noche y no dejan descansar, o uno de esos que ronca por todos lados, de cualquier forma, ya llegaría el momento de preocuparse de eso.



-Habla | //Piensa | Narra | -Hyuga Saeko
Nada, absolutamente nada iba a dañarle la tranquilidad de aquel momento, estaba calmada, podía sentir el aire entrar a sus pulmones de forma lenta y pausada, sus latidos suaves y con el tiempo parecía que se quedaría dormida. Alcanzaba a escuchar la bulla de las personas en la aldea, pero era tan lejos que lo que llegaba a ella eran ecos como susurro que ayudaban a que con rapidez se quedara dormida, sin embargo, una voz molesta había irrumpido aquella tranquilidad. La quica abrió uno de sus ojos para ver quién era y… vaya sorpresa, el pelirosa con una toalla en la cintura había aparecido -- guardó silencio por que esperaba no ser vista y de inmediato volvió a cerrar los ojos, así, si este no quería saludarla ella no tendría por qué hacerlo.

Le escucho, sus piró despacio –El gusto es tuyo, pelirosa - dijo aun con los ojos cerrados y esbozando una sonrisa a medio lado -¿Tu imaginación qué cosa?- agregó medio confusa pero tranquila pues ya le había saludado antes. Sintió como se movía y a pesar de esto ella se quedó quieta, sintiendo aun toda aquella calma. –Ah… pues, lo cierto es que esto está caliente- dijo sin más antes de saltar por efectos de un hipo –**Hipp**- en ese momento un escalofrío atacó su cuerpo así que abrió los ojos y pudo ver al pelirosa. Intimidada por estar en un lugar de esos con aquel chico giró su cabeza tratando de ocultar su sonrojo –Se que no tengo edad pero…he bebido algo de sake…- dijo avergonzada ruborizándose solo un poco más –Quizá también sea eso…-terminó por decir antes de sumergir su cuerpo en el agua y volver a salir dejando afuera solo la cabeza. Miró la botella, parecía estar oculta en una de las esquinas del lugar.

A lo demás dicho por el chico hizo caso omiso, realmente no le importaba si iba a pasar la noche con otra, aunque no tenía mal visto, de seguro era de esos pervertidos que contaba con el servicio de alguna chica por una noche. -¿cómo acabó de irte en las misiones?- quiso saber más del otro y no supo de que otra forma continuar una conversación salvo tocando el tema que ambos conocían. El agua parecía calentarse más con el tiempo, ella sin embargo no lo sentía, jugaba con sus manos bajo el agua y se dedicaba a ver al otro, tenía algo que llamaba su atención. ¿O era el efecto del alcohol?.


Las misiones… estaba exclusivamente allí para olvidar lo que había vivido en las misiones y es lo primera que la pelimorada le pregunta, no podía simplemente preguntarle su edad o porque tiene el pelo rojo, no sé, al más trivial –Fuera de lo que vivimos juntos, me encontré con una yokai que quería casarse conmigo- Mientras contaba aquello puso ambos brazos sobre la orilla de la terma y levanto su cabeza con los ojos cerrados –Lo más chistoso es que en un intento desesperado por calmarla le dije que si me casaría con ella… espero que no se me vuelva a aparecer por aceptar eso…- Estúpidamente se preocupó por sus propias palabras, pero se le paso enseguida, el lugar no daba para estar preocupándose por eso ahora, todos sus músculos estaban agradeciendo el momento de relajación.

-Supongo que tú también tuviste otros encuentros con esas cosas ¿No?- No estaba muy seguro si seguir haciendo preguntas, la pelimorada se veía tierna y abrazarle, pero cuando la conoció también se veía así y a los segundos ya estaba gritando como una loca ¿Qué le asegura que ahora no pasara lo mismo? Más aún si considera que está un poco bebida o quizás el efecto del alcohol en ella funciona de otra manera, puede que se vuelva más tranquila y no le guste andar peleando con los demás, sí, eso quiso pensar el pelirrojo y se arriesgó con más preguntas.

-Si mal no recuerda tu eres de Konoha ¿cierto? Aun no tengo la oportunidad de conocer la aldea…- Dejó caer suavemente los brazos en el agua y comenzó a hundir todo su cuerpo lentamente –Pero ahora que te conozco podre quedarme en tu casa y hacer un poco de turismo en los alrededores, dicen que es muy bonito- Su cuerpo se terminó de hundir casi por completo, solo quedaron sus ojos fuera del agua, ojos que no le quitaban la vista de encima a la chica, aunque el vapor dificultara un poco, estos la seguían buscando si se les perdía. Extraño que quisiera mirarla tanto, pero tenía algo que le intrigaba, quizás era su pelo, sus grandes ojos o el rojo de sus mejillas, no lo sabía en aquel momento y tampoco se detendría a analizarlo, solo estaba disfrutando del momento.



-Habla | //Piensa | Narra | -Hyuga Saeko
Sonrió levemente ante las narraciones del otro simplemente esbozando una curvatura en sus labios. –Sí que pasan cosas extrañas en este lugar…- dijo sin más recordando las misiones en las que había participado. – Y… ese Yokai… ¿casarse contigo? Ha tenido que estar desesperada- bromeó entre risas. Lo cierto era que Amaru le parecía atractivo, pero ¿pensar en casarse con él? Tendría que estar demasiado borracha, pero en aquel momento se imaginó el hecho. No pudo y terminó por sumergirse del todo en el agua. Su corazón por alguna razón se había acelerado pero luego se le pasó y salió tranquila. –Esto… esto es vida… - dijo apenas audible al otro.

Posó sus orbes morados en los ajenos –Si, tuve varios pero… no voy a hablar de eso ahora- bufó con un tono infantil pero haciendo que el otro de inmediato notara a que se refería, simplemente no era el espacio y su pregunta había solo por poner tema en la conversación. Tenía claro que lo difícil era empezar y eso ya estaba, así que se dedicó a dejar que la conversación terminara de fluir. –Sí, soy de la hoja ¿y tú?- indagó ladeando un poco la cabeza y arrugando el entrecejo. Conocía bien la enemistades actuales y aunque no iba a empezar una batalla aquello podría ser motivo suficiente para no fiarse del peli rosa así le pareciera mínimamente atractivo.

A lo demás mientras se movía solo dejó su cara seria –Supongo que puedes venir cuando quieras… espero también tener abierta la puerta en tu casa- dijo en medio de una broma, puesto que no se veía saliendo de la aldea de “vacaciones”. Aquello debía ser una misión o algo similar o no saldría jamás, no por ahora. Empezó a moverse por el agua buscando lugares un poco más fríos de donde estaba. El calor se sentía ya demasiado. Su pelo cayó en el agua y se terminó por mojar complemente. Le parecía un tanto molesto pero no podía hacer más. -¿Te molesta si dejo mi cabello suelto?- terminó antes de acercarse al borde de la terma y apoyar sus brazos en este y dejar al resto de su cuerpo flotar casi que dejando sus nalgas por fuera del agua.


¿Ella ir a su casa? Pues… seguramente sería bien recibida por los hyuga, después de todo su clan siempre se ha mantenido en contacto con la aldea oculta entre las hojas –Soy de iwa, por eso no logro acostumbrarme a estos fríos intensos de yuki y no te enojes, técnicamente somos aliados o algo parecido- El pelirrojo sabía que nunca tendría problemas con alguien de konoha, al menos no por temas políticos.

-Puedo asegurarte que serías bien recibida en mi hogar, me atrevería a decir que te recibirían mejor que a mí- Soltó una leve sonrisa fingida, sus palabras no tenían nada de broma… sabía que en este momento la mayoría de los hyuga estaban deseando que no volviera o que algo malo le pasara, solamente un par de ellos le estarían esperando a su regreso –Te llevarías bien con mi hermana, tienen el mismo color de pelo- Si, es casi seguro que Saeko se llevaría bien con la chica de konoha, sobretodo porque estaría feliz de saber que su hermano pequeño estaba creando lazos que sobrepasan fronteras, un buen inicio para comenzar a desligarse del clan hyuga y no vivir más a la sombra de ellos.

Le pareció gracioso ver el pelo de la chica sobre el agua, pero no contaba con que podría ver sus nalgas sobresalir del agua, al menos un poco de ellas, ya que la poca visibilidad le ayudaban a ocultarlas –Etto…- El pelirrojo se puso rojo como un tomate e incluso un poco de sangre corrió por su nariz, rápidamente se sumergió por completo y al salir se refregó la cara para eliminar cualquier rastro de la sangre, aunque el rubor no podría disimularlo con nada –Tienes un bonito tras… perdón un bonito cabello- Dejó salir una leve carcajada por su error y aunque intentaba no mirar, sus ojos se desviaban de vez en cuando hasta que finalmente levanto su cabeza y se quedó mirando al vacío –¿Crees que alguna vez estaremos en paz?- Su tono de voz cambio, no estaba bromeando con aquello y lo decía exactamente por lo que había vivido en aquel país, un montón de ninjas de todos lados reunidos por una misión en común… mirándolo de esa manera todo era posible o al menos eso quería creer.



-Habla | //Piensa | Narra | -Hyuga Saeko
Si, sabía bien que a la fecha solo dos países mantenían alianza con Konoha y el país del fuego, Yukigakure e Iwagakure. Tenía pensado incluso pasarse por ellos a hacer algo más que misiones, enfocarse en la especialidad con plantas y avanzar en medicina conociendo otro tipo de artes curativas. Sin embargo, conocía que de momento no podría dada su inexperiencia y lo peligroso que podía volverse un viaje sin acompañamiento. – Si, tenemos alianza o al menos de momento es estable la relación- dijo sin más. Su ateísmo no solo la llevaba a no ser partícipe de ninguna religión, sino también a no tomar partido político así estuviera limitada a un mundo donde tendría que tomarlo alguna vez. Creía y gustaba más de pensar en el hecho de hacer las cosas por que para ella, dentro de su ética y moral, estaban bien hechas.

-¿por qué iban a recibirme mejor que a ti?- indagó de inmediato. Era raro que lo dijera así y de paso conocería más de la historia del chico. Aquel interés nacía de ella, de repente quería conocerlo y saber cuánto más pudiera, pero no se notaba que era tan fuerte. –Quisiera hacerte demasiadas preguntas- agregó- no sé, de repente tengo interés por conocer mejor a las personas- terminó por esbozar una sonrisa casi imperceptible y tapada por el cabello que tenía en la cara. –Quizá tengamos otra chance de estar así…- dijo tranquila y con tono apacible –Lo cierto es que pronto iré a dormir, no amo demasiado el agua y tampoco quiero arrugarme- dijo con tono jocoso refiriéndose al hecho de que el agua pronto haría el efecto normal en sus dedos y le disgustaba como se sentía, así que prefería no mojarse demasiado.

-¿Hermana?- de inmediato sintió algo en el pecho. Quizá las cosas entre las chicas no funcionaban del todo como se esperaba por lo voluble que son pero ella era rara, capaz acababa por pelearse de forma brutal -¿Kunoichi?- siguió con su ronda de preguntas tratando de saber esta vez si su hermana era una civil o ninja como ellos. Luego espero que sus preguntas resueltas dieran un aire al chico y contestó su pregunta final –Si, creo que la paz es posible, pero deben darse muchos cambios antes de eso, muchos deben morir, guerras deberán ganarse, unas perderse y otros también deberán dejar atrás formas de pensamiento que tienen desde que nacieron...- estaba tan tranquila que simplemente se giró para verlo -¿Puedes pasarme el sake?- sonrió señalando la botella ahora más cerca del peli rosa.


¿Irse a dormir pronto? El corazón del pelirrojo se detuvo por un segundo y luego continuo con un irregular latir, no sabía muy bien porque pero no quería que aquel momento de relajación con la chica se terminara o que durara tan poco tiempo, tenía que hacer algo para entretenerla y hacer que se interesara más en él para que un simple momento en las termas no fuera el final de la historia.

-Digamos que no me llevo muy bien con los hyugas, no sé si te abras dado cuenta pero no soy uno de ellos, solo llevo el apellido del clan porque mi padre adoptivo es un hyuga y solo hablo con un par de ellos, los demás consideran una deshonra que lo lleve pero no me interesa agradarles, no vale la pena… prefiero gastar mis energías intentando averiguar de dónde realmente provengo…- Sin duda una historia que atraparía a cualquiera y que el pelirrojo estaba usando para despertar más curiosidad en su acompañante –Si, mi hermana o más bien hermanastra también es una Kunoichi aunque lleva algún tiempo intentando dejar ese camino de lado y dedicarse plenamente al taoísmo- Parte de su historia se vio interrumpida cuando la pelimorada le pido el sake ¿Acaso quería seguir bebiendo? La verdad es que el muchacho no estaba muy de acuerdo con ese tipo de prácticas así que decidió hacer un movimiento algo arriesgado.

Se estiro para agarrar la botella, la abrió lentamente y la ladeo sobre el agua dejando caer un par de gotas –¿Qué tanto quieres este sake?- Levanto su ceja izquierda y miro fijamente a los ojos de la pelimorada, casi desafiándola –¿Tendré alguna especie de premio si te la entrego? O mejor simplemente la derramo toda…- Dejo caer otro par de gotas, sin despegar la vista de su acompañante y sin dejar de sonreírle, quería ver que tan dispuesta estaba a conseguir lo que quería –Si me dices el número de tu habitación y me prometes que nos volveremos a ver, podría considerar en entregarte la botella-



-Habla | //Piensa | Narra | -Hyuga Saeko
Alzó una ceja, era cierto que el chico no tenía los ojos de los Hyuga pero para ella esos eran… ¿perfectos? Se ruborizó sin que el otro pudiera notarlo dado que la conclusión más fácil era que el alcohol había sido el culpable de tal percance. Parecía entenderlo, sin embargo y según conocía, aquel clan solía ser estricto a lo que sus miembros se referían y adoptar a alguien era del todo una hazaña. Evitó el tema tal cual el otro lo quiso, pero las mil y un preguntas sobre lo mismo habían quedado latentes.

Cerró sus ojos despacio, quizá lo de su hermana era bueno, así podría exterminarla ¿por qué pensaba de repente en eso? ¿Acaso se estaba imaginando? –Tks… el…- alcohol, era lo que iba a decir pero no en voz alta, estaba medio confusa así que sacudió la cabeza antes de empezara a jugar con el Sake. Movimiento arriesgado, demasiado, para con quien el pelirosa intentaba lidiar y más cuando estaba medio borracha.

-- una gota, dos gotas, no sabía cuántas pero ¿podía el otro entender siquiera lo que significaba el derrame de aquel líquido para la de pelo morado, suspiró y sonrió de forma maquiavélica mientras se acercaba y el sonrojo en su rostro se hacía más fuerte. -¿estás… coqueteando conmigo?- dijo en un tono burlesco mientras se acercaba cada vez más al chico. Llegó al punto en el que ambos pechos se encontraron. Las curvas pronunciadas de la chica se abrían paso empujando al peli rosa hasta que su espalda diera con el borde del estanque.

-Vaya, vaya…- sus manos ahora se movían por debajo del agua hasta posarse en la cintura del contrario y en ese momento, con su mirada fija en el otro, colocó su mano en la botella, tocando la mano contraria, sintiendo el calor y de paso, los latidos de ambos corazones casi que mezclándose en uno dada la velocidad y la adrenalina del momento. –No recuerdo mi habitación realmente, tendré que preguntarla al salir de aquí –estaban demasiado cerca, pero no para besarse, no aun –Y claro, nos podemos ver después, ya te dije que tienes abiertas las puertas de mi casa- sonrió levemente y luego se alejó –Ahora, dame el sake por las buenas- repicó mientras sus manos se entrelazaban con rapidez y canalizaba chakra para una técnica.

Su rostro había cambiado, estaba realmente enfurecida y podía salir mal si el chico no se apresuraba –Contaré hasta 3- dijo mientras acabó los sellos y entonces, PUM!. Se detuvo solo a esperar que el chico reaccionara. Evidentemente no haría técnica alguna, pero aquello de fingir se le iba bien, su estado tampoco le permitía controlar el flujo para las técnicas así que prefiero no causar un desastre.


El calor de las aguas no era nada en comparación a los niveles en que se elevó la temperatura corporal del muchacho cuando el pecho de Kaname hizo contacto con el suyo, inmediatamente sus ganas de seguir jugando aquella broma desaparecieron, ni siquiera se asustó por el intento de sellos que la pelimorada estaba haciendo, la verdad es que estaban muy mal realizados, seguramente por los efectos del alcohol sobre su cuerpo.

-Cr… creo que olvide algo en m… mi habitación- Dejo rápidamente el sake en la orilla del estanque y salió de allí a gran velocidad, apenas tuvo tiempo para tomar la toalla y taparse sus partes íntimas ¿Por qué estaba escapando de forma tan fugaz? Había algo que la pelimorada estaba provocando en él, no era nada nuevo pero no quería reaccionar de una forma que no fuera la correcta… apenas la conocía un poco y ya la sentía tan cerca, tanto así que le daba un poco de miedo su actuar si seguían acercándose más en esas termas, por eso su decisión fue lo mejor, así por lo menos lo pensaba mientras caminaba por el pasillo en dirección a su habitación.

Cuando entro en la recamara pudo darse cuenta que su compañero, aún desconocido, todavía no volvía, sus cosas estaban tal y como él las había visto antes de ir a las termas, aunque no le tomo mayor importancia, sin sacarse el kimono que llevaba puesto se dejó caer sobre la cama y se quedó con la mirada fija en el techo.

~Ese pelo morado, esos ojos… no… su ángel… definitivamente es su ángel él que me hace sentirme bien cerca de ella, pero no puede ser… seguramente luego de escaparme así no vuelva a dirigirme la palabra… o quizás nunca volvamos a encontrarnos, después de todo nuestras aldeas están muy lejos la una de la otra~ Diferentes ideas invadían la mente del pelirrojo quien seguía sobre la cama sin mover un musculo ~Y… su figura… es perfecta~ Una sonrisa se dibujó en su rostro ruborizado al recordar la sensación de sus pechos tocándose.



-Habla | //Piensa | Narra | -Hyuga Saeko
Así como así, a pesar de su mal teatro, el chico había huido en cuanto pudo dejándole la botella de sake al borde de la terma. Kaname sin embargo se quedó atónita, esperó de todo menos esa reacción del chico. Se ahogó en un suspiró creyendo que había hecho mal mientras relajó sus brazos acercándose para recostarse en las laderas de las termas y tomar la botella para tomar un trago de esta. -- no sabía que sentía a ciencia cierta, era demasiado extraño.

¿Qué era esa sensación que había logrado concebir a pesar de estar tonteando con el otro? De repente quería saberlo todo de él, tenerlo todo de él. Recordó sus labios delineados y de paso el cuerpo del contrario. No pudo evitar ruborizarse, sentirse aun más extraña de lo que ya estaba –Tks…- sacudió su cabeza como pudo tratando de liberar de aquellos pensamientos pero no lo conseguía. Solo pensaba en el chico y en cómo sería si solo… -¿EEEHHHH?- gritó al darse cuenta, por fin, a donde llevaban sus pensamiento –Caramba… estoy… borracha- se dijo así misma mientras pasaba la mano derecha por su frente moviendo su fleco y tratando de sentir su calor corporal. Estaba caliente, en exceso quizá, pero el frío de Yukigakure apenas le hacía sentirlo.

Miró entonces sus dedos, todo parecía indicar que estaba lista para irse a dormir. La textura en su piel le disgustaba, así que aun con la botella en la mano –aunque casi vacía- se acercó al borde de la terma para salir, se secó y sentada debajo de un frondoso árbol que encontró a pocos metros del agua, lleno de nieve, terminó de beber el contenido de su botella casi que de un solo trago. Suspiró de nuevo inmersa en aquellos pensamientos sobre el chico -…A…Amaru- masculló despacio mientras su mirada se perdía en el firmamento.

Pasaron varios minutos, nunca supo cuantos a ciencia cierta. Empezaba a sentir frío y el sake ya no estaba para calentar su cuerpo. El efecto del alcohol empezaba a mermar así como su temperatura corporal bajaba lentamente. Se puso de pies y caminó despacio hasta la recepción del sitio –E…esto…- aun sentía un poco de mareo- ¿Podría indicarme el número de mi habitación? No lo recuerdo- dijo sin más antes de que una de las chicas se colocara en ello -¿Está usted bien Kaname-chan?- preguntó la chica- Ehhm… ¿si, por qué lo preguntas?- dijo levantando levemente la ceja y tratando de verse “bien” –su compañero de cuarto es un chico, no sabemos quién es porque apenas vino hoy al igual que usted, no queremos que tengan inconvenientes, así que podemos separarlos antes de eso- la chica puso sus ojos en la tabla de habitaciones, aun estaba lleno.

Kaname de inmediato pudo saberlo, solo bastaba con ver a la chica y su preocupación por la respuesta que le diera la pelimorada –No, no tengo problemas… si intenta algo… Será él quien tenga problemas- dijo tranquila antes de regalarle a su contraria una enorme sonrisa –Está bien, siendo así… Su habitación es la 204- acto seguido le entregó las llaves a la chica y quien se dio media vuelta y se encaminó hasta su habitación.

Aun estaba mareada, le pareció ver las luces de su habitación apagadas. No sería extraño, puesto que había pasado mucho tiempo y aquel sujeto seguro ya estaba dormido. Su cara se llenó de resignación, sabía bien que no volvería a ver a Amaru en el corto tiempo. No tenían direcciones el uno del otro ni forma de volver a contactarse. Introdujo la llave en la cerradura, giró la chapa y en ese momento se quedó quieta, solo pensando un poco más lo mucho que anhelaba volver a verle, aunque fuera una vez más. -¿Sería demasiado pedir que estuviera detrás de esta puerta?- dijo para si misma encomendando su plegaria a los dioses del Daichi.


Fue imposible no sentir el ruido de la chapa en aquella habitación oscuras y en completo silencio ¿Su compañero/a había llegado? Pero… ¿Por qué razón no entraba? Amaru mantenía los ojos abiertos, quería verle la cara a la persona que dormiría junto a él pero extrañamente aquella persona no entraba nunca en la habitación ¿Un ladrón? ¿Acaso había entrado un maldito ladrón y estaba dudando en si entrar o no? El pelirrojo se armó de valor y dio un gran salto desde la cama, debía proteger sus cosas y las de su compañero/a para que luego no creyeran que él se las había quedado.

-¡¡Elegiste un mal lugar!!- Su mano izquierda golpe con fuerza el botón que encendía la luz, al mismo tiempo que su mano derecha se disponía a darle un gran puñetazo en la cara a… ¡¡¿Kaname?!! Que hacía la pelimorada allí ¿Acaso era una ladrona? O…. quizás ella era la compañera de habitación que tenía Amaru por eso el sonido de la chapa fue idéntico a cuando lo abres con llave… muchas ideas venía a la mente del pelirrojo pero no era tiempo para eso, su puño estaba a punto de estamparse contra el rostro de aquella chica y debía hacer algo rápido para evitarlo.

Aprovecho su inercia para mover el brazo unos centímetros a la derecha, lo suficiente para no golpearla, pero esto provoco que perdiera el equilibrio y su cuerpo se fuera contra el de la chica ~Esto seguro que esto será muy incómodo… pero es mejor que golpearla~ Pensaba mientras intentaba agarrarse de la puerta pero fue una idea aun peor, esta se encontraba abierta así que con impulso que traía el pelirrojo se cerró de golpe y el cuerpo de kaname se fue en contra de ella al chocar con el muchacho.

-Etto… lo siento… pensé que se trataba de algún ladrón…- Amaru estaba completamente apenado incluso no era capaz de mirar a la chica a la cara y mantenía su cabeza baja, era tanta su vergüenza que no se había dado cuenta que prácticamente acababa de arrinconar a Kaname con su espalda pegada a la puerta y el cuerpo de él a un par de centímetros delante de ella, no había espacio para que la chica pudiera escapar de allí sin empujarlo o directamente golpearlo.

-De verdad lo siento- Solo pasaron unos segundos para que volviera a reaccionar y se diera cuenta de lo cerca que estaba de la chica, ya que con solo levantar su cabeza pudo sentir como su nariz rozo levemente la mejilla algo acalorada de ella, acto que causo aún más rubor en las mejillas del muchacho quien esta vez no salió corriendo como antes, si no que se quedó congelado, con la mente en blanco y sin saber cómo reaccionar, prácticamente estaba a merced de la pelimorada.



-Habla | //Piensa | Narra | -Hyuga Saeko
Del baúl de los recuerdos (? jamás pedimos el cierre y el tema continuo por medio de flashbacks en otra parte, así que me paso a pedir mis líneas ^^

Conteo de líneas

Líneas totales: 183

+11 Fuerza (11x16: 176 líneas) de 44 a 55


Líneas sobrantes: 6



-Habla | //Piensa | Narra | -Hyuga Saeko
Pues venga, a pedir las líneas (?) Amaru ya pidió el cierre del tema dando la razón, así que me evitaré pasarme por el "registro de temas cerrados" y lo dejaré acá:

Conteo de Líneas: 184

36 a 40pts. Velocidad:
4pts x 16Líneas = 64 Líneas

22 a 33pts. Percepción:
8pts x 8Líneas = 64 Líneas
3pts x 16 Líneas = 48 Líneas

16 a 17pts. Gentjusu:
1pts x 8Líneas = 8Líneas

Líneas obtenidas: 184
Líneas gastadas: 184
Líneas Sobrantes: - 0 -


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